12.- EL PABELLÓN DE LA SOCIEDAD NESTLÉ.



Pabellón de la Sociedad Nestlé Anónima Española de Productos Alimentario. (Archivo fotográfico de Nestlé)
A pesar de la escasa información que tenemos de este pabellón y sus contenidos, como ocurre con la mayoría de las instalaciones comerciales, sabemos que por acuerdo de la Comisión Permanente tomado en la sesión celebrada el 11 de noviembre de 1927, fue aceptada la solicitud formulada por la Sociedad Nestlé Anónima Española de Productos Alimentario, para la construcción de un pabellón en el que se mostraría las distintas variedades de productos que fabricaba esta firma dedicada a la alimentación, como eran además de la leche condensada “La Lechera”, la harina lacteada NESTLÉ y los chocolates Nestlé, Peter, Cailler y Kohler, así como datos y sistemas de producción de estos artículos manufacturados por la empresa.

En dicha sesión de la Comisión, el Director de Obras y Proyectos Eduardo Caravaca, se congratulaba de que se empezaran a recibirse peticiones de importantes firmas comerciales nacionales para instalar sus representaciones en la Exposición, fruto según él, de la intensa labor propagandística desarrollada por el Comité pues, ciertamente fue una de las primeras solicitudes presentadas junto a las de la Compañía M.Z.A., sucesores de Matías López S.A. y Perfumería Calber S.A., para construir los que el Reglamento de la Exposición llamaba pabellones propios nacionales.1

La parcela que se le concedió de unos 1.000 m2,2 se situó en un lugar privilegiado, pues al ser tan temprana su petición, pudo solicitar estos terrenos situados en el ángulo formado por intersección de las avenidas de La Raza con la de Moliní, frente al pabellón del Protectorado de Marruecos, entre el acceso al Parque de Atracciones por esta avenida y el Pabellón de la Perfumería Calber S.A., es decir al comienzo de la avenida de la Raza, muy próximo a la Plaza de América y a los pabellones iberoamericanos de Brasil, Méjico y Colombia, además del exótico pabellón colonial de Guinea.

Gracias a un pequeño rótulo que se encontraba en la entrada del pabellón, apreciable en una de las fotografías que se conservan del pabellón, podemos saber que su autor fue el arquitecto catalán José María Ros Vila, gran amigo de Pedro Muguruza que diseñó también el Pabellón de Horacio Echevarrieta para la Exposición, encargándose de su construcción el contratista Luis Baixeras, que también levantó el Pabellón de la Diputación de Barcelona en la Muestra hispalense.

El edificio se componía de un cuerpo central formado por un prisma octogonal de dos plantas de altura. A este núcleo central, se le adosó un cuerpo rectangular, el cual realizaba las funciones de chaflán en el ángulo de intersección de las dos avenidas. Sobre este cuerpo se habían superpuesto una pirámide truncada de la que se elevaba un alto y esbelto pedestal con planta en forma X, que a manera de torre, servía de reclamo sobre el que reposaba el logotipo de uno de los productos mas vendidos de esta firma como era la leche condensada “La Lechera”.


Vistas aéreas desde dos ángulos distintos del pabellón durante su construcción y una vez concluido, y situación del mismo entre la Puerta de Moliní de acceso al Parque de Atracciones y el Pabellón Calber, y frente a los pabellones de Colombia y Protectorado de Marruecos. (Foto izquierda archivo del autor, y derecha Archivo fotográfico de Nestlé)
De este cuerpo central, salía un brazo o ala formando fachada que daba a la avenida de Moliní, y que se alargaba hasta alcanzar la puerta de entrada al Parque de Atracciones y en cuyo extremo, se instaló una escalera de acceso a la cubierta de esta zona, dispuesta como galería-mirador, que a la vez servía de acceso exterior a la planta superior del edificio central; esta galería se decoraba con pérgolas sobre pilares de ladrillo visto. En la fachada correspondiente a la avenida de la Raza, se había instalado también unas pérgolas con emparrado, a ras de suelo, a modo de una larga marquesina que recorría el camino de acceso por esa zona, hasta el vecino pabellón de la firma de perfumería Calber.

Fachada y puerta de acceso al edificio por la avenida de Moliní, al fondo se aprecia la escalera de acceso a la galería-mirador, junto a la puerta del Parque de Atracciones. (Archivo del autor)
El Pabellón visto desde la avenida de La Raza, a la derecha se aprecia la pérgola. (Archivo fotográfico de Nestlé)
Estas edificaciones comercial, fueron construidas con carácter efímeros, siendo utilizadas como reclamo publicitario para atraer al público, constituyendo una sorpresa en el panorama estilístico de la arquitectura oficial de la Exposición, de marcado carácter regionalista, consiguiendo que la iniciativa privada sea una alternativa clara a estas corrientes, ya superadas, dentro del concepto de modernidad arquitectónica que, aún no siendo un ejemplo de la arquitectura del siglo XX, si muestran el camino que habían tomado las nuevas construcciones.

El edificio de la Sociedad Nestlé, estilísticamente está ya en la línea del movimiento moderno, enfrentado claramente a la corriente oficialista, y lo podemos clasificar dentro los que como reclamo disponían de torre, donde situaban la marca, en este caso la efigie o logotipo representativo de la empresa, como ocurriera en la Exposición de Barcelona con los pabellones de las casas Hispano-Suiza, cementos Aslan, Rocalla y Uralita.3

Podemos observar como el autor se inspira en el Pabellón de Turismo de la Exposición Internacional de Artes Decorativas e Industriales Modernas, celebrada en París en 1925, realizado por los arquitectos Robert Mallet-Stevens y Charles Garrus, al tomar de éste el elevado pedestal, a modo de torre, desde donde se proclama a las cuatro vientos la figura inequívoca de la marca de la leche condensada. El citado Pabellón de Turismo también fue fuente inspiradora para el diseño del pabellón de productos de perfumería GAL obra del arquitecto Vicente Sáenz y Vallejo.

Pabellón de Turismo de la Exposición de Artes decorativas de París de 1925, con su característica torre con reloj. (Archivo del autor)
Dibujo de una perspectivas aérea del Pabellón Nestlé, en la que se aprecia la distribución espacial del edificio (Ilustración publicitaria)

Las líneas simples de la decoración exterior resaltaban la funcionalidad de la arquitectura, rozando con el racionalismo, en la que los paramentos de la planta superior del cuerpo octogonal se han enlucido con ladrillo visto y el resto de muros del edificio pintados en color blanco; sin embargo esta simplicidad se rompía con la utilización de pérgolas sobre todo en la galería-mirador, de la cubierta del ala del brazo izquierdo, quizás un guiño del autor a la aún existente arquitectura regionalista.

Esta empresa alimenticia fundada en Suiza en 1866 por Henri Nestlé, llega a España en 1905, y su presencia se inicia con la inauguración de la fábrica de La Penilla en el Valle de Cayón, en Cantabria, empezando ese mismo año la producción de su famosa harina lacteada Nestlé, compuesta de leche, azúcar y harina de trigo; ya en 1910 se empieza la producción de leche condensada La Lechera.

Diez años más tarde, en 1920, se constituyó oficialmente en Barcelona la Sociedad Nestlé, Anónima Española de Productos Alimenticios, estableciendo delegaciones en Madrid, Santander, Valencia, Sevilla y Bilbao. Nestlé poseía el título de "Proveedora oficial de la Real Casa", por lo que podía utilizar el escudo de armas de la Casa Real en las facturas y etiquetas de sus productos, dándole un plus de prestigio y solvencia, frente a otras firmas del mismo sector.

En enero de 1929, Nestlé y Chocolats Suisses S.A. se fusionaron dando como resultado una nueva sociedad con trece centros de producción de chocolate en todo el mundo, entre los cuales se encontraba el de La Penilla, inaugurándose oficialmente la nueva línea de producción.

En 1930, tuvo lugar la fusión con la Sociedad Lechera Montañesa, empresa que había ofrecido una dura competencia desde 1926 comercializando su propia leche condensada y su harina lacteada, y que también estuvo presente en la Exposición, con su pabellón propio, el de la leche condensada “El Niño”,4 precisamente al final de esta misma avenida

En el cuerpo octogonal central, se situaron las puertas independientes de ingreso y salida del pabellón. En el hall, que ocupaba aproximadamente la mitad de la superficie de este cuerpo, se instaló un salón donde se encontraban expuesta la gran variedad de productos que esta Sociedad manufacturaba, en la pared central a modo de diorama, se reproducía un paisaje de montaña, donde figuraba una vaca a tamaño natural, que daba realismo a la escena. De este salón partían las entradas a otras dependencias, como eran las de información y recepción.

En el lado correspondiente al chaflán se encontraba instalada la caja de escalera que daba acceso a la planta superior, donde se ubicaba un salón de conferencias y degustaciones gratuitas, en el que a los visitantes se les distribuían muestras de sus afamados productos, a la vez que servía para realizar demostraciones en directo de las diferentes aplicaciones culinarias que tenían la utilización de la leche condensada “La Lechera”. 



Tres vistas del salón central, donde se exponían los productos de la marca. En uno de los lados, la caja de escalera de acceso al piso superior y en otro, stand con la representación de un paisaje de montaña. (Archivo fotográfico de Nestlé)


Dos imágenes del salón de conferencias y degustaciones del piso superior, con el público preparado para presenciar una demostración de las aplicaciones que tenía la leche condensada “La Lechera”. (Archivo fotográfico de Nestlé)

En las fachadas del edificio, se instalaron seis escaparates donde se mostraban la gran variedad de artículos y productos fabricados. Y distintos personajes representados por muñecos mecánicos, que hacían las delicias de la gente menuda y de los mayores, por los gestos y movimientos de estos autómatas, reclamando la atención de los visitantes y ofreciendo los artículos expuestos. Son tres las figuras de estos autómatas fabricados en Alemania, se pueden hoy día contemplar en el Museo de Autómatas del Tibidabo en Barcelona, que probablemente se instalaron en el pabellón, dato éste aún por confirmar.

Imagen de uno de los escaparates con que estaba dotado el pabellón. (Archivo fotográfico de Nestlé)

Se tratan de los personajes correspondientes al Tío Paco, de 1,80 m de altura situado en la entrada del Museo desde donde anima a los visitantes a entrar. Las Comadres, dos señoras en animada conversación, y Los Labradores, consistentes en una pareja (hombre y mujer), en el que el labrador lleva en la mano derecha un bote de leche condensada “La Lechera”. Parece ser que estos tres personajes formaban parte de una amplia colección de ellos, unos 80, que viajaban en aquella época por el país promocionando los productos de la casa Nestlé, cambiando de indumentaria dependiendo del lugar donde se encontraran.5



Algunos de los autómatas que estuvieron como atracción en el pabellón y actualmente en el Museo de Autómatas del Tibidabo. (Imágenes del Museo de Autómatas del Tibidabo en Barcelona)

El edificio se iluminaba por la noche de forma artística como lo demuestra la instalación eléctrica con que estaban dotadas las pérgolas, los perfiles del alero que recorría el contorno del edificio, y del alto pedestal así como el logotipo de “La Lechera” colocado en su cima y los letreros luminosos con los nombres de las marcas NESTLÉ, KOHLER y LA LECHERA.

Imagen del Pabellón Nestlé iluminado. (Ilustración Nestlé 100 años en España)
Desconocemos la fecha de la apertura del pabellón, aunque parece que debió estar concluido para la inauguración de la Exposición ó al menos en fechas próximas a ella, ya que en un escrito de los servicios de la organizadora de 2 de marzo de 1929, aparece en una lista de pabellones que ya estaban terminado o a punto de finalizar su construcción.6 E igualmente existen asientos contables de los pagos por la acometida del sistema de alcantarilla y del servicio de agua potable en los mes de febrero y marzo, así como el abono en el mes de junio por la limpieza de los exteriores del pabellón.7 

El 28 de octubre de 1929, fue visitado por las Infantas Dª Cristina y Dª Victoria y el Infante D. Jaime, recorriendo sus instalaciones, siendo obsequiados con una selección de los productos de la Sociedad.8


Visita de los Infantes al pabellón el 28 de octubre de 1929. (Archivo fotográfico de Nestlé)
Fue distinguido este pabellón con el Gran Premio de la Exposición, y a primeros de agosto de 1930, le fue ofrecido este edificio de la Sociedad Nestlé al Ayuntamiento de Sevilla, expresando la Corporación municipal la correspondiente gratitud a la dirección de la empresa.9 Previamente, el 4 de julio de dicho año, en un informe remitido al Secretario General de la Exposición por parte de la Oficina Técnica, aparece como uno de los edificios que, a pesar de haber sido construido con carácter provisional, por el tipo de su construcción podían quedar como permanentes. 10

Fachada del pabellón de la avenida de Moliní. (Archivo fotográfico de Nestlé)
No obstante, por acuerdo de la Comisión Liquidadora de 22 de marzo de 1932, se le adjudicó el concurso de derribo del pabellón a Rafael Garrido Campos por 3.840 pts., con el plazo de un mes para el derribo y retirada de los escombros, hecho éste que no ocurrió pues la liquidación y reintegro del depósito por la finalización de los trabajos no tuvo lugar hasta casi un año después, el 16 de febrero de 1933.11

Pérgola en uno de los lados del pabellón. (Archivo fotográfico de Nestlé)

Pabellón Nestlé en la Exposición Internacional de Barcelona, diseñado también por José María Ros Vila. (Ilustración de Arquitectura para una exposición: Barcelona 1929)

NOTAS

1.- Archivo Municipal de Sevilla. Sección XVIII. Exposición Iberoamericana. Caja 4bis rollo 631 fotograma 60. Acuerdos sesión Comisión Permanente de 11 de noviembre de 1927.

2.- Publicidad de la casa Nestlé publicada en la revista Nuevo Mundo de 24 de mayo de1929.

3.- Arquitectura para una exposición: Barcelona 1929. Carmen Grandas Sagarra. Artigrama, núm. 21, 2006. Pág. 117.

4.- NESTLÉ 100 años en España.

5.- Información ofrecida por Lluis Ribas Duran. Conservador del Museo de Autómatas del Parque de Atracciones del Tibidabo.

6.- Archivo Municipal de Sevilla. Sección XVIII. Exposición Iberoamericana. Caja 99 rollo 720 fotogramas 490 a 536. Informe elevado al Director de la Exposición sobre la situación constructiva de los pabellones fechado el 02 de marzo de 1929.

7.- Ibídem. Caja 9 rollo 634 fotogramas del 490 al 536. Relación de ingresos efectuados en la caja de la Exposición desde el 10 de mayo de 1924 al 14 de septiembre de 1929,.

8.- En el pabellón de “La Lechera”. El Noticiero Sevillano, 29 de octubre de 1929. Pág. 8.

9.- Información Municipal. ABC Sevilla 10 de agosto de 1930. Pág. 27.

10.- Archivo Municipal de Sevilla. Sección XVIII. Exposición Iberoamericana. Caja 99 rollo 720 fotogramas 490 a 536. Informe elevado al Secretario General de la Exposición sobre la situación de las condiciones constructivas de los pabellones y condiciones de los terrenos que ocupan. 04 de julio de 1930.

11.- Ibídem. Expediente de Derribos. Caja 119 rollo 735 fotogramas 133 a 425

12.- Exposición deArtes Decorativas, Paris, 1925. Lorenzo Tomas Gabarron. Pág. 207.


FUENTES
- Información municipal. ABC Sevilla. 10 Agosto 1930. Pág. 27
- Un nuevo pabellón en la Exposición de Barcelona. La Voz. 03 Septiembre 1929. Pág.4
- Un nuevo pabellón en la Exposición de Barcelona. El Sol. 04 Septiembre 1929. Pág.4
- Nuevo Mundo. 24 Mayo 1929. Pág. 55. Publicidad de Nestlé.
- Archivo Fotográfico de la Sociedad Nestlé.
- Arquitectura para una exposición: Barcelona 1929. Carmen Grandas Sagarra. Artigrama, núm. 21, 2006
- Nestlé también tuvo su pabellón.
http://esasevilla.blogspot.com.es/2010/11/nestle-tambien-tuvo-su-pabellon.html
- Nestlé en España. Historiahttp://www.empresa.nestle.es/es/sobre-nestle/nestle-en-espana/historia
- Lluis Ribas Duran. Conservador del Museo de Autómatas del Parque de Atracciones del Tibidabo.
-NESTLÉ 100 años en España.







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