-Los Pabellones de la Marina


LOS PABELLONES DE LA MARINA


Pabellón de la Marina de Guerra durante la Exposición.

A la Marina le fueron dedicados tres pabellones durante la Exposición Iberoamericana, cada uno de ellos relacionados con sus distintas facetas, la de la Guerra, la Mercante y la Construcción Naval; estando ubicados muy próximos unos de otros en la embocadura de las avenidas Moliní y de la Raza en terrenos de la Junta de Obras del Puerto, que habían sido arrendados para la Exposición hasta el mes de diciembre de 1930 por 3.000 pts. anuales.

Ya en 1911 el Comité Ejecutivo había previsto en Plan General de la Exposición Hispanoamericana, el destino de unos de los edificios provisionales como Pabellón de Guerra y Marina. Por ello en los distintos proyectos que se presentaron para el concurso, tanto por parte del proyecto ganador presentado por Aníbal González como por los de sus competidores Fermín del Álamo y Narciso Mundet Ferrera, contemplaban la construcción de un edificio para este fin.

El edificio de Aníbal González, se inspiraba en el Castillo de Coca, en la provincia de Segovia, por su valor artístico en el que plasmaba la esencia del primer regionalismo. No obstante este proyecto no llegó ha realizarse, mas aún con la dimisión como Arquitecto General del Certamen de Aníbal González en 1927.
Vista del pabellón en la actualidad.

Mas allá de la justificación hispanista y descubridora de la marina española, la participación de la Marina en la Exposición se debió al compromiso del gobierno del General Primo de Rivera para que la muestra fuera un éxito, y un escaparate ideal para mostrar al país y al mundo un estado fuerte en que los distintos órganos de gobierno presentaban los avances tecnológicos alcanzados.
Vista aérea.

En 1925, mediante Real Orden, se publica la participación de las Industrias Militares, entre ellas la del Ministerio de Marina y la de Industria Naval Española. A principios de 1927 es nombrado el Comisario de Marina del Puerto de Sevilla, Presidente de la Comisión, con una asignación 200.000 pts. y en el mes de abril de dicho año es solicitada por la Comandancia de Marina una parcela de 1.000 m2 para la construcción de un edificio permanente en la Avenida de Luis Moliní esquina con la Avenida de la Raza, y 2.500 m2 para levantar el pabellón provisional de la Marina Mercante en la dicha Avenida de la Raza. En esta avenida también se edificó el pabellón de la Sociedad Española de Construcción Naval, frente a una de las entradas del Parque de Atracciones. Ya a finales de ese año un nuevo decreto aumenta hasta el doble del importe, inicialmente asignada para la representación de este departamento.


La construcción del Pabellón de la Marina de Guerra, se llevó a cabo entre los años 1927 y 1929, siendo su autor el Arquitecto Director de la Exposición en esos momentos Vicente Traver. Su planta de forma rectangular tiene unas dimensiones de 30 x 20 m. considerándose la superficie total construida de 1.300 m2, en distintos niveles de altura, que van desde los dos pisos en gran parte edificio, hasta las 5 plantas en la torre.

La resolución del proyecto lo realizada estructurándolo en una edificación palaciega, con patio central, pórtico adintelado con columnas y torre con reloj. El acabado exterior, con predominio de las líneas rectas, lo realiza a través del ladrillo rojo agramillado, con detalles pétreos que enmarcan puertas y ventanas, así como los remates de las esquinas, consiguiendo una perfecta armonía entre la piedra y el ladrillo; así mismo se aprecia cierta influencia de Aníbal González al incrustar detalles coloristas cerámicos. Aún siendo de estilo neobarroco, toda la construcción está tratada con sobriedad y exquisito tacto tanto en proporciones como detalles, sin estridencias, ya que si bien la planta es rectangular, los paramentos los distribuye en continuos entrantes y salientes, creando claro-oscuro.

No obstante la volumetría del edificio es bastante cúbica, las diferentes alas las eleva en diferentes niveles, así todos los alzados son distintos en altura, remates y vanos. La decoración de los huecos y de las fachadas es distinta según la altura, así en los pisos mas bajos es netamente clásica, de líneas rectas con añadidos de detalles barrocos, mientras que los del segundo nivel se aditamenta con toda clase de recursos decorativos como frontones curvos, roleos, ménsulas etc.

Acceso al edificio.
Torre vigía.

El acceso principal al edificio se realiza tras superar una pequeña escalinata que recorre todo el pórtico, con ocho columnas toscanas pareadas que sostienen el balcón sobre el que se alza el escudo de España en piedra. Una vez traspasado el pórtico se accedía a un espacio a modo de vestíbulo que desembocaba directamente a un patio central cubierto y porticado, este espacio, como el resto de salas en que se dividía la planta baja eran utilizadas como zona expositiva.

Justo en eje opuesto a la puerta principal se encuentra inscrita la escalera de tres tramos que da acceso a la planta alta, que se componía de cuatro salas de exhibiciones, que junto a las ubicadas en la planta baja, fueron estudiadas meticulosamente para crear un itinerario expositivo cerrado.

La estructura simétrica que el edificio inspira, se ve trasgredida al situarse la torre del reloj en la cabecera del ala derecha en la fachada. Esta torre-vigía con estructura cuadrada en el primer cuerpo donde se les abren huecos, es en este elemento donde mas se nota la influencia que Aníbal González dejó en Traver al unir en perfecta combinación el ladrillo con veinte escudos de marinos españoles en cerámica vidriada. Estos blasones de forma circular, se inscriben dentro de cartelas barrocas separadas por racimos de frutas, y en los que se pueden ver lar armas de los linajes de marinos que desde la conquista de Sevilla hasta nuestros días han formado parte de la marina española, como los Pinzón, Ruiz de Apodaca, Valdés, Mendoza, Ponce de León, Ulloa, Marqués de Nervión, Córdova, Pardo Figueroa, Winthivissen, etc

A continuación se ubica la esfera del reloj, que se circunda con relieves en los que se representan distintos instrumentos utilizados para la navegación marina. Y por último el segundo cuerpo de forma octogonal muy calado con cuatro arcos de medio punto, y otros cuatro adintelados con ojos de buey, rematado por una balaustrada que la aligera y le da un aire grácil, a la vez que rompe con la horizontalidad que la construcción podría inspirar.
Detalles decorativos de la fachada.






Distintos detalles de las fachadas y torre.

La descripción de los contenidos expositivos del pabellón son los siguientes:

- Sala del Descubrimiento de América, con decoración gótica de la época del descubrimiento, y un magnífico artesonado de 90 m2, inspirado en los de la Lonja de Valencia, donde se exhibían piezas de incalculable valor histórico y documental como la carta de Juan de la Cosa, cuadros y retratos de los Reyes Católicos y los hermanos Pinzón que evocan los hechos del descubrimiento del continente americano, así como una fiel reproducción del estandarte que Cristóbal Colón llevó durante el descubrimiento, consignada en su diario y que enarboló en la toma de posesión de la isla de Guanahaní según Juan de la Cosa. Se completaba la decoración con lámparas y elementos de forja burgalesas y toledanas. Esta ambientación corrió a cargo del entonces Teniente de Navío D. Julio Guillén Tato, nombrado mas tarde Director del Museo Naval, institución donde se conservan parte de las piezas expuesta en este pabellón.

 



Alguno de los objetos expuestos en la sala del Descubrimiento de America: Carta de Juan de la Cosa. Cuadro de Martín Alonso Pinzón. Cuadro de Isabel la Católica y reproducción del estandarte de Cristóbal Colón.

- Sala de Felipe II, realizada en estilo renacimiento, cuyas piezas expuestas evocaban el primer viaje de circum-navegación a la Tierra, que en 1519 inició Fernando de Magallanes y concluyó en 1521 Juan Sebastián Elcano.

- Sala de Carlos III, donde se mostraba la contribución de la marina española en los logros de las expediciones geoestratégicas de América con la participación de marinos y navíos de la Armada durante el siglo XVIII. Se realizaron expediciones a América del Sur, Isla de Pascua, Las Malvinas, Costas del Golfo de Méjico, La Florida, Cuba y las Antillas. Pero sobre todas ellas sobresalió la de Alejandro Malaspina y José Bustamante en su viaje científico y político por los océanos Atlántico y Pacifico realizado en las corbetas Descubierta y Atrevida desde 1789 a 1794.

- Sala de Isabel II, donde se rememoraba como en 1867 la fragata acorazada española Numancia, fue la primera nave acorazada en dar la vuelta al mundo, al mando del almirante Casto Méndez Núñez.

- Sala de Los hechos gloriosos de la Marina Española, se situó en el patio cubierto donde una hermosa fuente y dos globos terráqueos que giraban lentamente completaban su decoración.
Fragata acorazada Numancia.

-Sala de Isaac Peral, era una pequeña estancia donde se guardaban recuerdos del inolvidable marino inventor del submarino que lleva su nombre.

Tanto el vestíbulo como el patio, estuvieron decorados con cuadros y pinturas de distintos autores como Francisco Rivera, Araujo y Lozano, con temas marinos como las carabelas o mitológica con los dioses Neptuno y Eolo.

Además de estos objetos, también se mostraron durante unos meses, instrumentos oceanográficos e hidrográficos, así como planos y técnicas fotográficas y de grabación, procedentes del Congreso de Oceanografía, Hidrografía Marina e Hidrografía Continental, que se había celebrado el día primero de mayo de 1929, justo días antes de la inauguración del la Exposición, debido a la imposibilidad de aplazarlo.
La Carabela Santa María atracada frente al Pabellón de la Marina.

Como complemento del Pabellón, el Ministerio de Marina contrató, el 28 de diciembre de 1927, con los astilleros de Horacio Echevarrieta la construcción de una reproducción de la carabela Santa María, encargándose del estudio y reconstrucción al antes mencionado Teniente de Navío Julio Guillén, que hacía compatible su dedicación profesional con el estudio y la investigación; esta reconstrucción implicaba no solo la de la nave, sino todo su equipamiento como la vestimenta de la marinería y la interpretación escénica de la navegación de la época.

La carabela fue construida en los astillero gaditanos, con maderas nobles y estuvo dotada de cuatro velas así como estandartes y gallardones de la época, tenía una eslora de 24,5 metros y 7,78 de manga y podía arrastras un peso muerto de 102 toneladas. También se le dotó de armas de fuego de la época con cuatro lombardas y cuatro falconetes.

El barco fue entregado a la Armada, el 4 de mayo de 1929, tras las pruebas reglamentarias de navegación, partiendo para el puerto de Sevilla donde atracó el día 8 de mayo de 1929, víspera de la inauguración de la Exposición.

La arribada de la reproducción de la nao capitana en el viaje colombino, fue todo un acontecimiento, a su llegada al Puente de Hierro o de Alfonso XIII, fue remolcada por el cañonero

Laya y escoltada por los destructores Alsedo y Lazaga, hasta un embarcadero realizado cerca del Pabellón de Marina. Al mando de la nave se encontraba el dicho Teniente de Navío Sr. Guillén, siendo la entrada apoteósica entre la salva de cañones de los barcos que le hacían la escolta y los vítores y aplausos de la muchedumbre del público apiñado en ambas orillas del río. De los mástiles de la Santa María ondeaban además de la Bandera de España, la de los Reyes Católicos, el Pendón de Castilla y la insignia de Casa de Colón, anclas doradas horizontales sobre fondo azul.

El rey con uniforme de gran gala, acompañado de la familia real presenciada las maniobras de atraque desde el trasatlántico Reina Cristina, trasladándose posteriormente a la carabela visitándola atentamente.
Arribada de la carabela al puerto de Sevilla el día 8 de Mayo de 1929.

Es de estacar la labor del Teniente de Navío Julio Guillen a la hora de reproducir con la mayor fidelidad posible el interior de la nave, así en la llamada Cámara del Almirante se había reproducido el artesonado del Monasterio de la Rábida, entre los objetos que se podían admirar en dicha cámara se encontraban el arca del dinero, el cuadrante solar utilizado por los navegantes de la época, una mesa de comedor con todo su ajuar, también se habían instalado en ella la llamada silla del nuncio, ya que Colón además de almirante era nuncio y embajador de los Reyes Católicos. Sobre la mesa se habían colocado distintos instrumentos y cartas de navegación. Completaba la decoración escudos de armas colocados a babor y a estribor, así como la indumentaria de los marinos, alguacil y físico acorde con la época del descubrimiento, incluso los apellidos de estos Pinzón, Solís, Magallanes, Iturbide, Garay, recordaban la gran gesta.
Visita del rey Alfonso XIII a la Santa María junto al Teniente de Navío Julio Guillén.



Marineros de la Roald Amundsen vestidos de época visitando la Sta. María.

Como anécdotas reseñar la visita de los marinos de la nave vikinga Roald Amundsen el 16 de enero de 1930 a la carabela Santa María vistiendo trajes de época, mientras su nave estuvo atracada junto al Puente de Alfonso XIII.

En el siguiente enlace se ofrece toda la información de esta curiosa visita:

http://esasevilla.blogspot.com/2012/01/vikingos-i-visita-la-exposicion.html

A la finalización de la Exposición, la Comandancia de Marina se trasladado desde la Torre del Oro al Pabellón de la Marina, que es donde actualmente se encuentra ubicada. Este traslado se concretó en 1933.

La Torre del Oro se utilizó desde 1820, primero como Capitanía del Puerto y ya en 1900 empezó a denominarse Comandancia de Marina, al organismo de la Armada instalado en la citada edificación.
Postal con la Torre del Oro, cuando era utilizada como Comandancia de Marina.

En enero de 1870 se le concede a la Armada el usufructo de la Torre, por entonces patrimonio de la Corona. Siendo preciso destacar el importante papel desempeñado por la Armada en la conservación de la Torre del Oro, posibilitando la permanencia de este monumento como legado histórico.

La Torre tiene una gran significación para la Armada Española, ya que esta ligada intrínsicamente, a acontecimientos históricos que concluyeron en el nacimiento de la Marina de Castilla, entre los que podemos destacar el hecho de que el Rey Fernando III El Santo concediera a las villas de Santander, San Vicente de la Barquera y Laredo que ostente en sus blasones la imagen de la Torre del Oro y un navío rompiendo las cadenas; todo ello como consecuencia de la toma de Sevilla por el Almirante Don Ramón Bonifaz.

En 1936, logró el ayuntamiento que en este histórico edificio, se instalara un Museo Naval, pudiendo ser visitado por todos los sevillanos, que hasta ese momento solo lo conocían exteriormente.


Vista aérea con la distribución de los distintos pabellones de marina.

PABELLÓN DE LA SOCIEDAD DE CONSTRUCCIÓN NAVAL.

En la avenida de la Raza, donde aproximadamente actualmente se encuentra el Puente de las Delicias, entre los desaparecidos pabellones municipal de Jerez y de la Compañía de Ferrocarriles MZA, se encontraba el Pabellón de la Sociedad de Construcción Naval, en una parcela de 50 X 55 m. realizado por Traver.

Se tienen pocos datos sobre este pabellón y de su contenido expositivo.

Fue un edificio de planta rectangular, que daba su fachada a la avenida de la Raza, frente al Parque de Atracciones, era en este lugar donde se concentraba prácticamente toda la ornamentación del mismo.
Vista aérea del pabellón.

El edificio se dividía en dos zonas bien diferenciadas, la de la fachada donde se alojaba en su centro la puerta principal y vestíbulo, y dos alas a cada lado de una sola altura, y el resto del espacio expositivo, de mayor altura, y compuesto con casi toda seguridad, por tres naves de construcción industrial, con cubierta de cercha a dos aguas, a la que se le proporcionaba luz natural desde elevados huecos que circundaban todo el edificio, así como con una claraboya instalada en el centro de la cubierta. Otras puertas laterales, también le servían de acceso.


PABELLÓN DE LA MARINA MERCANTE.


Pabellón de la Marina Mercante.

Muy próximo a este Pabellón de la Sociedad de Construcción Naval, en la avenida de la Raza, junto a los pabellones de la Cruz Roja y el comercial de la Maquinaria Terrestre y Marítima, se encontraba el Pabellón de la Marina Mercante, realizado por Antonio Illanes del Río, el mismo autor del Banco de España en la Plaza de San Francisco y del edificio de la compañía de seguros La Aurora Polar.

El pabellón se encuadra dentro de la estética divulgada por la Exposición de Artes Decorativas de París, siendo uno de los mas reconocidos por la crítica entre los construidos para el Certamen, debido a sus volúmenes cúbicos y torre que asemeja a un faro, estuvo decorado con los escudos de las compañías navieras.



Vistas del Pabellón de la Marina Mercantes desde dos ángulos distintos.

En su momento constituyó uno de los edificios vanguardistas de la exposición, en el cual el autor hace un ensayo de arquitectura Art Decó, con interesantísimo juego de volúmenes, que combinado con sus formas cúbicas blancas y limpias recogen una ornamentación que acentúan las líneas geométricas. Todo ello supuso una novedad en una exposición donde predominaba el regionalismo, donde incluso las rejas rompían la estética dominante, en que la forma se utilizaba de modo artístico como en los pabellones de Argentina o la Telefónica.

En este pabellón, levantada por la constructora San Martín, estuvieron presentes varias navieras como la Compañía Ybarra, la Transatlántica, la Trasmediterránea, así como las navieras de Bilbao y la Interinsular. Cada una de ellas expuso una amplia información de sus buques y líneas de navegación, junto a gráficos, maquetas, fotografías así como reproducciones de algunos barcos.

Fue inaugurado por S.M. el rey Alfonso XIII, el 30 de octubre de 1929.

A pocos metros de los pabellones que se han comentado, se encuentra el edificio llamado Pabellón de Servicios de Aduanas y Carabineros, justo debajo del puente de las Delicias, fue construido para que funcionara como estación de ferrocarril para los visitantes de la muestra.

Su diseño se debe a Vicente Traver y Tomar, y se trata de una edificación de una planta cuya estructura se organiza mediante tres crujías de en forma de H, con cubierta a dos aguas realizadas con cerchas metálicas, cerradas por dos logias, una con arcos y la otra cubierta con terraza plana.
Pabellón de Servicios de Aduanas y Carabineros.

El pabellón ha sido rehabilitado en 2008 por la Dirección General de la Marina Mercante, que firmó para ello un convenio con la Autoridad portuaria de Sevilla, para sede de la capitanía Marítima de Sevilla.

Se ha respetado la fachada original, si bien todo el interior ha sido modificado para poder albergar las actividades de su nuevo uso, todo ello sin aumentar la edificabilidad, por lo que fue necesario construir un semisótano al parecer de original diseño y calidad espacial.

Detalle del escudo de España en la fachada.



FUENTES
- HISTORIA DE LA EXPOSICION IBEROAMERICANA DE SEVILLA DE 1929, Eduardo Rodríguez Bernal
- ARQUITECTURA DEL REGIONALISMO EN SEVILLA 1900-1935. Alberto Villar Movellán.
- GUIA DE LA EXPOSICION IBERO AMERICANA 1929-1930
- LOS PABELLONES DE LA EXPOSICION IBEROAMERICANA, Alberto Villar Movellán
-La Exposición Iberoamericana “Fondos de la Hemeroteca Municipal”
-LA EXPOSICION IBEROAMERICANA A TRAVÉS DE LA PRENSA (1923-1929). Encanación Lemus López.
- REAHABLITACION DEL ANTIGUO PABELLON DE SERVICIOS DE CARABINEROS Y ADUANAS PARA ALBERGAR LA NUEVA SEDE DE LA CAPITANIA MARITIMA DE SEVILLA. Salvador Cejudo Ramos. Revista Amigos de los Museos.
-SEVILLA CIEN EDIFICIOS. Guillermo Vázquez Consuegra. Consejería de Obras Públicas y Transporte 1988.
- ABC Sevilla.- LA ESTANCIA REGIA EN SEVILLA. Págs. 17 y 18 30 de Octubre de 1929
- ABC Sevilla.- LA EXPOSICION IBEROAMERICANA. Pág. 18 01 de Noviembre de 1929
- ABC Sevilla.- SEVILLA BARRIO A BARRIO
- ABC Sevilla.- LA EXPOSICION IBEROAMERICANA. ORIGEN Y GESTACION DE LA MAGNA EMPRESA. Fernando Real Balbuena. 06/10/1961, pág. 39
- SEVILLA Y LA EXPOSICION DE 1929. Francisco Narbona
- EL PABELLON DE LA MARINA DE GUERRA EN LA EXPOSICION IBEROAMERICANA. Amparo Graciani García. Revista APAREJADORES, 4º TRIMESTRE -1990 Nº 35
- http://www.sevillasigloxx.com
-http://cvc.cervantes.es/actcult/museo_naval/sala8/caracteristicas/
-http://portal.apsevilla.com/wps/portal/puerto_es/cultura_es?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/APS/puertosevilla/potleisure/cultura/CultPatrimonio/
-http://www.armada.mde.es/ArmadaPortal/page/Portal/ArmadaEspannola/conocenos_organizacion/03_Flota--03_Flota-Fuerza-Accion-Maritima--06_Comandancias-Ayudantias-+Navales--01_cn_sevilla_es

-http://astilleroscadiz.buques.org/Construcciones/Echevarrieta/

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