5.- PABELLÓN DE LA HISPANO-SUIZA



Fachada del Pabellón de la Hispano Suiza(Ilustración de la portada de la revista “La Hispano Suiza” de diciembre de 1929)
Pocos meses antes de la inauguración de la Exposición, fue solicitada por la Fábrica Nacional de Automóviles La Hispano-Suiza, la concesión de unos terrenos para levantar el edificio representativo de dicha compañía en el Certamen Iberoamericana; 1 concretamente en la sesión celebrada el 14 de diciembre de 1928, el Comité Permanente aprobó dicha solicitud, siéndole asignada una superficie de terreno de 30 x 50 m., con una superficie de 1.500 m2, en la avenida de Portugal,  entre los pabellones de Extremadura y de Industrias Militares y del Ejército, frente a la Puerta de Aragón de la Plaza de España, con la obligación de presentar para su aprobación por el Comité, el correspondiente proyecto en el plazo de quince días, abonando la firma automovilística por los derechos de ocupación de los terrenos, 7.500 pts.3

El pabellón diseñado por Vicente Traver, tenía una superficie de unos 600 m2, 4 el cual lo concibió con planta en forma de H, conformado por dos amplios espacios laterales de planta rectangular, unidos en el centro por otro de menores dimensiones, sirviendo este último como acceso y amplio vestíbulo de distribución.

De líneas severas y elegantes, centraba su decoración en la fachada cóncava de la puerta principal, que se enmarcaba entre dos pilastras con capiteles corintios, que sostenía un frontón curvo partido muy abierto, alojándose sobre el dintel de la puerta una aparatosa combinación de escudos superpuestos, entre ellos el emblema de la firma, con adornos barrocos. Una amplia cenefa de paneles con motivos vegetales en relieve y una hilera de tejas árabes, perfilaban el remata de los paramentos.

En la cubierta plana, se instalaron claraboyas en las tres zonas del edificio, al objeto de proporcionar iluminación cenital, que completaba la que recibía de los huecos abiertos en las paredes.

Al no disponer de la documentación del proyecto, desconocemos el tipo de construcción, que debió ser de carácter no permanente aunque, por los motivos que más adelante se detallaran, debió de estar ejecutada con cierta solidez.

Situación del Pabellón de la Hispano Suiza en la avenida de Portugal, entre los pabellones de Extremadura y el de Industrias Militares. (Archivo fotográfico del Ejército del Aire)
Interiormente se componía de un amplio vestíbulo, el cual servía de distribuidor de los dos grandes salones situados a ambos lados de éste. Sus paredes se tapizaban con damasco de tonos oscuro; mientras que los salones, uno dedicado a la exposición de vehículos industriales y turismos, y el otro a mostraba el material aeronáutico que fabricaba esta empresa, 5 sus paramentos estaban pintados de colores neutros.

Aprovechado las Exposiciones de Barcelona y Sevilla, se presentó oficialmente el nuevo modelo T56 bis ó H6C bis, siendo este modelo el máximo exponente de la marca en su producción española, que un año antes se había lanzado en Francia, iniciándose precisamente en 1929, su construcción en Barcelona. Por su gran porte y elevado precio, fueron vehículos eminentemente representativos.6  Precisamente el General Primo de Rivera llegó para inaugurar el pabellón con un vehículo de este modelo, que le había sido entregado.7 

Muchas fueron las personalidades de la época las que adquirían un modelo de esta firma, reyes, presidentes de gobierno como Alcalá Zamora y Manuel Azaña, aristócratas, así como financieros, empresarios y artistas se interesaban por tener una de estas joyas. Además de Alfonso XIII, también tenían un Hispano-Suiza el Rey Carol de Rumanía, Gustavo V de Suecia, el Sha de Persia o la familia Thyssen.

Los periodistas especializados en el motor lo calificaron como el vehículo de serie mas rápido y elástico de los construidos en el mundo, y dentro del mundo del automovilismo, eran poseedores de un estos vehículos los hermanos Michelin y André Citroën o Edsel Ford. Y en el mundo del arte y la ciencia, la marca contaba entre sus clientes con Greta Garbo, Carlos Gardel, Pablo Picasso o Albert Einstein. 8
El rey Alfonso XIII y Primo de Rivera en el interior de pabellón el día de su inauguración. (Fototeca Municipal de Sevilla. Archivo Serrano)
El otro salón se dedicaba a mostrar aeroplanos construidos en la fábrica de Guadalajara, y motores de aviones, entre los que cabe destacar el del Jesús del Gran Poder, 9 un motor Hispano-Suiza de 600CV que se encontraba expuesto, y que montado en un avión Breguet 19, cruzó el Atlántico desde Sevilla a Bahía en Brasil.

Tablero de mando y motor del modelo T56 bis ó H6C bis (Ilustraciones de la revista Kinos. Noviembre 1929) 

Motor de avión de 450-500-600. CV . (España  sus exposiciones: Barcelona  y Sevilla)
El pabellón fue inaugurado por el rey Alfonso XIII, acompañado por el Presidente del Consejo, el General Primo de Rivera, el 30 de octubre de 1929, siendo recibido por los Consejeros Francisco Aritio y Emilio de Alvear.

Pocos días antes, el 5 de dicho mes. S.M. el rey, acompañado por las mismas personalidades, había inaugurado el pabellón que esta sociedad había levantado en la Exposición Internacional de Barcelona.10

El  rey Alfonso XIII, saliendo del Pabellón de La Hispano Suiza el día de su inauguración. (Fototeca Municipal de Sevilla. Archivo Serrano)

Pabellón de la Hispano-Suiza en la Exposición Internacional del Barcelona (España  sus exposiciones: Barcelona  y Sevilla)
Este edifico, como otros construidos en la zona del Prado, se levantaron en terrenos municipales, por lo que al cerrarse el Certamen, debían ser derribados en el plazo de tres meses, como así obligaba a los expositores el Reglamento General de la Exposición,11  o en caso contrario, pasaba a propiedad del Ayuntamiento, dueño del terreno.

Sin embargo no se produjo el derribo, y aunque no es éste una caso aislado, pues hubo muchos pabellones comerciales, regionales y andaluces construidos con carácter provisional, que permanecieron en pié durante décadas, es también cierto que, a estos últimos al menos se le había considerado en un informe técnico,12 que por su forma constructiva podían quedar como permanente.

No era éste el caso del pabellón de la firma automovilística, en el cual se dieron una serie de circunstancias por lo que, no solo que la Cía. Hispano-Suiza no derribara el edificio, como era su obligación, sino que subastó públicamente el pabellón construido en suelo público, sin que el Ayuntamiento ni la Comisión Liquidadora hicieran nada para impedir tal ilegalidad. 



Folleto publicitario de la casa Hispano Suiza, repartido en las Exposiciones de Sevilla y Barcelona, titulado “Los coches españoles de la época de Goya y los del siglo XX”. (La Hispano-Suiza, El vuelo de las cigüeñas 1916-1931)
Fue adquirido por el Dr. Daniel Mezquita Moreno, durante los primeros meses de 1931, el cual a su vez lo cedió a la Casa de Castilla la Vieja y León, al ocupar el cargo de Presidente en dicha entidad, para instalar la casa regional en dicho edificio, hecho que se produjo durante el mes de junio de dicho año, 13 celebrándose a partir de ese momento, gran número de actos y fiestas por parte de la colonia castellana en Sevilla.

Esta situación continuaría así hasta 1937 en que, disuelto en mayo este organismo regional por problemas económicos, los acreedores del mismo, embargaron el pabellón procediéndose al arriendo, totalmente ilegal a Federico Cazorla, histórico bético y contertulio del Dr. Mezquita, para salón de fiestas, realizándose obras de consolidación y distribución interior.14 

Es entonces cuando, después de un informe instruido por el Consistorio para conocer la situación jurídica del inmueble, el Ayuntamiento ejerce su derecho sobre éste y lo arrienda a la empresa Excelsior por 3.000 pts., para espectáculos públicos, inaugurándose este local nocturno el 9 de julio de 1937, con el nombre de “Pabellón de Castilla y León”. 15 
Publicidad insertada en el periódico ABC el 9 de julio de 1937.
Esta actividad duró hasta enero de 1940, en que fue rescindido el contrato por el Ayuntamiento, debido a la parcelación de El Prado de San Sebastián, y afectando una extensión considerable del que fuera Pabellón de la Hispano Suiza, produciéndose su derribo poco después.16

El modelo T56 bis ó H6C bis, que la firma automovilística regaló a los pilotos Jiménez e Iglesias. (España  sus exposiciones: Barcelona  y Sevilla)


NOTAS:
1.- La Exposición Iberoamericana a través de la prensa 1923-1929. Encarnación Lemus López. Pág. 210.
2.- Archivo Municipal de Sevilla. Sección XVIII Exposición Iberoamericana. Caja 39- Rollo 662 fotograma 191.3.- Libro con la relación de mandamientos de ingresos efectuados desde 1924 a 1933
Archivo Municipal de Sevilla. Sección XVIII –EXPOSICIÓN IBEROAMERICANA-
Página 96.- 31 de diciembre de 1929. La Hispano Suiza por la 2ª y última mitad de los derechos de ocupación de los terrenos para su pabellón según expediente nº 172…. 3.750 pts.
4.- Historia Hispano Suiza http://www.autopasion18.com/HISTORIA-HISPANO-SUIZA.htm
5.- Inauguración del pabellón de La Hispano Suiza. El Sol, 31 de Octubre de 1929. Pág. 4.
6.- Automóviles Hispano Suiza y deportivos Pegaso.
http://hispanosuiza.webcindario.com/tipoh6c.htm
7.- Inauguración del pabellón de La Hispano Suiza. El Sol, 31 de Octubre de 1929. Pág. 4.
8.- Automóviles Hispano Suiza y deportivos Pegaso. http://hispanosuiza.webcindario.com/tipoh6c.htm
9.- S.M. el Rey en el Pabellón de la Hispano-Suiza. ABC Sevilla 31 de octubre de 1929. Pág. 20.
10.- A Su Majestad el Rey, en el pabellón de La Hispano Suiza. La Nación, 05 de Octubre de 1929. Página 3.
11.- Reglamento General de la Exposición Ibero Americana. Art. 35.
12.- Informe técnico de fecha 4 de julio de 1930 dirigido al Sr. Secretario General de la E.I.A. Archivo Municipal de Sevilla. Sección XVIII. Rollo 720 Fotograma 490 a 536.
13.- Casa de Castilla la Vieja y León. ABC Sevilla, 23 de Junio de 1931. Pág. 35.
14.- Los Pabellones comerciales en la Exposición Iberoamericana. El Pabellón Domecq. Amparo Graciani García. Revista APAREJADORES Nº 39-1991.Pág. 18 y 19.
15.- ABC Sevilla. 09 de Julio de 1937. Pág. 4
16.- Los Pabellones comerciales en la Exposición Iberoamericana. El Pabellón Domecq. Amparo Graciani García. Revista APAREJADORES Nº 39-1991.Pág. 18 y 19.


FUENTES:
- S.M. el Rey en el Pabellón de la Hispano-Suiza. ABC Sevilla 31 de octubre de 1929. Pág. 20.
- Inauguración del Pabellón de La Hispano Suiza. El Sol. 31 de octubre de 1929. Pág. 4.
- La Exposición Iberoamericana a través de la prensa 1923-1929. Encarnación Lemus López.
- Los Pabellones comerciales en la Exposición Iberoamericana. El Pabellón Domecq.Amparo Graciani García. Revista APAREJADORES Nº 39-1991
- http://www.lahispano-suiza.com
- http://www.autopasion18.com/HISTORIA-HISPANO-SUIZA.htm
- La Hispano-Suiza, El vuelo de las cigüeñas 1916-1931 (volumen II), Emilio Polo
- Revista Hispano-Suiza. Año III nº 1 - Diciembre 1929
- Automóviles Hispano Suiza y deportivos Pegaso
http://hispanosuiza.webcindario.com/tipoh6c.htm
-Hemeroteca de ABC durante los años 1931 a 1940.
-Archivo Municipal de Sevilla.

PABELLONES COMERCIALES - I




INTRODUCCIÓN

Tratar el tema de las representaciones de las firmas comerciales e industriales, así como de particulares y organismos oficiales que estuvieron presentes en la Exposición, es tarea ardua y de dudoso resultado, por lo que solo se ha realizado un somero esbozo de estas, mediante la sucinta descripción de los distintos tipos de instalaciones comerciales, su ubicación y en algunos casos los productos y la actividad comercial que desarrollaba.

El gran número de las edificaciones, stands y kioscos levantados tanto en el recinto de la Muestra, como en el interior de las galerías y pabellones erigidos por la organizadora, en contraste con la poca y en algunos casos nula información que de ellas se tienen, hacen que esta labor investigadora tenga un pobre resultado. Salvo escasas referencias en estudios realizados por algunos especialistas en el tema Iberoamericano; solo nos hemos podido apoyar en la información que aportan las Actas de la Comisión Permanente, en los expedientes existentes en los fondos que de la Exposición custodia el Archivo Municipal de Sevilla y en ciertas revistas o periódicos publicados en aquella época

Esta sequía documental y bibliográfica, bien podría deberse a la escasa consideración artística y arquitectónica que estas numerosas construcciones tuvieron en su momento; no siendo hasta fechas recientes cuando se les está dando el valor que en su día no tuvieron.

Es preciso resaltar las dudas sobre la localización e incluso de existencia de algunos de estos pabellones o stands debido, fundamentalmente, a la falta de documentación en sus expedientes, en los que solo se conservas algunas hojas sueltas, que no aportan información relevante sobre estas edificaciones; además de lo tardía de sus construcciones, por lo que en la mayoría de los planos del Certamen existentes, no aparecen indicados.

Otra fuente informativa de primer orden, son las de empresas y casas comerciales que estuvieron presentes en el Certamen, y que aún hoy día existen, habiéndose contactado con gran número de ellas, sin que en la mayoría de los casos hayamos recibido respuesta alguna, salvo honradísimas excepciones, que ha puesto a nuestra disposición todos sus archivos documentales.

En la esperanza de que éste trabajo, humilde pero ilusionado, sirva como base para que futuras generaciones de investigadores y estudiosos de la Muestra Iberoamericana, pongan en valor lo bueno que hubo dentro de las representaciones comerciales

. . . . . . . . . . . .

Con el nombramiento de José Cruz Conde como Comisario Regio a finales de 1925, se relega al gobierno municipal en la toma de decisiones, pasando el Estado a dirigir la Exposición y con ello, las políticas gubernamentales promovidas por éste, cuya intención era la de proclamar el carácter fundamentalmente artístico del Certamen sevillano, dejando las iniciativas tanto industriales como comerciales para la Exposición de Barcelona, pasando éstas a un segundo plano en la Iberoamericana.

De la Exposición se esperaba que fuera un revulsivo económico para Sevilla, sin embargo el programa del gobierno se centró en un acercamiento Hispanoamericano como base de una cooperación mayor en materia de comunicaciones e intercambios comerciales, quedando en los pabellones construidos por las repúblicas iberoamericana, las representaciones comerciales de dichos países, con la idea de que Sevilla se convirtiera el punto de encuentro entre los potenciales compradores europeos, y los industriales americanos que expondrían sus productos para la venta.

De esta gran idea nada quedó pues, el brusco cambio de rumbo político que se produjo en los estados de ambos lados del Atlántico, como consecuencia del “crak” de la bolsa de Nueva York en octubre de 1929, propició que ninguno de estos grandes proyecto cuajaran quedando relegados en el olvido, suponiendo solo un transitorio acicate para las industrias locales de la construcción y de los talleres artesanales de cerámica y forja; desarrollando el Ayuntamiento únicamente la vertiente turística, pero olvidando el Estado el favorecer y potenciar el crecimiento económico de la ciudad.

En el Capítulo II del Reglamento General de la Exposición Iberoamericana, se recogían las disposiciones relativas a las instalaciones de carácter comercial, estableciendo en su art. 6º las clasificaciones por actividad. 1  

La normativa diferenciaba dos tipos de instalaciones comerciales. Por un lado las destinadas a la presentación o propaganda de los productos y objetos propios de la agricultura o de la industria de los países participantes en el Certamen. Y por otro, las que se destinaban a restaurantes, cafés, despachos de venta al detall de refrescos y artículos de pastelería, confitería y similares; venta de flores y pequeños objetos de uso personal y material fotográfico, y los establecimientos de reclamo artístico y para espectáculos teatrales, de circo, cinematográficos y demás atracciones.

Para albergar estas instalaciones comerciales, se destinaron lugares en el interior de pabellones y galerías construidos ex profeso por la Comisión Permanente, así como reservando determinadas parcelas de terrenos para el emplazamiento de los edificios propios erigidos por las empresas o particulares que así lo solicitaran. En el art. 7 se especifican cuales eran estas instalaciones ó lugares, distribuidos de la siguiente forma:



I.- PABELLÓN DE PRODUCTOS NACIONALES PARA LA EXPORTACIÓN. 
En este pabellón se podían instalar las entidades mercantiles domiciliadas en España interesadas directamente en el comercio nacional de exportación. La distribución en el interior del pabellón se haría con arreglo a la actividad de cada entidad dividida en doce secciones.2 

Cada sección dispondría de una sala de exposición y otra de gráficos y estadísticas, además de un local dedicado a oficina comercial, donde los expositores podrían facilitar información y realizar transacciones comerciales. Así mismo en el centro del edificio, se situaría un salón de fiestas.

II.- GALERIAS COMERCIALES
En estas instalaciones, se ubicaron las empresas no incluidas en las secciones en que se indicaban en el Pabellón de Productos Nacionales para la Exportación, divididos en dos Secciones, una Extranjera y otra Nacional. Es decir las Galerías Comerciales Extranjeras y las Galerías Comerciales Nacionales, distribuidas estas últimas por la nacionalidad de la casa expositora.

La clasificación de los expositores de ambas Secciones, nacional y extranjera, se efectuará dependiendo si se instalaban en locales independientes habilitados al efecto, o en las salas generales, dispuestas en las referidas Galerías.3  

III.- PABELLONES Y GALERIAS DE AGRICULTURA.
Las empresas comerciales dedicadas al programa de la Exposición Agrícola y Ganadera, se distribuían en los pabellones e instalaciones, que la organización construyó para tal fin, como eran los llamados Palacio de Agricultura o del Aceite, y Maquinaria Agrícola. Estas actividades agrícolas y ganaderas, tenían un reglamento especial, siendo de carácter internacional pudiendo participar cualquier expositor domiciliado en alguno de los países concurrentes al Certamen.4 

IV.- TERRENOS DISPONIBLES
La Comisión Permanente, reservó distintos lugares del recinto de la Exposición, para atender la demanda de particulares o empresas que desearan construir a sus expensas pabellones para la exposición de sus productos, estos serán denominados como Pabellones Propios Nacionales.

Las zonas que se reservaron para tal fin, estaban señaladas en un plano adjunto, donde también se indicaban los terrenos asignados para la instalación de restaurantes, cafés, kioscos de ventas de productos diversos y atracciones.5 

V.- PABELLÓN DE MAQUINARIA
Destinado a la exposición industrial de maquinaria agrícola, ganadera, metalúrgica y derivados.

Plano general de la Exposición con indicación de las zonas reservadas y el tipo de instalación o actividad destinado. (plano insertado en el Reglamento General de la Exposición Ibero Americana)

Todas las empresas y particulares interesados en estar presentes en la Exposición, debían abonar por diferentes conceptos una serie de derechos que se indicaban en el Cuadro de Tarifas.6 

Así, por los derechos de inscripción debían ingresar 50 pts., si pretendían concurrir en los Pabellones de Maquinaria, o de Productos para la Exportación, y en los locales independientes especialmente habilitados dentro de las Galerías Comerciales tanto Nacional como Extranjeras; pero si lo hacía en las salas generales de las Galerías, solo eran 25 pts. Este mismo importe y por el mismo concepto debían abonar las firmas comerciales que construyeran sus Pabellones Propios Nacionales.

Otro concepto por el que también debían pagar, era por el alquiler de la superficie que ocupaban, estos importes variaban dependiendo del pabellón o galería donde se ubicaba, y si la instalación o stand, se encontraba en la zona de departamentos aislados o en las salas generales, o si las instalaciones tenían dos lados de acceso o tres. 

Los Kioscos e instalaciones relacionadas con restaurantes, cafés, ventas de refrescos y productos diversos y atracciones, debían abonar 100 pesetas por los derechos de inscripción, y por la ocupación de terrenos, una tarifa que iba desde 60 pts/m2 por instalaciones de 10 m2 como mínimo, a las 5 pts,/m2 por 1.500 m2 como mínimo.

Una vez aprobada la participación, los expositores debían hacer frente además, de los gastos por los suministros de agua, luz, fuerza motriz, alcantarillado y conexión telefónica en su caso.7 De la venta de productos realizadas dentro del recinto de la Exposición, la Comisión Permanente recibía un 5%, que se elevaba al 10%, si estos eran alimenticios y bebidas.8 

En el art. 35 del mencionado Reglamento, establecía que los expositores instalados en pabellones propios, debían desalojar el local y dejarlos en su primitivo estado, retirando todos los materiales procedentes de la demolición, dentro de los tres meses siguientes a la clausura de la Exposición.

Para el estudio de este capítulo sobre los pabellones e instalaciones industriales y comerciales, y su ubicación en el recinto de la Muestra, los clasificaremos según los distintos apartados que el Reglamento les designó. Pero antes de adentrarnos en el tema en profundidad, es necesario determinar algunos aspectos diferenciales en los tipos de representaciones comerciales.

Así tenemos los denominados Pabellones Propios Nacionales, que eran instalaciones de carácter provisional en casi su totalidad, que se repartieron por todo el recinto de la Exposición ofreciendo a los visitantes diferentes tipos de servicios y actividades, siendo estas levantadas por firmas comerciales e industriales, por algunos particulares y por las Cámaras de Comercio de ciertas regiones. 

Dentro de este apartado, también podríamos incluir a aquellas destinadas a la venta de gran variedad productos, así como los establecimientos de servicios, restaurantes, bares, kioscos, etc.

De éstos último podríamos destacar los restaurantes que se diseminaron por diferentes sectores del Certamen, como el Florida junto al Estanque de los Lotos, el Américan Bar y el Plantación en la avenida de Almagro; La Floresta en la avenida Hernán Cortés, junto a la Fuente de los Leones, y el Embajadores junto a la avenida de D. Pelayo, y que mas tarde fue denominado Andalucía, todos en el Parque de María Luisa. 

Boceto del conjunto correspondientes a las Galerías Comerciales Nacionales y el Pabellón de Productos para la Exportación. (Ilustración del Álbum Artístico. Enrique Piñal)

En el Sector Sur se encontraban la Gran Brasserie y el Palacio Chino en el Parque de Atracciones, este último se trata en el apartado correspondiente al citado Parque de Atracciones de esta obra, al igual que la sucursal del Pasaje de Oriente, que se situó en la avenida de la Raza entre el Pabellón de Industrias Generales y las Galerías Comerciales Extranjeras, dentro del apartado correspondiente a estos últimos.

También se encontraban dentro de los locales de restauración, la Taberna de La Cruz, venta típica sevillana, y el local de Ibañez y Boet, bar para la venta de refrescos, ambos en pleno centro de las instalaciones comerciales, a los que le dedicaremos su atención cuando tratemos los pabellones del Sector Sur. Y por último el Palermo, situado en éste Sector, pero del que desconocemos su emplazamiento exacto.

Además de estos establecimientos de restauración, existían en los diferentes pabellones internacionales, locales que servían productos de sus países como los de Argentina, Brasil, Méjico, Portugal, Chile, etc., e incluso en los regionales como el de las Diputaciones Vascas ó el extremeño, o provinciales como el de Sevilla e incluso oficiales como el de la Prensa.

Entre las pequeñas instalaciones y kioscos podríamos tomar como ejemplo el levantado por Fernando Berraquero Ariza de Sevilla, se le concedió una parcela de 49 m2 en la avenida de las Delicias para la venta de cervezas y fiambres, situado cerca de la estación de Plaza de América del ferrocarril en miniatura, que también se conoció como Bar Delicias, y que estuvo abierto por lo menos hasta mediados de 1932,9  (aunque está pendiente de confirmación, podría ser antecesor del Kiosco-restaurante El Líbano) o el de Juan Diego Gámez de las Cuevas vecino de Cádiz, y que estaba dedicado a la venta de chocolates, bombones, caramelos y derivados, o los que vendían los emblemas oficiales de la Exposición, y que mas adelanta hablaremos de ellos.

Formando parte de los que se llamaron “Pabellones Propios Nacionales”, había unos destinados exclusivamente a mostrar sus productos para la exportación, y no a la venta al detall, llamados estos “Pabellones Nacionales de Productos para la Exportación”, como por ejemplo el de la Hispano Suiza dedicada a la fabricación de motores de aviones y automóviles, Longoria o Carbonell relacionados con la producción y exportación de aceites, o los de las compañías Peñarroya dedicada a la minería y Uralita a la construcción. 

Otras empresas ofrecían sus productos de forma gratuita al público como Maggi, cubitos de caldo, La Lechera y La Sociedad Lechera Montañesa, vasos de leche; Matías López chocolates; La Cruz del Campo cerveza con tapa de bonito con tomate, etc.

También los había que vendía sus productos, como Codorniú sus cavas, otras prestaban sus servicios como el Banco Central, con sucursal y agencia de viajes dentro del recinto o las dedicadas a los vinos como Osborne, Domecq, o Sancho Panza. 

Acogiéndose al art. 26 del mencionado Reglamento General, en el que admitía la organización colectiva de expositores a efectos de construcción de pabellones nacionales por cuenta propia, las cámaras de comercios agrupadas por regiones, también vieron la oportunidad de reunir a sus empresas e industrias para poder presentarlas juntas en un mismo edificio, como ocurrió con los pabellones industriales de las regionales valencina, vasca y catalano-balear. Lo mismo ocurrió con las empresas con la misma actividad comercial concurriendo en los pabellones de las industrias derivadas de actividades agrícolas, ganaderas, sedas, tabacos o marina mercante. Son estos los que podríamos clasificar como “Pabellones Industriales Regionales, derivados de la Agricultura y la Ganaderas, y de la Marina”.

Otro apartado que trataremos en éste Capítulo, será el de las empresas que expusieron sus productos en “stand” situados en el “Pabellón de Industrias Generales, en las Galerías Comerciales tanto nacionales como extranjeras, y de Maquinaria Agrícola”, edificios levantados por el Comité para dar cabida a aquellas industrias y comercios que no podía construir pabellones propios, concurriendo de forma colectiva, como los embutidos de la firma Sánchez Romero Carvajal en el Pabellón de Ganaderos del Reino, ó los vinos de las bodegas de Sanlúcar, en las Galerías Comerciales Nacionales


Bocetos del Pabellón de la Asociación General de Ganaderos del Reino, de la Maquinaria, y del Cultivo del Tabaco y . (Ilustración del Álbum Artístico. Enrique Piñal)

Y por último conoceremos los que Amparo Graciani denomina “Pabellones Adicionales”10 o “provisionales”,11erigidos por empresas e incluso por los mismos países, para mostrar sus productos y que por distintos motivos no pudieron estar presentes dentro del edificio de su lugar de origen, como los realizados por La Prensa y La Nación, diarios argentinos; El Café Suave de Colombia y el Rancho del café de Guatemala, todos ellos instalados junto a los edificios representativos de sus países.

Otro elemento a tener en cuenta sería el carácter efímero de estas edificaciones, dado por la propia condición de las mismas y que en el art. 35 de la normativa ya referida, se establece la obligación de desalojar el local y su demolición dentro de los tres meses siguientes a la clausurada la Muestra.

Pero no todos los pabellones fueron derribados con esa prontitud y en algunos casos prolongaron su existencia algunos años, como fue el caso del pabellón de González Byass e Hijos de Ybarra, o el la Hispano Suiza que, por su singularidad, será estudiado en su momento.

De esta destrucción solo se han salvado el Pabellón Domecq, previsto desde un principio como permanente al igual que el de la Compañía Telefónica Nacional considerado por algunos autores como construcción oficial, como así lo refleja Eduardo Rodríguez Bernal en su obra “Historia de la Exposición Iberoamericana de Sevilla”; no obstante en este trabajo se le ha dado carácter de comercial, y el Pabellón Nuevo Casino, transformado primero en colegio para niñas ciegas como Colegio de la Madrina, mas tarde ocupado por la Hemeroteca Municipal y actualmente por el Área de Protección Ambiental. 
Imagen con algunos pabellones comerciales en el Sector Sur. De izquierda a derecha Banco Central, Comisaría Algodonera del Estado, Lozano y Cía., Industrias Zarracina y de la Industria Sedera Española. (Postal de la época)

También nos encontramos con una serie de representaciones industriales y comerciales, de las que no se tiene conocimiento de su ubicación, procedentes tanto de informaciones aparecidas en la prensa, como de las solicitudes que expositores elevaron al Comité Permanente, para la asignación de parcelas para su construcción, recogida en las actas de la Permanente. Sin embargo ha de tomarse esta información con cierto reparo, ya que es posible que, algunas de las representaciones comerciales o bien no realizaron ningún tipo de edificación, y se alojaron dentro de algunas galerías o pabellones industriales levantados por la organización, o simplemente no estuvieron presente en la Muestra por distintos motivos.

Entre los casos de empresas que habían solicitado parcela para la construcción de un pabellón propio, y finalmente se instalaron en alguna galería o pabellón oficial, está el de la Sociedad Española de Construcciones Electro-Mecánica, esta compañía con sede en Madrid y fábrica en Córdoba, se dedicaba a la fundición de hierro, electrolisis del cobre, metalurgia y construcciones eléctricas, presentó solicitud a la Comisión Permanente el 7 de diciembre de 1928 para la construcción de su pabellón,12 y del que no se tienen más datos que, una propaganda de esta entidad que la sitúa en los stand 530 al 536 del Pabellón de Maquinas donde se exhibieron piezas de cobre, latón, aluminio y maquinaria eléctrica. 

Igual caso que los anteriores se encontraba la solicitud formulada por los Srs. Sánchez Romero Carvajal y Cía. de Huelva para la venta de carnes de cerdo, embutidos y jamones, que el día 28 de Junio de 1928, solicitaban espacio para la construcción de un pabellón propio nacional, asignándole la Permanente la parcela 98, para tal fin. Posteriormente en oficio del Arquitecto General de fecha 12 de Noviembre, da cuenta de que la citada compañía, había desistido en la construcción del pabellón, reservándose la referida parcela 98 al posible expositor “Mantequerías Arias”,13 que al final tampoco ocupó, ya que en las parcelas núms. 94, 95, 98 y 99, se levantó el Pabellón de la Cía. Carbonell. Esta firma de productos cárnicos instaló definitivamente, un pequeño stand en el Pabellón de la Asociación de Ganaderos del Reino.14

Por otro lado se encuentra las instalaciones que le fueron asignada una parcela para su construcción, pero sin embargo no hemos podido constatar fehacientemente tal extremo, como el caso del pabellón de la casa Kodak, del que sabemos que presentó solicitud para una superficie de terreno, para la instalación de un kiosco el 7 de diciembre de 1928, para la venta de películas y aparatos, “en el emplazamiento señalado por el Sr. Arquitecto General en la Plaza de América”,15 desconociéndose el lugar exacto.

De Jardinerías P. Martín, consta el acuerdo de la Comisión Permanente de 26 de Octubre de 1928, de concederle un espacio de 4.000 m2 delante del Pabellón de Maquinaria para la instalación de dibujos de jardinería y exposición de diversas plantas.16 Pero pocos días antes de la inauguración de la Exposición, aparece en una relación de pabellones de los que no se tenían ninguna noticia.17 
Pabellón de la casa de productos de perfumería Calber. (Postal de la época)

La empresa Columbia, aparecen en una relación de pabellones que a fecha 9 de mayo de 1929, debían continuar con las obras por no tenerlos concluidos, situándolos cerca de la avenida Reina Victoria.18 

Tampoco conocemos la situación de los pequeños stands, que al parecer la Sociedad Española de Librerías diseminó por distintos lugares del recinto,19 ó de Juan Diego Gámez de las Cuevas de Cádiz, para la venta de chocolates, bombones, caramelos y derivados, que se le concedió un espacio en la parcela nº 55.20 En estas mismas circunstancias se encontraban las solicitudes presentadas el 24 de noviembre de 1928 por Juan Moreno Rodríguez de Sevilla, de 50 m2 en la parcela nº 107, cerca del Pabellón de Agricultura para el Instituto Español Químico Farmacéutico, y la de José Conde y Cía. de Madrid, en la parcela 86 para exponer pasta para la cara.21  

Del pabellón de la empresa S.A. Azamón, dedicada a la fabricación de abonos y fertilizantes agrícolas, sabemos que se construyó en terrenos del Ayuntamiento en la Huerta de San José, según un listado de pabellones donde se indicaban la propiedad de los terrenos que ocupaban22  y con posterioridad en junio de 1933, da su conformidad para que un contratista derribe su pabellón, eximiéndose de cualquier tipo pagos por dicho derribo.23 

Otro caso interesante es el de Cercados Riviere y Cía., empresa ésta propiedad de la familia Riviere, que fue la introductora del enrejado de simple torsión en España procedente de Inglaterra, y que le fue concedida la parcela núm. 33, entre el Barrio Moro y el Pabellón Maggi. Antes de empezar su construcción, solicitó una reducción del terreno concedido, autorizándole la Permanente a que la parcela fuera de 120 m2, debido a la imposibilidad de cambiar su ubicación "por estar muy alejada". Sin embargo a pesar de todos estos datos, nos ha sido imposible localizar la ubicación de esta instalación.24 

Boceto del pabellón de la fábrica de chocolates Matías López. (Ilustración Comercio Internacional Anuario 1928)

“-De aquello, ¿qué quedó?
-No pudo quedar nada. Cayó Primo de Rivera, Berenguer quiso liquidar la Exposición cuanto antes y la República ni siquiera atendía a oír nada de ella. Aparte de ello incidió sobre la Exposición el -crack- económico de 1929, que repercutió en toda Hispanoamérica. Tanto es así que cuando se clausuró la Exposición, no quedaba en las naciones hispanoamericanas ninguno de los presidentes que había cuando la inauguración. Es más; todos estos países, después de la crisis de Wall Street, tenían gobiernos diametralmente opuestos a los anteriores. De forma que se cambiaron todos los comisarios de los pabellones, y ningún gobierno quería saber nada de las ideas comerciales que habían aceptado con gran entusiasmo sus predecesores. Incluso hubo algún comisario, como Pancho Graña, del Perú, que no pudo volver a su país, porque los nuevos dirigentes lo habían procesado.
El -crack- de 1929. La caída de Primo de Rivera. La República. Tres causas determinantes de que la obra comercial de la Exposición no siguiera en pie.”25

Estas líneas escritas por Antonio Burgos, y publicadas en el diario ABC en 1967, compendian de forma magistral, como las esperanzas puestas en el Certamen para que la ciudad despegara económicamente, se fueran al traste.


NOTAS
1.- Reglamento General de la Exposición Ibero-Americana. Publicado en Sevilla, 1928 (Imprenta. A Padura)
2.- Reglamento General de la Exposición Ibero-Americana. Artículo 8.
Las doce secciones eran:
Sección 1ª.-  Frutas frescas y secas y sus preparados.
Sección 2ª.- Productos Químicos-Farmacéuticos, Jabonería y Perfumería.
Sección 3ª.- Vinos, Licores y Aguardientes.
Sección 4ª.- Cereales Leguminosas, Hortalizas, Plantas industriales y sus derivados.
Sección 5ª.- Pescados en conserva y Salazones.
Sección 6ª.- Corcho y sus manufacturas.
Sección 7ª.- Industrias y manufacturas no expresadas.
Sección 8ª.- Cerámica y Loza.                
Sección 9ª.- Mobiliario y Decoración.
Sección 10ª.- Industria textil.
Sección 11ª.- Aceite de Oliva y Aceitunas.
Sección 12ª.- Productos de la Minería y de la Metalurgia.
3.- Reglamento General de la Exposición Ibero-Americana. Artículo 9.
4.- Reglamento General de la Exposición Ibero-Americana. Artículo 10.
5.- Reglamento General de la Exposición Ibero-Americana. Artículo 11.
6.- Reglamento General de la Exposición Ibero-Americana. Cuadro de Tarifas.
7.- Reglamento General de la Exposición Ibero-Americana. Artículos 13, 14, 15 y 16.
8.- Reglamento General de la Exposición Ibero-Americana. Artículo 46.
9.-
-Pabellones comerciales en la Exposición Iberoamericana. Pabellón Domecq. Amparo Graciani García. Revista APAREJADORES Núm. 39, 4º trimestre 1991. Pág. 27
-ARCHIVO MUNICIPAL DE SEVILLA. Sección XVIII Exposición Iberoamericana
Rollo 736.- Expediente Contaduría. Fotograma 624
Oficio fechado en Marzo de 1932, de Fernando Berraquero, solicitando utilizar un espacio cerca de la estación de ferrocarril en miniatura PLAZA DE AMÉRICA  donde se encuentra su kiosco llamado BAR DELICIAS, para poner sillas y mesas, a fin de paliar el mal invierno debido a la crisis en la ciudad.
10.- Pabellones comerciales en la Exposición Iberoamericana. Pabellón Domecq. Amparo Graciani García. Revista APAREJADORES Núm. 39, 4º trimestre 1991.
11.- La Participación Internacional y Colonial en la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929. Amparo Graciani García. (2010)
12.- Archivo Municipal de Sevilla. Sección XVII. Exposición Iberoamericana. Rollo 720 fotogramas del 467 al 482. (Expediente Pabellón Eclipse)
13.- Archivo Municipal de Sevilla. Sección XVII. Exposición Iberoamericana. Rollo 719 fotogramas del 339 al 342
14.- Los sucesos de la semana. La Unión Ilustrada. 02 de junio de 1929.
15.- Archivo Municipal de Sevilla. Sección XVII. Exposición Iberoamericana. Rollo 720 fotogramas del 467 al 482. (Expediente Pabellón Eclipse)
16.- Archivo Municipal de Sevilla. Sección XVII. Exposición Iberoamericana. Rollo 719 fotograma 410
17.- Archivo Municipal de Sevilla. Sección XVII. Exposición Iberoamericana. Rollo 719 fotogramas del 370 al 3830
18.- Archivo Municipal de Sevilla. Sección XVII. Exposición Iberoamericana. Rollo 720 fotogramas del 490 al 506.
19.- La Exposición Ibero-americana a través de la prensa (1923 – 1929). Encarnación Lemus López. Pág. 210
20.- Pabellones Comerciales en la Exposición Iberoamericana. El Pabellón Domecq. Amparo Graciani García. Revista APAREJADORES Núm. 39, 4º trimestre 1991. Nota 3.
21.- Archivo Municipal de Sevilla. Sección XVII. Exposición Iberoamericana. Rollo 719 fotograma 121
22.- Archivo Municipal de Sevilla. Sección XVII. Exposición Iberoamericana. Rollo 720 fotogramas del 490 al 506.
23.- Archivo Municipal de Sevilla. Sección XVII. Exposición Iberoamericana. Rollo 735 fotograma 206.
24.- Archivo Municipal de Sevilla. Sección XVII. Exposición Iberoamericana. Rollo 719 fotogramas del 417 a 424.
25.- La Exposición Iberoamericana de 1929: Un primer acercamiento comercial a América. Antonio Burgos. ABC Sevilla 26 abril 1967

PABELLONES COMERCIALES - II



SITUACIÓN DE LOS PABELLONES COMERCIALES EN EL RECINTO DE LA EXPOSICIÓN.

Debido a la gran cantidad de pabellones, stands, kioscos e instalaciones comerciales que se tratan en este apartado, y al objeto de conocer su ubicación dentro del recinto exposicional, seguiremos el orden numérico que los identifica en los planos que se adjuntan, dividiéndolos por sectores.

En el primero de ellos correspondiente a la zona comprendida entre los Jardines de San Telmo y Parque de María Luisa; el segundo los situaremos en la avenida de Moliní y de La Raza, en su margen derecha, y el tercer y último sector donde se concentraron el mayor número de instalaciones comerciales, en la avenida de La Raza, en su margen izquierda, desde el Parque de Atracciones, hasta el Campo de Polo y la Exposición de Ganados, y en profundidad hasta el Pabellón del Aceite y la trasera de los pabellones de Cuba y República Dominicana, y actual avenida Reina Mercedes.

SECTOR 1
1 NUEVO CASINO, 2 PLATERÍA ESPUÑES Y TIENDAS DE LUJO AVD. MARIA LUISA, 3 QUINTA DE GOYA, 4 BANCO CENTRAL, 5 HISPANO SUIZA, 6 ECHEVARRIETA, 7 TELEFONICA, 8 DOMECQ, 9 COMPAÑÍA HIDROELÉCTRICA ESPAÑOLA, 10 PEÑARROYA, K KIOSCOS.

A este Sector corresponden los pabellones e instalaciones levantadas por distintas firmas comerciales en el espacio comprendido entre los Jardines de San Telmo, Prado de San Sebastián, Parque de María Luisa, Plaza de América y Jardines de las Delicias de Arjona.

A pesar de lo extensa de su área, no fueron muchos los pabellones comerciales que se construyeron es este sector, habida cuenta de que en un principio este tipo de instalaciones se ubicarían en la avenida de la Raza y en el Sector Comercial, junto al Parque de Atracciones, del Sector Sur.

Además de los pabellones y restaurantes que se indican en el plano adjunto, se diseminaron por todos los jardines pequeños stand y kioscos, como el de bebidas de Fernando Berraquero Ariza en la avenida de las Delicias, o los de venta de tarjetas postales en la Plaza de América. Otro pequeño pabellón que se levanto cerca de esta Plaza, fue el de la casa fotográfica Kodak, del que tampoco tenemos noticias de su ubicación exacta, ni de los contenidos; o los que vendían emblemas oficiales de la Exposición propiedad de los Srs. Guerrero, Pérez y Ortiz, situados frente a la Plaza de España y junto a las avenidas de Rodríguez Caso y conde de Urbina, y los diseminados por la Sociedad General Española de Librería, o el situado en la avenida de la Borbolla alquilado por Abilo Jesús, tras la clausura de la Exposición, y que actualmente conocemos como Kiosco Abilio.

En la avenida de María Luisa, en la acera junto al Parque, se instalaron una hilera de tiendas de ventas de artículos de lujo, de las que prácticamente no se tienen noticias.

En este plano también se encuentran indicados los pabellones adicionales a los pabellones internacionales como los de Café Suave de Colombia, los diarios La Nación y la Prensa de Argentina, y el Rancho del pabellón de Guatemala, todos en la avenida de Las Delicias.

                               Pabellón Domecq (Postal de la época)                                   

Pabellón Hispano Suiza. (Revista La Hispano Suiza)

Banco Central. (Comercio Internacional. Anuario 1929)

Quinta de Goya. (Porta folleto publicitario)                                

SECTOR 2
11 NESTLÉ “LA LECHERA”, 12 PERFUMERÍA CALBER, 13 MARINA MERCANTE, 14 LA MAQUINISTA TERRESTRE Y MARÍTIMA, 15 CIA. FERROCARRILES MZA, 16 SOCIEDAD ESPAÑOLA DE CONSTRUCCIÓN NAVAL, 17 INDUSTRIAS VALENCIANAS, 18 INDUSTRIAS CATALANO-BALEAR, 19 INDUSTRIAS VASCAS, 20 PABELLÓN DE INDUSTRIAS GENERALES, 21 SALA DE ESPECTÁCULOS, 22 GALERIAS COMERCIALES AMERICANAS, 23 II SALÓN DE AERONAUTICA NACIONAL, 24 GALERIAS COMERCIALES NACIONALES (PABELLÓN 1 ó NORTE), 25.- GALERIAS COMERCIALES NACIONALES (PABELLÓN 2 ó SUR).

El Sector segundo comprende la hasta entonces avenida de La Raza íntegramente, desde su intersección con la avenida de Moliní hasta la avenida de Venezuela, actual Profesor García González. En este sector se levantaron los pabellones comerciales e industriales de mayor envergadura, como los de la Marina Mercante y Sociedad Española de Construcción Naval; y los industriales de Valencia, Cataluña-Baleares y Vasco, así como las Galerías Comerciales, tanto nacionales como extranjeras erigidas por el Comité Permanente de la Exposición, al final de esta avenida.

De todas estas construcciones, solo existen las instalaciones edificadas por este organismo oficial para el Pabellón de Industrias Generales y las Galerías Comerciales Extranjeras y sus anexos ocupados por el II Salón de la Aeronáutica Nacional y la Sala de Espectáculos, y que desde su planteamiento se tenía intención que fueran utilizados como almacenes del cercano Puerto de Sevilla, como así ocurre en la actualidad.

Se eligió esta avenida de amplia perspectiva para ubicar en ellas las edificaciones e instalaciones de mayores proporciones, formando así un conjunto heterogéneo de pabellones de diferentes estéticas y estilos que abarcaban desde el industrial de las Galerías Comerciales Extranjeras o La Maquinista Terrestres y Marítima, pasando por el neobarroco del de industrias valencianas, el regionalista de industrias vascas y art decó del catalano-balear o Calber, solo por mencionar algunos.

Como ya se ha indicado anteriormente, la falta de datos de la mayoría de las instalaciones levantadas por las firmas comerciales, nos impide tratar de forma amplia los contenidos de cada una de éstas, limitándonos a breves comentarios y, con fortuna, alguna imagen o plano del edificio; si bien en ciertos casos, gracias al hallazgo de algunos documentos, ha hecho posible que sean tratados con mayor extensión.

Avenida de la Raza. A la izquierda el Pabellón de la Perfumería Calbert y el Palacio Chino del Parque de Atracciones. A la derecha de esta avenida se levantaron los pabellones comerciales e industriales de mayor envergadura. (Ilustración revista Exposición Iberoamericana. Album Artístico)
Pabellón de las Industrias ó Producción Valenciana. (Postal de la época)
Pabellón de la Cía. ferroviaria M.Z.A -Madrid-Zaragoza-Alicante-. (Archivo Histórico Ferroviario)

Galerías Comerciales Americanas, donde se encontraban instaladas las representaciones de Bolivia, Panamá y el Salvador. (Postal de la época) 
Pabellón de Nestlé o de la Lechera. (Archivo histórico Nestlé)

SECTOR 3

26 CIA. EL MATERIAL INDUSTRIAL, 27 MAQUINARIA, 28 EXPOSICION DE GANADOS, 29 CERCADOS RIVIERE Y CIA, 30 MATIAS LOPEZ, 31 CASA GONZALEZ BYASS E HIJOS DE YBARRA, 32 CASA CODORNIU, 33 PABELLON DEL ACEITE, 34 CASA INFANTE, 35INSITUTO ESPAÑOL DE PERFUMERIA, 36 LOZANO Y CIA., 37 LA ALGODONERA, 38 BANCO CENTRAL, 39 BRITISH SULPHATE, 40 EDITORIAL VOLUNTAD 41 SEDA, 42 INDUSTRIAS ZARRACINA, 43 LANAS Y PIELES, 44 TABERNA DE LA CRUZ, 45 ANIS SAN FERNANDO DE LUCENA HERMANOS, 46 FERNANDEZ Y ROCHE, 47 CERVEZA EL AGUILA, 48 ASOCIACION GANADEROS DEL REINO, 49 ANIS LA ASTURIANA, 50 AZUCAR?, 51 GAL, 52 SERVICIO AGRONOMICO, 53 VIUDA DE AYALA, 54 PRODUCTOS ESMALTADOS, 55 DESCONOCIDO, 56 TABACOS, 57 IBAÑEZ Y CIA., 58 URALITA, 59 MANUEL GUERRERO, 60 SANTOJA, 61 ECLIPSE?, 62 RIOTINTO, 63 EL CAFETO, 64 OSBORNE Y CERVEZA LA CRUZ DEL CAMPO, 65 CARBONELL Y CIA., 66 LONGORIA, 67 LECHE CONDENSADA “EL NIÑO”, 68 MAGGI, 69 JOSE Mª IBAÑEZ- CHAMPAN EZCABA, 70 ZOTAL.      

Este sector envolvía, por tres de sus lados, la gran plaza de los Conquistadores, con sus pabellones regionales y andaluces de abigarrados colores y diseños, sus fuentes monumentales y jardines.

Es aquí donde se produce la mayor concentración de pabellones comerciales, sobre todo en el lado norte de la plaza, y donde podemos ver también los estilos más alejados de las normas estilísticas oficiales, actuando los arquitectos con total libertad, presentando la arquitectura más moderna de la época que llevaba aparejada la idea de lo industrial, sirviendo como reclamo publicitario de aspecto llamativo, como el de la Casa Codorniu, con su gigantesca botella y el de ZOTAL, que contrastaban con otros de estética castiza o popular, como el de los sombreros de Fernández y Roche ó el de Osborne.

Dentro de los pabellones que destacaron por la utilización de un estilo más moderno fueron los de la empresa de caldos en cubitos MAGGI, El Eclipse, perfumería Gal, y Uralita.

También en ese sector se encontraba cerrando la plaza por su lado sur, el inmenso Pabellón de Maquinarias, donde los autores habían buscado dar el aspecto de una construcción de campo, con decoración propia del mundo rural, y en la actual avenida Reina Mereces, el Barrio Moro, que aún siendo de carácter comercial, se trata junto al colonial del Protectorado de Marruecos.

Vista de la zona comercial del Sector Sur desde la avenida de la Raza, donde se concentraron el mayor número de pabellones comerciales. En el ángulo superior derecho los pabellones regionales y más abajo los comerciales de Maggi, El Cafeto, Río Tinto, Longoria y Carbonell. En el ángulo contrario, el Pabellón del Aceite, Codorniú, González Byass y más abajo, Cerveza El Águila, Cultivo del Tabaco, Ganaderos del Reino, Anís la Asturiana, y ya en primer plano el de Osborne-Cruz del Campo, entre otros. (Fototeca Municipal de Sevilla. Archivo Sánchez del Pando)
Vista de la avenida de Venezuela, actual Reina Mercedes, en primer plano a la derecha el Pabellón de Aragón, a continuación Matías López, González Byass- Hijos de Ybarra y al fondo el de Codorniú, coronado con su mítica botella. (Archivo del autor)
Pabellón del Anís de la Asturiana (Archivo del autor)
Pabellón Uralita (Archivo del autor)
A continuación se incluye el índice de anunciantes del Libro de Oro Ibero Americano, Catálogo Oficial y Monumental de la Exposición de Sevilla, donde aparecen más de 250 firmas comerciales y empresas, que en su mayoría de una manera u otra estuvieron presentes en el Certamen.