- Pabellones de las Provincias Andaluzas


Desde el primer momento estaba prevista la participación de las distintas regiones españolas y provincias andaluzas en el Certamen sevillano. Pero no hasta 1927, cuando acuciados por la proximidad de la inauguración del evento, prevista en esas fechas para el año siguiente, cuando se toma realmente conciencia de ello y se inician las gestiones en las provincias que habían demostrado interés concurrir al mismo.

La profunda crisis económica, en que se encontraba inmersa España en general y la región andaluza muy en particular desde el siglo XIX, es el hecho que de hemos de tener siempre presente para comprender la cantidad de dificultades que tuvieron que resolver cada una de las provincias para poder estar presente en la Exposición. Teniendo en cuenta la precaria situación económica, todas pusieron la ilusión en la Exposición para poder superar esta profunda crisis.
Imagen aérea de la Plaza de los Conquistadores con la distribución de los pabellones andaluces.

A excepción de las representaciones cordobesa y sevillana, el resto de ellas decidió construir sus pabellones de forma provisional, al igual que los regionales, la mayoría de los arquitectos, diseñaron edificios tomando detalles de los monumentos mas significativo de cada una de las provincias. Solo tres de ellos no recurre a la copia fácil y el reclamo publicitario, son los diseñados por Torres Balbás para Granada, Guerrero Strachan en el de Málaga y Vicente Traver para el de Sevilla. En el caso del edificio sevillano, es curioso que, mientras el Comité exigía a las provincias participantes que sus pabellones reflejaran la arquitectura propia, éste fue diseñado inspirándose en el barroco levantino. Cada pabellón constituía una visión propia de la provincia que se quería ofrecer al viajero incluyéndose en casi todos una oficina de turismo, con gran cantidad de material fotográfico y reconstrucciones de monumentos históricos.

El Certamen estuvieron presente las ocho provincias andaluzas, además del Pabellón Municipal de Jerez que, aunque con cierto carácter comercial, fue mandado construir por la corporación municipal, por lo que se le ha dado el mismo trato a la hora de estudiarlo junto al resto de las provincias de esta región.

Todos los pabellones estuvieron ubicados en el Sector Sur del recinto conformando junto a las representaciones regionales, la Plaza de los Conquistadores; a excepción del de Sevilla, construido junto a la portada principal en la Glorieta de San Diego, por su condición de provincia anfitriona, y el de Jerez que se construyó en la Avd. de la Raza, frente al Parque de Atracciones y junto a los comerciales de Industrias Valencianas y el de la Sociedad Española de Construcción Naval.

La suerte corrida por las distintas representaciones, fue diversa, desde la del malogrado Pabellón de Almería que ni siquiera pudo ser inaugurado, y que estudiaremos mas detenidamente, hasta las magníficas exposiciones artísticas y constructivas de los Córdoba y Granada. De toda esas obras solo nos ha quedado el Pabellón de Sevilla, constituido por los actuales Casino de la Exposición y Teatro Lope de Vega, y del de Córdoba la torre.

Sobre el estudio de la participación de las provincias andaluzas, existen algunos estudios particulares como el realizado por Amparo Lemus López sobre la participación de Córdoba, o el de Granada de José Luis Barea, y el de José Leonardo Ruiz sobre Almería. Basándonos en estos, se ha procedido ha sintetizarlo, aparte de estos trabajos, no se posee mas documentación que la obrante en los Archivos de la Exposición, los cuales sobre este asunto son escasos, secundarios e inconexos, reducidos a pequeñas referencias de contenidos y estilo.
Ubicación de los pabellones de Málaga, Huelva, Cádiz y Granada.

Para el estudio de los contenidos de los mismos, se ha utilizado principalmente el Catálogo y Guía Oficial de la Exposición, así mismo la información que apareció en la prensa local y folletos publicitarios sobre las exposiciones de algunos de los pabellones.

Los datos obtenidos son escasos, ya que los catálogos o guías publicados, se hicieron antes de la apertura de las puertas de ellos. Los artículos periodísticos, además de utilizar un leguaje fatuo, rara vez sinteriza de forma clara los productos o artículos expuestos, limitándose a copiar lo publicado en los catálogos oficiales.

La amplitud del texto de algunos pabellones, en relación con otros, no significa mayor contingente expositivo sino mayor información.

Por último indicar, que el estudio sobre el Pabellón de Sevilla, se trata en el apartado de la obra constructiva del Comité Ejecutivo, entre otros motivos, además de ser el organismo encargado de su construcción, por el carácter representativo del mismo.


ALMERIA


Gracias a la valiosa investigación realizada por José Leonardo Ruiz Sánchez, sobre las actas la Diputación y de la Comisión Provincial, así como de distintos diarios almerienses de la época, nos llega este trabajo que a continuación sintetizamos.

Mientras algunas provincias se preparaban para estar debidamente representadas en el magno certamen hispalense, a fin de encauzar la corriente de turista que se preveía inundaría Sevilla, otras como Almería, permanecerían impasibles ante el Certamen, sin que los organismos oficiales tuviesen previstas partidas alguna para la su concurrencia.

A la nula atención oficial sobre el tema, habría que añadir el inexistente movimiento ciudadano con preocupación sobre el mismo, lo que da lugar a que, a pesar de los artículos aparecidos en el prensa local, se tarde en intentar superar la crisis económica del momento, sacándola del su marasmo realizando una buena propaganda sobre las excelencias de sus productos agrícolas como la uva, los minerales, la belleza artística, su clima, etc.

No es hasta el 27 de Febrero de 1928 cuando la Diputación Provincial acuerda concurrir a la Exposición. Era evidente que el gran problema de la participación el Certamen era el económico, por ello decide que su presencia sea conjunta con las otras provincias que aún no habían decidido hacerlo en solitario (Huelva, Cádiz y Jaén) al objeto de disminuir los costos, acordando aportar cada una de ellas 80.000 pts para la construcción del pabellón mas gastos de ornamentación.

Finalmente en octubre de ese año se llega a un preacuerdo entre la Comisaría Regia y la Diputación Provincial, para que Almería construyese un pabellón provisional. Se remiten datos para la confección del proyecto del mismo donde se expondrían los productos de la provincia, estimándose el costo de las obras en 35.000 pts aproximadamente. El ambiente era pues propicio, y se intensificó la campaña periodística, en busca de colaboración entre las fuerzas vivas y las Cámaras comercio.

El diseño del edificio fue realizado por el arquitecto Mariano González de Rojas, y se ubicó en una parcela de 400 m2 en la zona de la Plaza de los Conquistadores, en la Avd. de Panamá junto a las Galerías Comerciales Nacionales, el autor reprodujo la Alcazaba almeriense con aspecto ruinoso. No obstante estar prácticamente concluido semanas antes de la apertura del Certamen, llegan a la Comisión provincial, noticias sobre las dimensiones del pabellón (unos 130 m2) consideradas inferior a las acordadas en su día. Se solicitó informe a la Comisaría Regia sobre la construcción, la cual autorizó, en el mes de agosto de 1929, la ampliación del mismo hasta un total de 250 m2 sin aumento en el precio contratado. Este proyecto de ampliación lo realizó el arquitecto la Diputación Provincial Antonio Zobara, se sabe que su ejecución fue rápida, ya que el 30 de Octubre de 1929 se firmó el acta de recepción del pabellón.

A pesar de tener ya terminado el edificio, aún no se había conseguido la colaboración de las distintas entidades para la exhibición de productos, como la Cámara Oficial Uvera, que había prometido aportar 500 barriles de uvas, para confeccionar bolsitas para regalar a los visitantes, pero por falta de colaboración de los productores no fueron enviadas, achacando la falta de fruto. Tampoco fueron productivas las solicitudes de objetos a la ciudadanía, de modo que entre lo cedido y lo adquirido: varios cuadros, maquetas del puerto de Almería, del cultivo de la parra y exportación de la uva, objetos artísticos de mármol de Máchale y el Pendón Real de Vera. En el mes de enero de 1930, fueron enviado estos objetos que habían de figurar en el pabellón.

En el mes de Febrero, y debido al fin del régimen primorriverista, se constituyeron los nuevos Ayuntamiento y Diputaciones, lo que produjo la negativa de seguir colaborando con manifestaciones de la Dictadura. Así tras una inspección realizada el 26 de Marzo de 1930, se decidió que debido a los defectos de construcción y la inexistencia de objetos y productos representativos almerienses, así como a la falta de recursos y tiempo para efectuar algunas reformas, dar por finalizada la participación en el Certamen, acordando clausurar el pabellón tres meses antes que lo hiciera la Exposición.

Por último decir que el 8 de Enero de 1931 fue inspeccionado el pabellón por la Comisión Liquidadora para su conservación o destrucción, siendo demolido en mayo de 1932.

En definitiva fueron dos los factores determinantes que produjeron esta desastrosa actuación:

- Por un lado el problema de la consecución de fondos económicos y participación, tanto a nivel público (Ayuntamientos y Diputación) como privado (empresas, cámaras de comercio, particulares) debido a la falta de adhesión al ideal del Descubrimiento, como ocurría en otras provincias (Cádiz, Huelva, Sevilla).

- Y por otro la falta de unidad entre las distintas personalidades e instituciones almerienses en cuanto a la valoración de las posibilidades que el Certamen podría tener sobre Almería.




CADIZ
El pabellón representativo de la provincia de Cádiz, estuvo situado entre los pabellones de las provincias Huelva y Granada, con trasera a la Avenida de Costa Rica, dando su fachada frente a uno de los costados del Pabellón del Patronato Nacional de Turismo.


Fue diseñado por el arquitecto Juan Luís Romero Aranda, con una superficie de 201,50 m2. en una parcela de 360 m2, teniendo como presupuesto para su construcción 100.000 pts.

De estilo Regionalista, el autor se inspiró en el barroco gaditano, erigiendo un edificio de dos plantas, en algunas zonas, y amplia terraza sobre la parte del edificio que solo consta de planta baja, así mismo se le adosa un torreón copiado del de la Catedral de Cádiz, con un diseño muy acertado, incluyendo en una de sus fachadas una ventana típica del alfoz gaditano.

Entre las obras expuestas se pueden destacar, obras de arte romanas y pinturas del Museo de Bellas Artes y Museo Iconográfico, también tenía una sección dedicada a Cádiz de 1812 y otra con fotografías de la provincia.












La Adoración de los Reyes de la Viuda de Cervera y  La Anunciación de la Catedral de Cádiz
















Crucifijo y San Vicente Ferrer del Convento de los Dominicos

LA FILMOTECA ESPAÑOLA HA EDITADO UNA OBRA TITULADA "LAS EXPOSICIONES DE 1929", EN LA QUE SE RECOGEN IMAGENES DE LA EXPOSICION IBEROAMERICANA DE SEVILLA Y LA INTERNACIONAL DE BARCELONA

A CONTINUACIÓN SE HA INSERTADO UNA RECOPILACION DE DISTINTOS CORTES RELACIONADOS CON ESTE PABELLON QUE APARECEN EN DICHA OBRA



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CORDOBA

El Comisario Regio Cruz Conde, como buen cordobés, presionó para que la presencia de su ciudad natal, estuviera bien representada en el Certamen sevillano, por ello no escatimó esfuerzos para conseguir los fondos necesarios de los distintos organismos oficiales, y no dudó en enviar al vocal interventor del Comité, Nicolás Díaz Molero, a la ciudad de los califas para tal fin.

El pabellón fue proyectado por el arquitecto municipal cordobés Carlos Sáenz de Santamaría, con una superficie de 611 m2 sobre una parcela de 1100 m2., la cual cambió de ubicación al diseñarse el edificio como permanente, situándose en la Avenida de Venezuela (actual Avd. Reina Mercedes) junto a los Pabellones de Murcia y Jaén y frente al Barrio Moro, en terrenos municipales. El presupuesto para su construcción ascendió a 400.000 pts, y fue inaugurado oficialmente el 18 de Febrero de 1930, escasamente cuatro meses antes de la finalización de la Exposición.
Fotografía del Pabellón de Córdoba
Su autor lo diseñó con exquisitez, desde la entrada hasta los techos, superponiendo componentes arquitectónicos bebiendo de la fuente de la arquitectura califal, destacando la bóveda de la cúpula de la nave principal, que reúne claramente elementos del mirhab de la Mezquita cordobesa, y reproducción de la torre alminar de la iglesia de San Nicolás de la Villa.

El edificio se componía de planta baja y semisótano, ejecutándose con muros de carga de ladrillo macizo, sobre cimentación a zanja corrida de hormigón. La planta del mismo es de forma irregular, situándose el acceso principal en el extremo de una de las fachadas junto a la torre-alminar. Tras franquear el vestíbulo, nos adentramos en el interior del pabellón desarrollándose el mismo hacia el lado izquierdo con un gran salón con cúpula y dependencias secundarias alrededor de éste, culminando uno de sus lados en cuerpo de forma semicircular como acceso al exterior, formado con arquería de medio punto sobre columnas de mármol y escalinata rodeando a éste. Es digno de mencionar el tratamiento de los techos y bóvedas del pabellón.
Imagen del pabellón en la Guía Oficial

La torre-alminar, reproduce a la existente en la iglesia parroquial de San Nicolás de la Villa, en la capital cordobesa. Esta iglesia fue erigida por San Fernando en la conquista de Córdoba en 1236 sobre una mezquita existente. La torre pues fue primitivamente el alminar árabe de la mezquita, de cuya época se conserva el primer cuerpo cuadrangular. El estado actual, de la torre originaria, se debe a la intervención que en ella se hizo en 1496, el cual consistió en añadir un segundo cuerpo octogonal, sobre el primitivo, rematado por una cornisa de arquillos apuntados sobre la que se levanta el módulo de campanas que se construyó en el siglo XVIII, cubierto de teja vidriada a cuatro aguas, circundado por una baranda de forja. Es quizás esta la torre mas singular y bella de la ciudad.


Torre campanario de la Iglesia de San Nicolás de la Villa en Córdoba y la torre del Pabellón de Córdoba en la actualidad..

La torre reproducida en el pabellón, sigue la misma composición que la original, alcanzando una altura de 15 metros, habiéndosele colocado los distintos elementos decorativos en escayola fijados con elementos metálicos, que produjeron su gradual desaparición, quedando en la actualidad fragmentos aislados. La torre a través del cuerpo de arranque se conformaba en un espacio abovedado que se comunicaba, a través de un hueco, con el gran salón de recepciones.

El remate de la torre lo constituye un cuerpo de 4,50 metros que simula un campanario, donde nunca se instaló campana alguna.

Durante la Exposición, contuvo una importante muestra de obras de arte cedidas por el Museo, la Catedral y otras instituciones cordobesas, entre ellas obras de Valdes Leal, Alejo Fernández y Juan de Córdoba, así mismo la Purísima de la Catedral, la Custodia de plata de San Nicolás, el San Rafael de plata de Damián de Castro , y una importante colección de obras de plata de la Catedral.

Había también obras de artesanía de curtiduría y platería, con las colecciones de cueros del Marqués de Viana, y una muestra de la riqueza artística y artesanal de la provincia, como por ejemplo, numerosos trabajos de filigrana, repujado, hierro artístico, joyería fina.

El insigne pintor cordobés Julio Romero de Torre, expuso una colección de cuadros, entre los que destacaban La Chitita Piconera, Marta ó Amparo. Este último en un dibujo preparatorio fue usado por la revista Blanco y Negro para ilustrar el calendario de ese año de 1929, exhibiéndose el óleo por primera vez la Exposición como uno de los reclamos del Pabellón de Córdoba.

Se da el caso, que poco después de inaugurarse el pabellón, el 10 de Mayo de 1930 fallece el pintor, su viuda e hijos tomaron la decisión de no vender ninguna de las obra del pintor, reuniéndolas en un museo dedicado a su memoria. Fue así como la familia donó al Ayuntamiento de Córdoba los lienzos que el artista había presentado en el Pabellón.
Vista aérea de la ubicación del pabellón

Una vez concluida la muestra, el edificio fue preservado de su derribo gracias a que tuvo un destino militar, como sede del Grupo de Automovilismo del II Cuerpo del Ejército “Sector Sur”. Pasados los años, el pabellón quedó en estado ruinoso, siendo derribado en la década de los años setenta del pasado siglo.

La torre es el único elemento que se salvó de este pabellón, encontrándose en un estado lamentable de conservación, hasta 1995 fecha en que fue profundamente restaurada por el arquitecto José Manuel Rojo Laguillo, consolidando todo el conjunto de la torre, evitando las perdidas por desprendimiento de distintos elementos ornamentales y fragmentos de cornisas. Actualmente está perfectamente integrada en el campus universitario de Reina Mercedes

Planos de techos, planta y semisótano

Alzado de la fachada posterior

Alguno de los lienzos de Julio Romero de Torres que fueron expuesto en el pabellón cordobés.


La Chiquita piconera y Marta


Amparo

Dos hermanos argentino Leopoldo y Arturo Uriarte y Piñero, se encapricharon y adquirieron varios cuadros de Romero de Torres entre los que se encontraban Amparo y Rivalidad. La colección sería donada con posterioridad al Museo de Bellas Artes de Buenos Aires, pero en 1991 los herederos de los Uriarte y Piñero recuperaron la obra que fueron subastadas.

 Sala de Romero de Torres

 Acto de inauguración

Salón principal del pabellón cordobés.

GRANADA

Granada siempre quejosa por encontrarse relegada respecto a Sevilla en la proyección hispanista en América, reclamaba un puesto destacado en los acontecimientos que con motivo de la Exposición Ibero Americana se iba ha celebrar en Sevilla. Por ello hará bandera ante el Certamen principalmente para ocupar ese sitio distinguido que, como cuna del Descubrimiento, se considera acreedora. De poco le van ha servir los manidos tópicos en su deseo de protagonismo, cuando dominada por su falta de peso social, esta inserta en una profunda crisis económica y social desde principio del siglo XIX. Esta crisis no afecta solo a ciudad de la Alhambra, sino a toda Andalucía en particular y al resto de España en general. Esta Granada llena de problemas y desencantada es la que tenemos que contemplar ante la Exposición, para comprender el cúmulo de dificultades que tuvo que remontar.

A pesar de la necesidad de que la ciudad fuera parte destacada en el Certamen sevillano, la toma de decisiones y la puesta en marcha de las instituciones fue excesivamente tardía. No es hasta el mes de febrero de 1928, cuando se constituye el Comité Ejecutivo granadino para encargarse del proyecto del pabellón representativo. Así mismo también se decidió realizar una serie de actos complementarios a los de Sevilla, que habían de celebrarse en Granada.
Plano del edificio
En el mes de Abril de 1928, ya se tenía terminado el proyecto de pabellón a cargo del Arquitecto de la Alambra D. Leopoldo Torres Balbás, el cual consistía en una construcción permanente con una superficie cubierta de 418 m2 y 66 de patio. El alzado del edificio sería de una sola planta, a pesar de que en algunas zonas, como el torreón de ingreso y las galerías que rodeaban al patio, tenían una planta alta simulada de carácter decorativo. La armadura sería de madera y la cubierta de teja árabe.

El acceso al edificio, se efectuó a través un gran arco árabe en el zaguán, en el que se encuentra un enorme azulejo con la Toma de Granada por los Reyes Católicos, en cada uno de los laterales, dos cenadorcillos con banco, vitrina, azulejos y ventana. Un banco casi cuadrado en cerámica de Fajalauza, donde se leían los nombres de los pueblos mas importantes de la provincia, en el suelo se representaba un mapa de Granada. Traspasada la entrada, se accedía al patio rectangular con surtidor de la mis forma al estilo del Generalife, con arquería decorada similar a la del Patio de los Arrayanes, la arquería era sostenida por un conjunto de seis columnas de mármol de Sierra Elvira. Se distribuían siete salas alrededor del patio, tres a cada lado y una al fondo, en las cuales se acogerían exposiciones sobre: la Granada Histórica, Artística Industrial y Agrícola, Médica, Científica y Granada Bella, esta última mediante fotografías. La sala del fondo se destinaría a descanso y recepciones, el resto del edificio se completaba con servicios, información, despachos, etc.


Dos vistas del patio de pabellón.

La parcela de 480 m2 concedida por el Comité Ejecutivo de la Exposición, se ubicó en la Avd. de San Salvador, haciendo esquina con la Avd. de Costa Rica y enfrentado al Pabellón de las Provincias Vascas, en la trasera lindaba con el Pabellón de Cádiz. Habiendo sido elegido para su construcción al contratista sevillano Lizárraga, el cual se comprometía ha realizarlo en el plazo de cien días, y con un presupuesto de 195.000 pts.

Desde el primer momento se puso de manifiesto la cortedad del presupuesto, por lo que el autor del proyecto sugirió la supresión de la mitad de las salas, a fin de reducir el coste, solo se llegó a edificar 336 m2, con un coste final de 175.984 pts, iniciándose las obras en Enero de 1929.

Vistas de alguna de las salas.

Este pequeño pabellón, cuyo autor prefirió reducirlo en tamaño antes que en calidad, se dividió en dos cuerpos perfectamente entroncados, uno alrededor del patio y otro con las salas de exposiciones, en los cuales se estudió profundamente la circulación del público. Deliberadamente en el diseño se huyó de hacer un edificio neonazarí como parecería lógico, pero no se negó el carácter musulmán del mismo; siguiendo el modelo de las casas granadinas de los siglos XVI y XVII con el juego de tejados a distintos niveles, logrando un exquisito pintoresquismo con este juego de volúmenes y cubiertas.

Ante la penuria económica que sufría el Comité granadino para la consecución de los fondos necesarios, no consigue abonar al contratista las partidas necesarias, por lo que era imposible que a la fecha de la inauguración de la Exposición, estuviese concluida la representación. Esta morosidad en los pagos afecta a la terminación de la obra, la cual se dilata en el tiempo, y es concluida a toda prisa días antes de la inauguración oficial, el 2 de Noviembre de 1929, con la presencia de los Reyes de España y sus hijos, teniendo que acudir a un anticuario granadino, para poder decorar el pabellón de forma provisional para tal ocasión.

Sólo tres empresas granadinas, habían decidido colaborar mostrando sus productos: Cerámica de Fajalauza, de los Sres. Morales, Tapices de López Sancho y Latonería y Faroles de la firma Fernández Estete. Además de estas tres empresas, el Club Penibético había cedido una colección de fotografías sobre Sierra Nevada.

Así mismo la Estación Sismológica de Cartuja, de la Compañía de Jesús, tenía reservada una zona del pabellón en la que se mostraban distintos aparatos de medición, como:

Un Belarmino de registro magnéto-fotográfico, Un macrotrerómetro Granero de movimientos artificiales, un barómetro de mercurio Loyola para el registro diario, varios sismógrafos de la Estación Sismológica de Cartuja, realizados en los talleres de la Compañía, varios barogramas del Loyola. Así como fotografías de gran tamaño de los sismógrafos instalados en la estación como el Cartuja, el Berchmans y el Javier; y de los efectos de los terremotos y deslizamiento en edificios.

Este exhibición de la Estación Sismológica mereció una Medalla de Oro de la Exposición.

Pasada la inauguración oficial, los responsables de la representación, deciden terminar de una vez con la decoración del pabellón, consiguiendo traer de iglesias y conventos, a demás de particulares y organismos civiles, obras de arte que exponer. Ahora el número era tal que algunas no pudieron ser enviadas por falta de espacio.

Entre los objetos artísticos se mostraban los siguientes:
Diferentes obras expuestas.

De José de Mora, un busto de Dolorosa del Convento de Zafra y un San Diego de Alcalá, un San Pedro del Alcántara y un busto de San Pedro Apóstol del Convento de San Antón. Del mismo autor pero procedente de la Iglesia de Sta. Escolástica, un San Francisco y un Santo Domingo, así como espejos cornucopìas.

Del Colegio de los Escolapios una tabla de la Quinta Angustia de Francisco Chacón, de la Universidad Literaria una pequeña Inmaculada de Alonso Cano y unos cuadros con Santos Padres de Juan de Sevilla y otros de la escuela granadina. De la iglesia del Sacromonte una Virgen arrodillada, de la Catedral un crucificado a tamaño natural con dosel obra de Pablo de Rojas. Y de la Catedral de Guadix la Virgen de las Angustias.
Imágenes de la Virgen que se expusieron

También se expusieron obras menores procedentes del Palacio Arzobispal, así como muebles, urnas, cuadros y tibores. Sillones de coro, bancos procedían de la Audiencia Territorial y de la Alhambra.

Entre los documentos destacaban:

Una carta autógrafa de Sta. Teresa de Jesús de D. Luis Morell, una colección de documentos y privilegios de la ciudad de Sta. Fe de D. Miguel Maria Pareja, el Consistorio Municipal exhibía la Cédula original de los Reyes Católicos constituyendo el Municipio granadino. Y una carta autógrafa de Sor María de Jesús de Agreda, propiedad de D. Antonio Gallego Burín.

Entre las ausencias llamó la atención la del Códice de Averroes, manuscrito con anotaciones de San Juan de la Cruz, a lo que se negó abiertamente el prelado granadino.

El Patronato Nacional de Turismo, estuvo presente con una vitrina que contenía publicaciones editadas por dicho organismo referentes a Granada, así como fotografías de la Casa de los Tiros, oficinas y gráficos de los servicios de turismo. También mostraba una serie de documentos como expedientes de limpieza de sangre, unas cartas de D. Juan de Austria y una Cédula de los Reyes Católicos.

A la representación granadina le fueron concedidas las Medallas de Oro al Arquitecto, al Observatorio de Cartuja y a la Estación Sismológica; Medalla de Plata al Sr. López Sancho por los tapices y las Menciones Honoríficas a la Sociedad Mármoles de Sierra Elviara, Sr. Morales por los trabajos de Cerámica y el Sr. Valdivia.

Como agradecimiento, se ha de decir, que para la confección de este trabajo, se ha utilizado la investigación realizado por José Luís Barea Ferrer, en “GRANADA Y LA EXPOSICION IBEROAMERICANA DE 1929” de las Actas del las VI Jornadas de Andalucía y América.


HUELVA

Huelva mantuvo siempre la rivalidad con Sevilla, al no ser suficien-temente valorado su papel en el Descubrimiento de América. La decisión de participar en el Certamen fue difícil por la falta de recursos, en principio se dispuso a participar en un pabellón común con las provincias de Cádiz, Almería y Jaén, pero mas tarde decidieron hacerlo de forma independiente.

En el mes de noviembre de 1928, la Diputación Onubense, solicitó al Comité de la Exposición la petición de los terrenos y el permiso para poder iniciar las obras. Para ello dispuso de un presupuesto inicial de 150.000 ptas. y designó al arquitecto municipal José María Pérez Carasa, para que diseñara el pabellón.
Vista de la fachada trasera del pabellón.

Se levantó un edificio de 285 m2, en una parcela de 360 m2, en la confluencia de las Avenidas de Venezuela y Costa Rica, dando vista su fachada a la de Venezuela y su parte posterior al vecino pabellón gaditano, con un presupuesto de 120.000 pts., siendo inaugurado el 21 de Abril de 1930, casi un año después de abrir sus puertas la Exposición.

El edificio se elevaba dos plantas en algunas de sus zonas, insertando en el ángulo izquierdo de su fachada, una torre campanario a imitación de la existente en la iglesia de San Jorge de Palos de la Frontera, de estilo mudéjar. En sus cuatro fachadas, inserta portadas y elementos en homenaje de los lugares colombinos.
Imagen del patio interior.

Los productos expuestos, según la prensa local, fueron muy variados como castañas, vinos, jamones, tejidos, alforjas, vestidos, embuchados, anisados, mantas, muestras minerales, aceites, conservas, azulejos, calzados, corchos, abonos, espuertas, etc, que mostraban toda la riqueza de la provincia onubense desde la sierra hasta el mar.
Alzado de la fachada

LA FILMOTECA ESPAÑOLA HA EDITADO UNA OBRA TITULADA "LAS EXPOSICIONES DE 1929", EN LA QUE SE RECOGEN IMAGENES DE LA EXPOSICION IBEROAMERICANA DE SEVILLA Y LA INTERNACIONAL DE BARCELONA

A CONTINUACIÓN SE HA INSERTADO UNA RECOPILACION DE DISTINTOS CORTES RELACIONADOS CON ESTE PABELLON QUE APARECEN EN DICHA OBRA



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JAEN

El 2 de Noviembre de 1929, fueron inaugurados por S.M. el Rey Alfonso XIII, el Pabellón de Granada y este de la Provincia de Jaén. Obra del arquitecto Luís Berges Martínez, toma como modelo para el diseño del edificio, las construcciones jienenses de los siglos XV y XVI.

El edificio de 630 m2 de superficie construido sobre una parcela de 700, estuvo presupuestado por un importe de 150.000 pts. Se ubicó entre la Avenida de Venezuela, el Pabellón del Patronato Nacional de Turismo, el Pabellón de Asturias y la Avenida de Panamá. La planta del mismo era irregular, y su composición volumétrica muy variada, existiendo, dependiendo de las zonas, dos ó tres plantas, llamando la atención el torreón rectangular con mirador corrido que lo dominaba. También se inscribían dos patios interiores.

La fachada principal, se encontraba frente a un lateral del Pabellón de Turismo, muy próximo a la plaza de los Conquistadores.

Las fuentes consultadas no proporcionan muchos datos sobre los contenidos del mismo. El catálogo oficial dice que se exhibían fotografías y maquetas de monumentos, así como muestras de producciones agrarias y olivareras.
El Pabellón de Jaén visto desde otro ángulo


Una de las salas del pabellón y patio interior.


JEREZ

El Pabellón de Jerez, construido por el Ayuntamiento de dicha ciudad gaditana, con la participación de distintas empresas bodegueras jerezanas.

El edificio fue diseñado por el arquitecto Luis Fernández-Palacios y Palazuelo, con una superficie de 230 m2 en una parcela de 360. El importe de su construcción se estipuló en 98.000 pts. y estuvo ubicado en la Avd. de la Raza, frente a una de las entradas del Parque de Atracciones, y junto a los pabellones de la Sociedad Española de Construcción Naval y al Industrial de Valencia, ambos de carácter comercial.

El estilo del edifico lo podemos catalogar como de arquitectura blanca. Su planta estaba configurada por dos cuerpos de forma rectangulares unidos por su lado mas largo; el primero y principal algo mas amplio que el segundo, que realmente era una nave bodeguera, con cubierta a dos aguas.
Alzado del edificio

La fachada era la zona mas elaborada, en la que se inscribían tres cuerpos, uno central y dos laterales simétricos, cada uno de ellos con acceso. El central retranqueado con respecto al nivel de los laterales , e inscrito entre dos torreones que se elevaban dos pisos. Este espacio servía para la colocación de pérgolas con emparrado, este mismo elemento decorativo se utilizó el los dos extremos laterales de la fachada. Se complementaba con cornisas rectas pintadas, que enmarcaban los huecos de las ventanas apaisadas. Sobre la puerta principal, se superponían ventana enrejada, escudo de la ciudad y como remate, estilizado frontón curvo.

Montado este pabellón con la intención de mostrar la producción vinícola de la zona, ofrecían degustaciones de sus vinos las principales marcas bodegueras. Así mismo, también se exponía un enorme mosaico con el mapa de la zona de producción del jerez, enumerando los tipos de tierras y las distintas variedades de las cepas como las albarizas, barros y arenas, añinas, balbainas, tercios, macharnudos, carrascales, finos, manzanillas, olorosos, dulces y moscatel.

El pabellón fue inaugurado oficialmente por S.M. Alfonso XIII, el 31 de Octubre de 1929.
Vista aérea del Pabellón de Jerez, junto al de la Sociedad Española de Construcción Naval, a la derecha y al Industrial de Valencia a la izquierda.

Curiosamente, los vinos de Sanlúcar se expusieron en un stand dentro de las Galerías Comerciales, con la participación de entre otras de las siguientes bodegas: Hidalgo y Cía, Herederos de Argueso, Florido Hermanos, Hijos de J. Delgado, Florido y Cía y Francisco García de Velasco.
El pabellón en una postal de la época.


MALAGA

La provincia de Málaga, estuvo representada con un magnífico pabellón diseñado por el arquitecto Fernando Guerrero Strachan, en ese momento Alcalde de la ciudad, que realizó un edificio de estilo regionalista neobarroco inspirado en la arquitectura malagueña y especialmente en los patios del Palacio Arzobispal de Málaga.

El diseño neobarroco de Guerreo Strachan puede compararse con el del sevillano Juan Talavera tomando esquemas representativo de la arquitectura barroca malagueña, y esto es lo que hace con el diseño del Pabellón de Málaga, donde un patio cuadrado abierto por uno de sus lados al jardín como suele hacerse en las mansiones malagueñas, pasa ha ser la fachada del mismo. Para el desarrollo del mismo utiliza muy especialmente los patios del Palacio Arzobispal de Málaga, donde en el centro se encuentra el jardín, y se utilizan preciosos zócalos de azulejos con figuras populares.

No fue este el único edificio que Fernando Guerrero Strachan, ejecutó en Sevilla, también fue el autor del Hotel America Palace, igualmente de marcado estilo regionalista.

El pabellón se estuvo situado en la intersección de las Avenidas de Venezuela con la de la Infanta Luisa y la de Costa Rica, lindando su fachada trasera con el Pabellón de Castilla la Vieja. La superficie construida llego a 734 m2 en una parcela de 1.100, con un coste total de 150.000 pts. Siendo inaugurado por sus majestades los reyes D. Alfonso XIII y Dña. Victoria Eugenia.
Los reyes durante la inauguración del pabellón, acompañados por Cruz Conde y el Alcalde de Málaga

De plata cuadrada, se accede al mismo tras superar unas gradas con balaustrada, a cuyos lados se elevan dos simétricos torreones, nos adentramos en un patio con surtidor central, algo elevado. Al frente se abren unas galerías con arcos de medio punto sostenidos por columnas de mármol blanco, en los laterales, las galerías están cegadas en sus dos terceras partes y es una sola planta de altura, abriéndose un par de puertas con frontón a cada lado. Las galerías descubiertas se encuentran adornadas con zócalo de cerámica pintada con personajes populares, soldados, majas, caballero, etc.
Otra imagen de la inauguración del pabellón por los reyes, en esta foto se aprecia el zócalo cerámico con dibujos de personajes populares.

En la parte central de la galería frontal, se abre el acceso propiamente dicho al interior del pabellón, mediante una arco partido por columna central. Este cuerpo del edificio es de dos plantas al igual que los torreones, sobresaliendo de esta segunda planta un cuerpo central que se adelanta al resto y una balaustrada recorre toda ella. Las cubiertas ese resuelven con teja árabe a cuatro aguas, con los perfiles de las tejas de cerámica bicolor.

Exponía obras artísticas y fotografía de los trabajos de los alumnos de la Escuela de Artes y Oficios de Málaga y agricultura de primor, así como información sobre turismo, industria y comercio.
Alguna de los objetos expuestos por los alumnos de la Escuela de Artes y Oficios de Málaga.

Vista desde otro ángulo del edificio.

LA FILMOTECA ESPAÑOLA HA EDITADO UNA OBRA TITULADA "LAS EXPOSICIONES DE 1929", EN LA QUE SE RECOGEN IMAGENES DE LA EXPOSICION IBEROAMERICANA DE SEVILLA Y LA INTERNACIONAL DE BARCELONA

A CONTINUACIÓN SE HA INSERTADO UNA RECOPILACION DE DISTINTOS CORTES RELACIONADOS CON ESTE PABELLON QUE APARECEN EN DICHA OBRA



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FUENTES
- La contribución de Córdoba al encuentro ibero-americano de 1929 / Encarnación Lemus López
- LA EXPOSICION IBEROAMERICANA A TRAVES DE LA PRENSA (1923-1929). Encarnación Lemus López
- Análisis comparativo de la aplicación de ambos sistemas al pabellón de Córdoba en la Exposición Ibero Americana de Sevilla de 1929 y a sus antecedentes arquitectónicos.
J.M. Raya Urbano, J. Jose Montero Angel, J.J. Moyano Campos y D. Marñin García.
Revista APAREJADORES nº 47 Octubre-Diciembre 1995
- VIVIR EN SEVILLA, Nicolás Salas. Diario de Sevilla 28 de Marzo de 2004
- La Exposición Ibero Americana. ABC de Sevilla 19 de Febrero de 1930 (Pabellón de Córdoba)
- HISTORIA DE LA EXPOSICIÓN IBERO AMERICANA DE SEVILLA. Eduardo Rodríguez Bernal.
- FOTOTECA DE LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA.
- ARQUITECTURA DEL REGIONALISMO EN SEVILLA 1900 - 1935. Alberto Villar Movellán.
- Productos de Huelva a la Exposición de Sevilla. ABC Sevilla de 20 de Abril de 1930
- Fondos de la Hemeroteca. Los Pabellones de la E.I.A. Villar Movellán
- VIVIR EN SEVILLA, Nicolás Salas. Diario de Sevilla 28 de Marzo de 2004
- HISTORIA DE LA EXPOSICIÓN IBERO AMERICANA DE SEVILLA. Eduardo Rodríguez Bernal
- GRANADA Y LA EXPOSICIÓN IBEROAMERICANA DE 1929. José Luis Barea Ferrer (Actas VI Jornadas de Andalucía y América)
- ALMERIA Y LA EXPOSICIÓN IBEROAMERICANA DE SEVILLA DE 1929-1930. José Leonardo Ruiz Sánchez (Actas VI Jornadas de Andalucía y América)

3 comentarios:

  1. Paco Vallecillo29 septiembre, 2012

    Maravilloso estudio de los pabellones regionales. Magnífico trabajo. Gracias por él, además de encantarme me ha sido muy útil

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  2. Paco Vallecillo29 septiembre, 2012

    Estupendo y magnificamente elaborado y documentado trabajo. Me ha encantado y me ha sido muy útil

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  3. Ya se puede visitar el jardín del Palacio Episcopal de Málaga que sirvió de modelo para el pabellón

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