El Pabellón Maggi.



En el expediente de la empresa MAGGI que se encuentra en el Archivo Municipal de Sevilla, extiste copia del acta de la sesión celebrada por la Comisión Permanente del Comité el 19 de octubre de 1928, que entre otros asuntos aparece la presentada por Gastón G. Rivals de Barcelona, para la construcción de un pabellón propio nacional en la parcela nº 79 del Sector Sur, para caldos Maggi.

Alzado del proyecto definitivo del Pabellón Maggi.

No sabemos que circunstancias o motivos se produjeron para que nuevamente, el 5 de febrero de 1929, se presentara un nuevo proyecto de pabellón propio nacional, por Gastón G. Rivals, en una superficie de 315 m2 dentro de la parcela nº 97 de dicho sector comercial, para “caldos Maggi en cubitos y tablillas”, y que fue donde definitivamente se construyó, situado en la avenida de la Infanta Luisa, actual calle Páez de Rivera, junto al pabellón El Cafeto.

En el referido expediente, constan dos proyectos de pabellón. Uno de ellos llevaba por epígrafe “Pabellón para las degustaciones de Productos Maggi”, el cual suponemos fue aprobado en octubre de 1928, y en el que curiosamente lleva manuscrita una nota que dice “parcela nº 99”. En este proyecto se diseña una edificación de líneas simples y marcado racionalismo; de planta rectangular con 8,25 m de fachada, 7,80 de fondo y 6 m. de alto. El espacio interior se divide en dos zonas separadas transversalmente por un mostrador, la de fachada como un lugar porticado para que el público visitante degustara los productos de la casa Maggi, sostenido por cinco pilares se sección rectangular; y la otra zona al fondo, para el personal del pabellón, lavadero de platos y servicios.

El mostrador ocupaba tres de los cuatro lados de la zona de servicio del pabellón, siendo el cuarto lado la facha trasera con puerta de acceso ubicada en ésta. Cuatro amplios ventanales se instalaban en la parte superior de los espacios intercolumnarios en las fachadas principal y laterales, dandp como resultado un espacio diáfano desde el exterior.

Al parecer este primer proyecto fue modificado, diseñándose uno nuevo basado en el primero del que toma tanto la distribución interior como la planta del edificio, con pequeños añadidos o modificaciones.

Situación definitiva del Pabellón Maggi en el Sector Sur.

Es posible que la confección del nuevo proyecto se debiera a la ampliación de la superficie del edificio, ya que el terreno concedido en la parcela 97 (315 m2) era muy superior a la superficie que ocupaba el edificio en el primer proyecto unos 64 m2.

Ello se traduce, en que estructuralmente se incluyen seis apoyo interiores que antes no tenían, y exteriormente en la sustitución de los cinco pilares rectangulares del pórtico de entrada, por cuatro pilares de sección circular, así como los ventanales que rodeaban al pabellón, que en la zona de servicios fueron sustituidos por paramentos verticales; y en la fachada trasera se le añadió un cuerpo, que albergaba unos aseos, vestuarios y un pequeño patio semicircular a modo de ábside.



Perspectiva, alzado y planta del primer proyecto para el Pabellón Maggi. (Archivo Municipal de Sevilla)

Interiormente el mostrador para despacho de los productos de la casa Maggi, se adelantó formando una U ocupando gran parte del amplio pórtico de entrada, añadiéndosele dos pequeñas estancias a ambos lados, para guardar las lonas que cerraban esta zona y la protegía de las inclemencias meteorológicas al ser sustituido los ventanales, desapareciendo el mostrador de las fachadas laterales. La zona de servicios se completa con un offi, despacho para el director y vestuario.

El resultado final del pabellón fue de líneas mucho mas clásicas y menos racionalista que el primitivamente proyectado. Según Alberto Villar “....se inscribe dentro de la línea estética consagrada en la Exposición de Artes Decorativas e Industriales Modernas de Paris de 1925” en el caso del Pabellón Maggi, dice ser una interpretación del Pabellón del coleccionista de P. Patout.


Planta del proyecto definitivo del Pabellón Maggi. (Archivo Municipal de Sevilla)
Los autores de este pabellón fueron el arquitecto utrerano Fernando de la Cuadra e Irizar y el vasco Jesús Guinea de Peñalba, este último se trasladó a Sevilla para realizar junto con su compañero de estudios en la Escuela de Arquitectura de Madrid, el pabellón de la Casa Maggi así como colaborar en distintos proyectos del Certamen, por este pabellón obtuvieron el segundo premio de pabellones comerciales y por consiguiente la medalla de plata en la sección de edificios complementarios.

Para ambos arquitectos era uno de sus primeros trabajos, donde actuaron con la libertad que daba este tipo de edificaciones comerciales, presentando la arquitectura mas actual del momento, en contraposición de los estilos historicistas y regionalistas de los grandes pabellones de la Exposición.

En 1935 Fernando de la Cuadra obtuvo por oposición la plaza de arquitecto municipal de Jerez y Guinea fue nombrado arquitecto provincial de Álava.

La construcción debió ser rápida pues, en un informe realizado por el Comité el 1 de marzo de 1929, aparece en una relación de edificios que están acabados o muy avanzada su construcción, estando totalmente concluido para la inauguración del Certamen, produciéndose el lamentable hecho de sufrir un pequeño incendio a los pocos días de la inauguración de la Exposición, concretamente el 17 de mayo, según un comunicado de la Jefatura de Servicios Generales al Ingeniero Director de Obras y Proyectos.

Dos imágenes con la fachada frontal y trasera del edificio.

Poco mas sabemos de este pabellón, solo que repartía tazas de caldos entre los visitantes, y que fueron degustados por primera vez en esta ciudad gracias a la instalación de este pabellón.

La compañía MAGGI, fue fundada por Julius Maggi nacido en Suiza en 1846, que tuvo la idea de ofrecer a la población un producto a base de legumbres, de fácil digestión y que pudiera prepararse en pocos minutos. El 19 de noviembre de 1884 se firmó un convenio entre Maggi y la Sociedad Suiza, por el cual ésta patrocinaría durante tres años este nuevo invento y lo daría a conocer al público.

En enero de 1885 comenzó la fabricación industrial a gran escala de harina de legumbres y tres años mas tarde ya tenía establecido almacenes en París, Berlín, Viena, Londres y entró en contacto con una empresa en los Estados Unidos. Para ese momento, ya tenía tres tipos de harinas de legumbres y un surtido de sopas. Fue en 1908 cuando inventó el famoso cubito de caldo, a través del cual sería reconocido mundialmente a lo largo de la historia, convirtiéndose en uno de los pioneros de la industria de la alimentación.
Pabellón del coleccionista de P. Patout, en la Exposición de Artes Decorativas de Paris de 1925

En 1947 Maggi se fusionó con Nestlé y con la fortaleza de ésta siguió creciendo de manera continua en el plano internacional.

En España, durante la Guerra Civil, solo fueron servidos estos sus productos en el bando nacional, ya que desde el bando republicano no fueron capaces de conseguir un contrato para su suministro. Esto motivo el nacimiento de la empresa Gallina Blanca en este bando, que fue fundada en 1937, y que al comienzo de su andadura empresarial se denominó Gallina de Oro.

Este pabellón está considerado por muchos autores, como uno de los mas interesantes y cuidados dentro de la estética modernista, consagrada en la Exposición de Artes Decorativas e Industriales Modernas de Paris de 1925, al igual que lo fueron el Pabellón de Industrias Catalanas y el de la perfumería Gal en este mismo Certamen. Sin embargo el de Maggi es uno de los olvidados de los estudios que sobre la estética de la Exposición se han publicado. Como otras firmas comerciales, Maggi no estaba sujeta a compromisos históricos, atreviéndose a presentar sus productos en un edificio de lenguaje estilísticamente avanzado y símbolo de lo modernidad de sus artículos.


Planos de la sección y de la fachada posterior del Pabellón Maggi.

FUENTES
- LA ARQUITECTURA DE VANGUARDIA DE LOS AÑOS 30 EN SEVILLA. José Manuel Pagés Madrigal.
- CUATRO ENSAYOS ENTORNO A LA ARQUITECTURA RACIONALISTA EN SEVILLA. José María Jiménez Ramón.
-La Exposición Iberoamericana de 1929, una “tarta” todavía sabrosa. Fernando Martín Martín. Revista APAREJADORES. Núm. 16 1985.
- Pabellones comerciales en la Exposición Iberoamericana. El Pabellón Domecq. Amparo Graciani García. Revista APAREJADORES. Núm. 39- 4º trimestre/1991.
- Fondos de la Exposición Iberoamericana. Archivo Municipal de Sevilla. – Expediente Pabellón Maggi. Caja 97/5 – (Rollo 719 fotogramas 426 a 452).
- Historicismo y Vanguardia en la arquitectura de la Exposición Iberoamericana. Alberto Villar Movellán. Andalucía y América en el siglo XX. Actas de las VI Jornadas de Andalucía y América.
http://ehai-cva.com/httpdocs/paginas/fondos/guinea.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Maggi
http://thamarapereira.wordpress.com/2006/05/28/cubitos-maggi/

1 comentario:

  1. Por favor, corrija el "haya" de la primera línea.

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