La entrada, el P. de Información y Glorieta de San Diego.



LA PORTADA DE LA EXPOSICIÓN

Portada de la Exposición Iberoamericana

Para el acceso a la Exposición, se construyeron una serie de puertas en el perímetro del recinto, al objeto de facilitar el acceso a determinados sectores expositivos, así la Puerta de San Telmo, daba acceso a los Jardines de San Telmo donde se hallaban los pabellones del Perú, Chile, Uruguay y Estados Unidos. La llamada de la Dársena, nos lleva por la Avenida de Rodríguez Caso a la Plaza de España y por la Avenida de las Delicias a los pabellones de Guatemala, Venezuela y Argentina.

La Puerta de la Corta, se situaba en la Avenida de Moliní, próxima al Puente de Alfonso XIII y a los pabellones de Marruecos, Guinea, Marina y Parque de Atracciones. Otra de las puertas era la denominada de la Reina Victoria o de la Infanta Luisa, ubicada en la Avenida de la Palmera a la altura de la actual calle Páez de Rivera, y daba acceso a los pabellones de Aceite, Cuba, Santo Domingo, agrícolas y ganaderos, e instalaciones comerciales, regionales y provinciales y por último la de Méjico, situada en la glorieta del mismo nombre, que daba acceso a los pabellones de Méjico, Brasil, Colombia y Plaza de América.

Sin embargo el acceso principal de la Muestra se encontraba en la Glorieta de San Diego, al ser este el lugar mas próximo para acceder desde casco urbano, en este lugar se encontraban las Puertas de Portugal, que daba paso a la Avenida del mismo nombre donde se ubicaban los Pabellones de Portugal, y los de Extremadura y Ejército. La de Isabel la Católica ubicada al inicio de dicha Avenida y que servía para llevar al visitante a la Plaza de España y Parque de María Luisa. La de María Luisa en la Avenida del mismo nombre, y acceso al Parque. Y la de San Diego, en la misma puerta del Pabellón de Sevilla que servía para la entrada al Casino y Teatro.

Plano del recinto con indicación de la situación de las principales puertas de acceso.

Además de estas puertas, existan otras alrededor del recinto que completaban los accesos, así como otras específicas para acceder solo a una zona determinada como la correspondiente al Parque de Atracciones.

El conjunto de puertas que conformaban los accesos en la Glorieta de San Diego, se consideró como la puerta principal para la entrada al recinto de la Exposición. Aníbal González en 1925 diseñó un Arco del Triunfo permanente en ladrillo tallado, de estilo renacentista inspirado en el arco del Ayuntamiento de Sevilla. Este proyecto de grandes dimensiones tenía acceso a la azotea, siguiendo la pauta de este tipo de obras en exposiciones internacionales.

Sin embargo el proyecto no prosperó, siendo olvidado con la dimisión como arquitecto del Certamen, siendo sustituido éste proyecto por el realizado al año siguiente por Vicente Traver y Tomás.

La adjudicación del concurso para la realización de la Portada de San Diego no se realizó hasta marzo de 1927, en la que se presentaron cuatro propuestas, con un plazo de entrega de ocho meses. La obra adjudicada se inició en el mes de mayo de dicho año, y se ceñía estrictamente al cerramiento y albañilería, sin contemplarse los aspectos artísticos y las esculturas que se realizarían mas tarde. En marzo del año siguiente aún no se había terminado, concediéndosele un nuevo plazo de entrega.
Proyecto de arco triunfal de Aníbal González

La pavimentación de la Glorieta estaba incluida dentro del Plan de Obras Conexas, al igual que las grandes avenidas del recinto y zonas adyacentes así como el centro de la ciudad. Estas costosas obras fueron financiadas por el Ayuntamiento, el Comité y el Estado, iniciándose años antes esta labor, se estableció que antes de 1929, se tenían que pavimentar con nuevo adoquinado 100.000 m2, por importe de 3.500.000 pts. otra superficie igual de adoquinado pequeño por 2.200.000 pts y otros 100.000 m2 de readoquinado por importe de 1.500.000 en total 7.200.000 pts.

La Portada de San Diego diseñada por Traver, construida entre 1927 y 1928, se componía de ocho pilares de planta cuadrada de ladrillo con basamento y terminación de piedra con decoración neobarroca. Los pilares que flanquean las Avenidas de Isabel la Católica y María Luisa son de mayor altura que los que se sitúan la Avenida de Portugal y de acceso a la rotonda del Casino.
Portada de San Diego

En esta composición se inscribe en el centro una arco triunfal de tres vanos, ocupados por esculturas en piedra al igual que el basamento y los arcos, siendo el central de medio punto y de mayor envergadura, sostenido por columnas pareadas de mármol rojo, con capitel y basamento de mármol blanco.

Como se ha dicho, en cada uno de los vanos se sitúan una escultura. La central y de mayor altura fue realizada por Manuel Delgado Brackembury, simboliza a Hispania en la figura hierática de una matrona con porte majestuoso con corona y túnica, teniendo a un lado un león que apoya una de sus garras sobre un globo terráqueo y con la mano derecha sostiene un escudo con las armas de los reinos históricos de España.

A ambos lados se encuentran las magnificas estatuas de dos metros de altura, realizadas por Pérez Comendador, quizás las mejores piezas escultóricas de la Exposición. Son obras tempranas y juveniles, donde ya se apunta su afición por la forma clásica tituladas “el Cielo de Sevilla” y “la Tierra de Sevilla”. La de la derecha, según se mira, representada por una joven con túnica, porta en su mano derecha una pequeña figura de la Inmaculada, simbolizado la riqueza espiritual de Sevilla. La de la izquierda se representa la riqueza material de Sevilla, mediante una joven que porta en su mano izquierda espigas de trigo y racimo de uvas y en la derecha frutas.
Escultura de “Hispania” de Delgado Brackembury


“El Cielo de Sevilla” de Pérez Comendador

“La Tierra de Sevilla” de Pérez Comendador.


Taza de la fuente.

En la base inferior se inscribe la fuente, consistente en un caño que sale de una máscara que vierte sus aguas en una venera invertida, cayendo a su vez en una taza de mayor dimensión.


ACCESOS A LA EXPOSICIÒN

Debido a los grandes espacios que ocupaban las distintas puertas de accesos, se hizo necesario la colocación de unas verjas de cerramiento con cancelas de 1,40 m. de altura para la entrada del público tanto si lo hacía a pié como si era a través de vehículos, con los correspondientes carteles indicadores para cada tipo de entrada.

Para el control de acceso al recinto, fueron instalados por la empresa ANGLO SPANISH INDUSTRIAL ASSOCIATION, 26 torniquetes de entradas, por un importe total de 60.453 pts.


Verjas de cerramiento para la entrada de vehículos y personas por torniquetes. (Archivo Municipal de Sevilla)

Y para la venta de billetes e información, se construyeron una serie de taquillas de cuatro plazas tipo caseta, con armazón y paredes de madera, techo de zinc y estaban dotadas de ventanillas con rejas metálicas, sillones y taquilla para guardar los billetes, se incluían un mástil y letrero indicador. Se confeccionaron un total de 13 con un importe por cada una de ellas de 2.500 pts.

Proyecto caseta de taquillas. (Archivo Municipal de Sevilla)


Una de las taquillas situada junto a la Puerta de la Botella en la avenida de la Palmera.

El importe del billete para acceso a la Exposición, fluctuaba según los días, el precio normal era de una peseta y los Días de Gala dos pesetas; para los niños de 6 a 12 años y militares sin graduación 50 cts., pero los jueves, los sábados a partir de las nueve de la noche, los domingos y los días llamados Días Populares, el precio era de 50 céntimos y 25 cts, para los niños y militares sin graduación; para los coches el billete era de 3 pesetas en los primeros casos y la mitad en los días de precios reducidos.

Existían también abonos personales con un coste de 25 pesetas con 25 cupones, 40 pts. por 50 cupones y 60 pts., con 100 cupones. El abono para coches para toda la duración del Certamen era de 100 pts.

Además de pagar esta entrada, para algunos pabellones también había que abonar otra cantidad, así todas las instalaciones de pago de la Plaza de España podrían ser visitados por 2 pts. o el servicio de góndola de la ría y el ascensor de la Torre Norte de la misma Plaza.



Ticket de entrada a la Exposición, y para la Sección de Arte Antiguo de los pabellones de la Plaza de América.

Durante la estación invernal la entrada al recinto desde las nueve y media de la noche, para personas y vehículos era gratuita para acceder por la portada de San Diego al Casino y a las salas de fiestas y por la Avenida Reina Victoria (la Palmera) para las instalaciones del Parque de Atracciones y Sector Sur.

La prensa local consideró el coste de la entrada excesivamente cara, teniendo en cuenta en aquella época un oficial albañil cobrara diez pesetas de salario, y un peón siete.

El horario de apertura y cierre del recinto era de 9 de la mañana a 2 de la madrugada, con algunas modificaciones sobre este horario dependiendo de la época del año. Los pabellones internacionales y nacionales tenían un horario de mañana entre las diez a una del medio día y de tres de la tarde hasta las nueve de la noche, dependiendo también de la estación del año.

Además de exhibiciones puntuales, se podían disfrutar casi a diario de conciertos musicales por banda de música, proyecciones cinematográficas en los pabellones de Argentina, Brasil, Estados Unidos y Portugal, así como la utilización del ferrocarril en miniatura y los autobuses y carretillas eléctricas.



Programa de actos de la Exposición que diariamente se publicaba en ABC.


Entre otro servicios, se podrían utilizar los restaurantes situados en el Parque de María Luisa llamados Andalucía, Plantación y Bar y en el Sector Sur el Palermo y el Pasaje de Oriente. Los Días Populares, la entrada al Parque de Atracciones era gratuita. Otro de los grandes atractivos era la maravillosa iluminación artística que se podía disfrutar en la Plaza de España, Parque de Maria Luisa y Sector Sur y que se trata en su correspondiente apartado.


PABELLÓN DE INFORMACIONES.




Imagen del Pabellón de Informaciones durante la Exposición.

Este pabellón se erigió justo a la espalda de la portada de la Exposición, y su misión era la de proporcionar información a los visitantes de la muestra. Fue proyectado conjuntamente por José Granados de la Vega y Vicente Traver, en diciembre de 1927, siendo aprobado en enero del siguiente año. El diseño del pabellón era simple, el exterior se caracterizaba por dos torres cilíndricas terminadas con un vaciado de cemento en forma de pináculo y adorno de forja, que se adosaban a una edificación de planta rectangular, con dos cuerpos laterales simétricos. El acceso al cuerpo central, se hacía a través de un pórtico adintelado sostenido por pilastras cuadradas, tras el vestíbulo se distribuían distintas dependencias. Los cuerpos laterales se disponían como kioscos de información, con mostradores en los grandes ventanales que daban al exterior, donde el público podía solicitar información.


Planta y Sección del proyecto del Pabellón de Informaciones.(Archivo Municipal de Sevilla)


La decoración exterior se centraba en las pinturas al temple que adornaban las marquesinas y torreones con cierto toque neobarroco basadas en el ornamentalismo madrileño y las tejas vidriadas en los sobresalientes aleros de los cuerpos laterales y de los torreones.

Era un pabellón pequeño de sólo 146 metros cuadrados, y uno de los más baratos que se construyeron, importando sólo 41.430 pesetas.

En 1952 este pabellón fue adquirido por el industrial hostelero José Rodríguez Cala, que había empezado su andadura en el mundo de la hostelería regentando en 1932 la bodegita de manzanillas Barbiana. En 1939 se produce el traspaso de la cervecería Babiera, que tras su reforma se convierte en el restaurante Los Corales famoso por sus tertulias taurinas, y más tarde en 1946 adquiere la Hostería del Prado.




Fotografías de los años 50, en el que el Pabellón de Información ya convertido en Restaurante La Raza, aún no estaba muy transformado. (fotografías gentileza del Restaurante La Raza)

En ese año, reconvierte el kiosco de bebidas que hasta entonces había sido conocido como bar Ginebra y más tarde como Patio Andaluz, en terraza-bar bautizándola como La Raza, cuyo nombre se inspira del cercano monumento a Rubén Darío, siendo su primer comedor una caseta de feria. Ya en 1955, construye la pérgola que aún existe, y el restaurante interior, ampliando el bar pero manteniendo la barra dentro de los límites del antiguo Pabellón de Informaciones, volviéndolo a ampliar y modernizar en 1964. En la actualidad, aunque con dificultad, pueden observarse aún las torres cilíndricas.


Estado actual del edificio ocupado por el Restaurante La Raza.


LA GLORIETA DE SAN DIEGO

El nombre de Glorieta de San Diego, es en recuerdo a un antiguo convento desaparecido de franciscanos descalzos de San Diego de Alcalá, estaba situado el espacio que actualmente ocupa el Casino de la Exposición y Teatro Lope de Vega (Pabellón de Sevilla) y zonas aledañas. Estuvo en uso como tal hasta finales del siglo XVIII, siendo abandonado por los frailes y convirtiéndose hasta la mitad del siglo XIX en fábrica de curtidos, y posteriormente hasta su demolición en 1883, en caballerizas del Palacio de San Telmo.
Glorieta del Cid, durante la feria de 1929, días antes de la inauguración de la Exposición.

José Granados ordenó la Glorieta del Cid, que sirve de acceso a la de San Diego y que permite gozar de una amplia perspectiva del conjunto de la entrada a la Exposición. Esta glorieta estaba presidida por la escultura ecuestre del Cid, personaje legendario, que sin guardar relación alguna con las gestas del Descubrimiento, formaba parte de los símbolos del Certamen al representar alegóricamente la Hispanidad.

Por mediación de Mariano Benlliur, la colosal estatua fue donada a Sevilla por Anna Huntington, esposa del hispanista y multimillonario Archer Milton Huntington fundador de la Hispanic Society of America de Nueva York, que en aquella época estuvo muy vinculado con la ciudad realizando excavaciones arqueológicas en Itálica.

Monumento al Cid, en la Glorieta de su nombre.

El Ayuntamiento dudó mucho para encontrar el lugar mas adecuado donde ubicar la estatua, re barajaron varios emplazamientos, hasta que se decidió colocarla en este lugar, siguiendo las recomendaciones del rey Alfonso XIII, acordándose hacerlo en el centro de la plaza que antecede la entrada de la Exposición. Este monumento al Cid Campeador, fue inaugurado el 22 de septiembre de 1927, siendo alcalde Nicolás Díaz Molero.


El pedestal en piedra fue diseñado por Vicente Traver, en el que se pueden leer en cada una de las caras de mayor longitud las siguientes leyendas:

SEVILLA
MORADA Y CORTE DEL REY POETA MOTAMID
HOSPEDO A MIO CID EMBAJADOR
DE ALFONSO VI Y LE VIO VOLVER
VICTORIOSO DEL REY DE GRANADA.

Y en la otra


EL CAMPEADOR
FIRME CALAMIDAD PARA EL ISLAM
FUE POR LA VIRIL FIRMEZA DE SU CARÁCTER
Y POR SU HEROICA ENERGIA UNO DE LOS
GRANDES MILAGROS DEL CREADOR.

BEN BASSAM

Pero no ésta la única estatua del Mio Cid, existen repartidas por el mundo unas cuantas réplicas de esta, como la que se encuentra en el patio central del Hispanic Society of America de Nueva York sobre un pedestal similar, o la de San Diego en California ubicada en el Gamboa Park inaugurada el 5 de julio de 1930, o la de la también californiana ciudad San Francisco en el California Palace of the Legion of Honor.
Monumento instalado en el patio central del Hispanic Society of America de Nueva York.
La ubicada en el Gamboa Park de San Diego.

Aquí en nuestra país también existe otra estatua idéntica a la emplazada en la Pasarela, es la erigida en la década de los sesenta del pasado siglo en Valencia, situada en la Plaza de España de la Avenida del Cid de la ciudad levantina, y por último, que se tenga constancia, el monumento al Cid levantado en la ciudad de Buenos Aíres, ofrecido en 1929 por la colectividad española a la capital argentina, inaugurado el 13 de octubre de 1935, en su centro geográfico en las intersecciones de las calles Horacio Pueyrredon, San Martín y Gaona, sobre un pedestal revestido con piedras procedentes de Burgos, cuna del Cid.
Monumento situado en Buenos Aire
El erigido en la Plaza de España de Valencia
El levantado en San Francisco en el California Palace of the Legion of Honor.

El importe del billete para acceso a la Exposición, fluctuaba según los días, el precio normal era de una peseta y los Días de Gala dos pesetas; y para los niños de 6 a 12 años y militares sin graduación 50 cts., pero los jueves, los sábados a partir de las nueve de la noche, los domingos y los días llamados Días Populares, el precio era de 50 céntimos y 25 cts, para los niños y militares sin graduación; para los coches el billete era de 3 pesetas en los primeros casos y la mitad en los días de precios reducidos.

Existían también abonos personales con un coste de 25 pesetas con 25 cupones, 40 pts. por 50 cupones y 60 pts. con 100 cupones. El abono para coches para toda la duración del Certamen era de 100 pts.

Además de pagar esta entrada, para algunos pabellones también había que abonar otra cantidad, así todas las instalaciones de pago de la Plaza de España podrían ser visitados por 2 pts. o el servicio de góndola de la ría y el ascensor de la Torre Norte de la misma Plaza.
Programa de día publicado en el diario ABC.

Durante la estación invernal la entrada al recinto desde las nueve y media de la noche, para personas y vehículos era gratuita para acceder por la portada de San Diego al Casino y a las salas de fiestas y por la Avenida Reina Victoria (la Palmera) para las instalaciones del Parque de Atracciones y Sector Sur.

La prensa local consideró el coste de la entrada excesivamente cara, teniendo en cuenta en aquella época un oficial albañil cobrara diez pesetas de salario, y un peón siete.

El horario de apertura y cierre del recinto era de 9 de la mañana a 2 de la madrugada, con algunas modificaciones sobre este horario dependiendo de la época del año. Los pabellones internacionales y nacionales tenían un horario de mañana entre las diez a una del medio día y de tres de la tarde hasta las nueve de la noche, dependiendo también de la estación meteorológica.

Entre otras exhibiciones puntuales, se podían disfrutar casi a diario de conciertos musicales por banda de música, proyecciones cinematográficas en los pabellones de Argentina, Brasil, Estados Unidos y Portugal, así como la utilización del ferrocarril en miniatura y los autobuses eléctricos.

Entre otro servicios, también se podrían utilizar los restaurantes situados en el Parque de María Luisa llamados Andalucía, Plantación y Bar y en el Sector Sur el Palermo y el Pasaje de Oriente. Los Días Populares, la entrada al Parque de Atracciones era gratuita. Otro de los grandes atractivos era la maravillosa iluminación artística que se podía disfrutar en la Plaza de España, Parque de Maria Luisa y Sector Sur y que será tratada en un apartado específico.

FUENTES
- La Exposición Iberoamericana a través de la prensa 1923-1929. Encarnación López Lemus.
- Fondos de la Hemeroteca. Los Pabellones de la Exposición Iberoamericana. Alberto Villar Movellán.
- JUAN TALAVERA HEREDIA- Alberto Villar Movellán. ARTE HISPALENSE
- Arquitectura del Regionalismo en Sevilla 1900-1935. Alberto Villar Movellán.
- HISTORIA DE LA EXPOSICIÓN IBERO AMERICANA DE SEVILLA. Eduardo Rodríguez Bernal.
- Guía Oficial. Exposición Iberoamericana 1929-1930.
- Libro de Oro de la Exposición Iberoamericana 1929-1930.
- ABC (Sevilla) varias fechas (1929-1930). Programa diario Exposición Iberoamericana.
- ABC (Sevilla) SEVILLA BARRIO A BARRIO.
- Sevilla, estatuas y jardines. José María de Mena.
-ENRIQUE PEREZ COMENDADOR, escultor e imaginero 1900-1981- José Hernández Días. ARTE HISPALENSE.
http://www.galeon.com/juliodominguez/2010b/paceite.html
http://arteparnasomania.blogspot.com/2010_10_01_archive.html
http://www.galeon.com/juliodominguez/seg/17sandiego.htm
http://www.galeon.com/juliodominguez/seg/16cid.htm

- Arquitectura del Regionalismo en Sevilla 1900-1935. Alberto Villar Movellán.
- Revista LA EXPOSICIÓN. 24 septiembre 1911.
- Las fuentes monumentales de la Exposición de Sevilla. 109-1929.- Alberto Villar Movellán. En Homenaje al profesor Dr. Hernández Díaz.
-ARCHIVO MUNICIPAL DE SEVILLA .FODOS EXPOSICION IBEROAMERICANA.
Rollo 679.- Caja 65: Organización distintas entradas de la Exposición. Fotogramas 150 a 230
Rollo 680. - Caja 65: Expedientes: Entrada de la Exposición en Glorita de San Diego – Iluminación artística de la Glorieta de San Diego – Iluminación de la Portada de San Diego – Ampliación del Cerramiento de la Glorieta de San Diego . Proyecto taquillas cuatro plazas - Pabellón Informaciones. Fotogramas del 144 al 509
Rollo 708.- Caja 80: Expediente: Arco Exposición. Fotogramas 356 al 394
Rollo 717.- Expediente para la contratación de los torniquetes de entrada al recinto de la Exposición. Fotogramas 575 al 577
- La Exposición Iberoamericana a través de la prensa 1923-1929. Encarnación López Lemus.
- Guía Oficial. Exposición Iberoamericana 1929-1930.
- ENRIQUE PEREZ COMENDADOR, escultor e imaginero 1900-1981- José Hernández Díaz. ARTE HISPALENSE.
- Sevilla, estatuas y jardines. José María de Mena.
-Esculturas de Pérez Comendador. La Esfera. 18 de mayo de 1929.
- Fondos de la Hemeroteca. Los Pabellones de la Exposición Iberoamericana. Alberto Villar Movellán.
- HISTORIA DE LA EXPOSICIÓN IBERO AMERICANA DE SEVILLA. Eduardo Rodríguez Bernal.
- ABC (Sevilla) varias fechas (1929-1930). Programa diario Exposición Iberoamericana.
- ABC (Sevilla) SEVILLA BARRIO A BARRIO.
-El monumento al Cid. Nuevo Día - diario de la Provincia de Cáceres. 17 de abril de 1929
-El gesto prócer del matrimonio Hunttington. Mundo Gráfico. 24 de abril de 1929
- SEVILLA, BANQUETES, TAPAS, CARTAS Y MENUS, Isabel González Turmohttp://www.galeon.com/juliodominguez/2010b/paceite.html
http://www.galeon.com/juliodominguez/seg/17sandiego.htm

2 comentarios:

  1. Hola.
    Me gustaría saber la procedencia de la fotografía del bar La Raza, ésta donde están sentadas las dos chicas de flamenca.
    Saludos y gracias

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    1. Pertenece al archivo fotográfico del Restaurante La Raza.

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