- Pabellón de Jaén




Pabellón de Jaén (Postal de la época gentileza de Alberto Cañas Pérez).


En un principio, la participación de la provincia de Jaén en la Exposición Iberoamericana, se pensó que fuera de forma conjunta con las otras provincias andaluzas de Cádiz, Almería y Huelva en un pabellón común, sin embargo en julio de 1927 se tomó la resolución de construir cada provincia un pabellón independiente. En el caso de esta provincia, se creó una Comisión Ejecutiva Provincial para la concurrencia a la Exposición de Sevilla, para organizar y gestionar su participación en el Certamen, primero mandada por el Gobernador Civil de ésta, marqués de Rozalejo, y más tarde presidida por el Alcalde de la Carolina, entre cuyos Vocales se entraba también el Presidente de la Diputación.

La aportación de las provincias andaluzas al certamen sevillano, estaba basado en el interés por reivindicar su papel en el Descubrimiento de América y su proyección americanista, y el deseo de ser incluidas en el circuito turístico que, partiendo de Sevilla, se pensaba podría incluir el resto de provincias. La forma de sufragas estos gastos la provincia de Jaén, fue a través de la participación económica de los municipios.

El 2 de Noviembre de 1929 fue inaugurado por S.M. el Rey Alfonso XIII, el Pabellón de la Provincia de Jaén, frente al edificio se encontraba una compañía del Regimiento de Soria, con bandera y música para tributar los honores de ordenanza que la bandera de las Navas de Tolosa tenía, que eran de Capitán General, que se conservaba en Vilches y que figuraba junto a los trofeos de aquella histórica batalla en éste pabellón representativo del Santo Reino.

El edificio de 630 m2 de superficie construido sobre una parcela de 700, estuvo presupuestado por un importe de 150.000 pts., siendo diseñado por el arquitecto Luís Berges Martínez, que toma como modelo para la traza del edificio, las construcciones jienenses de los siglos XV y XVI, y es ejecutada la obra por la Sociedad Anónima de Construcciones.

Estuvo ubicado este edificio en la Plaza de los Conquistadores entre el Pabellón del Patronato Nacional de Turismo y el Pabellón de Asturias, las avenidas de Venezuela, y Panamá, ocupando la parcela nº 47, donde actualmente se encuentra la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Edificación de la Universidad de Sevilla.

De planta aproximadamente rectangular, se distribuye alrededor de dos patios comunicados por una galería, uno de estilo renacentista inspirado en el patio de una casa de Úbeda y otro de sabor mudéjar, que recrea el patio de la antigua iglesia de la Magdalena de Jaén. De esta forma mientras la ciudad de Jaén trata de ser identificada con su pasado árabe, la tradición renacentista hará de contrapeso mediante las muestras arquitectónicas de las ciudades de Baeza y Úbeda claramente representadas. Constaba además de dos puertas de ingreso una dirección norte y otra al sur, Salón de Exposición, Capilla, Sala de Comité y dependencias para el personal de vigilancia, más otros servicios complementarios.

Recreación de la planta y distribución del Pabellón de Jaén.

La composición volumétrica era variada, acusando más este efecto en sus fachadas de acceso norte y sur donde existían distintos niveles de altura, además de otras zonas del edificio con dos ó tres plantas, llamando la atención el torreón rectangular con mirador corrido que lo dominaba.

De las cuatro fachadas con que contaba este pabellón, solo se habían actuado en la decoración de tres de ellas, las correspondientes a los dos accesos principales, es decir la Norte frente al Pabellón de Turismo y la Sur en la avenida de Panamá, y la situada en el Este en la avenida de Venezuela, actual Reina Mercedes, quedando sin ornamentar en limpias paredes la correspondiente a la que daba al contiguo pabellón de Asturias, al quedar oculta por éste.

El autor intenta plasmar claramente en las fachadas la imagen de la provincia de Jaén, dando prioridad a la arquitectura de carácter vandelviriano, con toques medievales. Las fachadas fueron clasificadas en orden a su función de representatividad o uso, ya fuera la utilizada por el público para visitar el edifico, situada en la fachada de la avenida de Panamá, o solo destinado al acceso de la familia real y personalidades, que lo harían por la entrada opuesta, en la fachada Norte más próxima a la plaza de los Conquistadores.

Esta última fue la que se consideró como principal, se encontraba dando frente a un lateral del Pabellón del Patronato Nacional de Turismo, muy próximo a la parte central de la plaza. Se componía de un acceso mediante arco gótico apuntado, que recordaba motivos populares de la arquitectura de Jaén. Dos cuerpos elevados la flanqueaban, el de la derecha mediante torreón que se coronaba con una arquería propia de los palacios de Úbeda con motivos inspirados en edificios de Vandelvira, con otros populares jienense.

A la izquierda se encontraba la solana que se inspiraba en la casa del Pópulo de Baeza, acompañado de blasones con el escudo de la Diócesis. En la galería alta, había una reproducción del Santo Rostro sobre fondo dorado y un marco relicario, pintado por José Nogué, y en el templete que existía en el ángulo opuesto de esta fachada, formado por tres arcos cerrado por cristalera, “La Divina Pastora” pintado por Concepción del Mármol.


Vistas desde dos ángulos distintos de la fachada principal o Norte, de acceso a personalidades, situada cerca de la Plaza de los Conquistadores. (ilustración revista Don Lope de Sosa)

La fachada opuesta a la principal se ubicó mirando al Sur, era el acceso para el público en general. Se inspiraba ésta en cuanto a la portada a motivos de las entradas de las mansiones señoriales de Andujar, y la arquería en las que bellamente adornaban las propias casas ya fuera en el exterior como en el interior de los patios, con influencia cordobesa.

Al final de esta fachada se inscribía un porche inspirado en los de las Carnicerías de Jaén que recientemente habían sido derribados, con sus típicos balcones y entre ellos, el escudo de la ciudad. Junto a este porche se elevaba una torre que recordaba la logia del Seminario Viejo de la capital del Santo Reino.


Fachada Sur de acceso para el público, situada en la avenida de Panamá, y detalle de los porches en la esquina de esta fachada. (ilustración revista Don Lope de Sosa)


Vista del patio renacentista con estanque desde el mudéjar y la galería de separación entre ambos. (ilustración revista Don Lope de Sosa)

La fachada lateral Este, que daba a la Avenida de Venezuela (actual avenida Reina Mercedes), combinaba motivos arquitectónicos castellanos, con influencias platerescas utilizando un bello ejemplar existente que recrea la casa-palacio de los Torrente en Úbeda, con clara alusión estética de la predominante presencia tanto de Úbeda como de Baeza. Las columnas en espiral que arranca del plinto y sobrepasa el tejaroz eran un homenaje a los herreros ya que tomaron modelo de diversas muestras existentes de este arte en Jaén. Esta fachada solo era decorativa, ya que no existía acceso.
Fachada Este en el lateral. (ilustración Exposición Iberoamericana. Album Artístico)

Los contenidos expositivos del mismo se distribuían por las distintas dependencias, a través de maquetas, fotografías, mapas, documentos, etc., se contaba con la aportación económica de todos los municipios de la provincia para cubrir los gastos de la representación, además de los objetos artísticos enviados procedentes de su rico patrimonio.

En el Salón de Exposiciones, situado a la derecha de la entrada del público, bajo el artesonado se habían colgados de sus muros, cartelas con los nombres de santo, reyes, conquistadores, beatos poetas, historiadores, etc., nacidos en el Santo Reino.

Ocupaba un lugar destacado de este salón, la bandera, la alabarda, el guión de guerra de la batalla de las Navas de Tolosa, que se conservaba en la iglesia de Vilchez, tenía esta bandera honores militares por lo evocadores hechos ocurridos en aquel lugar el 12 de julio de 1212.

También se encontraban en este salón, el de mayor amplitud de todo el edificio, distintos objetos realizados por la Escuela de Artes y Oficios de Jaén; el tríptico de la Virgen del Pajarito de Lopera; un jarro de plata y el palio de la iglesia de Arjonilla, que con anterioridad había sido un tapiz persa; Bajo este palio se mostraba la magnífica escultura de San Juan de Dios de Jacinto Higuera; una maqueta de la Cámara Sepulcral Hispánica del Cero de la Horca, presentada por la Comisión Provincial de Monumentos, y sobre ella una copia de la cabeza de Juan Martínez Montañés (del cuadro de Velázquez) de Joaquín Diéguez.

Vista del Salón de Exposición y las obras que se exhibieron. (ilustración revista Don Lope de Sosa)


En una vitrina se mostraba el libro de bautismos de Santo Domingo de Silos de Alcalá la Real donde estaba la partida de nacimiento del gran escultor Martínez Montañés, y sobre ella un cuadro de José Nogué titulado la adoración del Santo Rostro. En otra vitrina se exhibían diecinueve documentos muchos de ellos con sellos rodado y miniados del ayuntamiento de Úbeda. Frente a la bandera y trofeos de las Navas de Tolosa, un tríptico del siglo XVI “La Virgen del Pajarito” procedente de la capilla de la casa-fuerte de Lopera, sobre la mesa cubierta por un rico frontal.

Un cuadro de Santa Teresa de Sebastián Martínez, pintor de cámara de Felipe IV; distintos ejemplares de cerámica popular de Úbeda y Andújar, así como una jarra gigante vidriada con decoración de principios del siglo XIX. Distintas series de fotografía relacionadas con la repoblación y explotación de maderas, además de otras que mostraban las bellezas arquitectónicas y artísticas de Jaén, Úbeda y Baeza, entre otras poblaciones.

Un cuadro precedente del Santuario de Santa María de la Cabeza, en Sierra Morena, reproduciendo todas las escenas de la romería en el siglo XVII


El Palio de Arjonilla y boceto de la Adoración del Santo Rostro de José Nogué.


En la Sala del Comité, colgaron de sus muros los escudos de la provincia y sus partidos judiciales y un retrato de S.M. Alfonso XIII, en lugar preferente, así como retratos de los hijos de la provincia que habían sido Ministros de la Corona. Esta estancia se decoró con muebles, mesas, librerías y sillones de estilo español de madera tallada.

El suelo se cubrió con ubedíes de esparto de tipo y labor antigua fabricados en Úbeda, cuya antigüedad se podía encajar en la época de las iglesias mozárabes.
Al fondo del patio renacentista, se había instalado la maqueta del Pozo de San José de la mina de Arrayanes. En la parte superior una baranda de madera torneada, propia de los corredores de las casa de Úbeda y Baeza. (ilustración revista Don Lope de Sosa)


Vista de la capilla tras la bellísima reja del siglo XVI de los Zambrana, de la iglesia de Sta. María de Linares. (ilustración revista Don Lope de Sosa)

Por último en los patios con que contaba el pabellón, se montaron gran cantidad de fotografías de paisajes, monumentos y yacimientos arqueológicos, como el abrigo rupestre de la “Cueva de la Granja” en Jimena, y mapas turísticos. En la primera galería del patio renacentistas, se encontraba la maqueta del pozo San José en la mina de Arrayanes de Linares, cuyas instalaciones funcionaban mecánicamente donde trabajaban unos 5.000 obreros a unos 300 m. de profundidad; una colección de minerales de gran tamaño y una instalación de productos químicos del Laboratorio Lúmen. En el testero de la izquierda de la galería de este mismo patio, tras una verja atribuida a Bartolomé el rejero, de la iglesia de Sta. María de Linares, se instaló la Capilla donde se podía admirar el retablo “El Calvario”, más conocido por el de Cristo del Corpus, de Jacobo Florentino, también se encontraban una cruz, candeleros, sacras de Jaén y de Andújar, y una puerta con inscripciones mudéjar de salmos sacramentales de la Capilla de San Andrés de Jaén.

Sillas y sillones típicos ubetenses de asiento de esparto con cojines de colores que recordaba a antiguos tejidos, se repartían por ambos patios completando la decoración de estos.

Retablo “El Calvario”, más conocido por el de Cristo del Corpus, de Jacobo Florentino.



Grupo de autoridades e invitados en el primer patio, con el Alcalde llevando la alabarda, el Gobernador Civil la Bandea y el Presidente de la Diputación el Guión de las Navas de Tolosa, el día de la inauguración del pabellón. (ilustración revista Don Lope de Sosa)






FUENTES

- LA EXPOSICION IBEROAMERICANA A TRAVES DE LA PRENSA (1923-1929). Encarnación Lemus López

- VIVIR EN SEVILLA, Nicolás Salas. Diario de Sevilla 28 de Marzo de 2004

- HISTORIA DE LA EXPOSICIÓN IBERO AMERICANA DE SEVILLA. Eduardo Rodríguez Bernal.

-Don Lope de Sosa. Crónica mensual de la provincia de Jaén Núm. 191 - 1928 noviembre 1

-Don Lope de Sosa. Crónica mensual de la provincia de Jaén Núm. 200 - 1929 agosto 1

-Don Lope de Sosa. Crónica mensual de la provincia de Jaén Núm. 203 - 1929 noviembre 1

-Don Lope de Sosa Crónica mensual de la provincia de Jaén Número 213 - 1930 Septiembre 1

-La Imagen de Baeza y Úbeda en la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929. María F. Moral Jimeno, dentro de la obra Arte y Patrimonio en España y América. (VV.AA)

-La Familia Real en Sevilla. En el Pabellón de Jaén. EL NOTICIERO SEVILLANO.03 noviembre 1929 Pág. 8

-Visita de los obreros previsores a la Exposición Iberoamericana. Nuevo día de Cáceres. 11 marzo 1930

- http://www.arjonilla.net/sabesque/archivo/palio.htm

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