- Pabellón de Brasil




La participación de Brasil en la Exposición Iberoamericana, se debe al cambio de denominación de la mismas, antes Exposición Hispano-Americana, que se produce con motivo de la promulgación del Real Decreto de 9 de Noviembre de 1922. Este hecho propiciado por el advenimiento de la Dictadura de Primo de Rivera, fue presentado por el Comisario Regio Conde de Colombí, que alegando motivos históricos, pretendían ampliar la participación del certamen a Portugal y Brasil. No obstante fueron motivos políticos los que actuaron de acicate para tal decisión.

Al parecer los primeros contactos mantenidos entre el gobierno español y el brasileño sobre la posible participación de dicho país en la Exposición Sevillana, no fueron muy halagüeños. En 1924 el representante español en Río de Janeiro comunicaba al Ministro de Estado que, la opinión tanto de los círculos políticos como patrióticos estaban en contra de la concurrencia al certamen sevillano, entre otros motivos por la reciente y significativa ausencia de España en los actos conmemorativos del Centenario de su independencia, así como por la falta de información al respecto y la nula mentalidad ibero-americanista que se respiraba en Brasil.

Sin embargo, según manifestaciones del citado representante, se podría conseguir su concurrencia mediante la inserción de artículos en distintos medios de comunicación, apelando al prestigio nacional en el concierto iberoamericano, fomentando la rivalidad existente con la República Argentina, que si estaría presente en la muestra, y la utilización de la campaña pro-exposición emprendida por la Cámara de Comercio Española en Río de Janeiro. Es de alabar la labor tanto del represente español como de la colonia en aquel país, por su insistencia y resultados obtenidos

Salvado estos primeros obstáculos, a mediados de marzo de 1926 se supo que se había acordado su participación y mas tarde en enero de 1927 que lo haría con un pabellón permanente. Las continuas reducciones del presupuesto, de los 5.000.000 de contos reis en un principio asignado se pasó a 1.250.00 que al final se destinaron para la financiar la concurrencia brasileña, dieron lugar a la decisión de construir un edificio provisional en contra de lo anunciado.

Se tomó posesión de la parcela asignada el 25 de junio de 1927, iniciándose las obras en enero de 1928, habiendo sido adjudicada a la compañía Vías y Riegos por 749.461,20 pts, estableciendose el plazo de entrega para el 15 de enero del año siguiente, fecha prevista entonces para la inauguración del Certamen, pero la construcción no finalizó hasta mediados de febrero de 1929.

La parcela designada para la construcción del Pabellón del Brasil se situaba en la Avd. Reina Victoria o de la Palmera, en la Glorieta de Méjico junto al pabellón de este país. En un principio esta parcela había sido elegida por Uruguay para la edificación de su pabellón, pero fue adjudicada a Brasil por el Comité Ejecutivo.

Los dos pabellones se colocan con independencia sin ninguna relación predeter-minada lo que crea espacios residuales, este hecho es tan significativo que incide hasta el punto de que solo la fachada será el único elemento que se trate pormenorizadamente y con relevancia, olvidándose del resto de fachadas, laterales y trasera, a las cuales se le abren huecos sin mas pretensión, quedando inmersas en la zona residual donde se encuadraban.
Vista aérea del edificio junto al vecino Pabellón de Méjico.

El Pabellón del Brasil, como la mayoría de los construidos para la Exposición, quería ser exponente, tanto por su arquitectura como por los contenidos, de las características propias del país al que representa. Proyectado por Pedro Paulo Bernardes Vastos, éste diseña un edificio provisional inspirado en lo mas significativo de las arquitectura brasileña como es el barroco brasileño.

No se puede hablar de una arquitectura autóctona, ya que la cultura indígena se refugia en el interior del país, sino mas bien el resultado del proceso colonizador, que iniciado por los portugueses en 1580 fundado ciudades en la costa, se desarrolla en aquel país con la aportación de jesuitas y holandeses. Es pues la manifestación colonial de lo que se hacía en la metrópolis, cuyas construcciones mas significativas eran las iglesias que se basan en el barroco portugués; y mas concretamente en la influencia que Nicolás Nazoni ejerce en Portugal, con la utilización de grandes escalinatas en las puertas de palacios y templos, los ojos de buey en ventanas y una decoración profusa y cargada, ablandando los frontones generando formas ondulas y caprichosas.

Escalinata de forma semicircular, que daba acceso a la puerta principal

La plasmación de todos estos elementos característicos al pabellón original, se puede contemplar en la utilización de las columnas salomónicas, en las ventanas tripartitas, en la profusión de líneas onduladas en los frontones, así como las conchas en los alfeizares de las ventanas de la fachada y la utilización de ojo de buey en las mismas, así como la utilización del azulejo en bancos del vestíbulo de uso en Portugal.

Si bien es cierto que es una obra juvenil de Pedro Paulo Bernar-des, la provisionalidad del mismo y la escasa calidad de la edificación, contrasta con la solidez, envergadura y dimen-siones, del Estado de Maracaná, que años mas tarde levantaría en Río de Janeiro.

Estado de hall y arranque de la escalera, cuando se encontraba ubicada la Policía Local.

El pabellón ocupa una superficie de 2.500 m2 y consta de un edificio de forma cuadrada, de 50 x 50 mts. con patio interior central; la nave correspondiente a la fachada principal es de dos plantas y sótano, siendo solo de una planta y sótano las otras tres naves que circundan el patio. Su inauguración se produjo el 26 de mayo de 1929 por S.M. D. Alfonso XII en un solemne acto.
Decoración primitiva del hall
El acceso al edificio se efectúa a través de la escalinata existente en el peristilo de forma semicircular, que conducen al gran hall de cuyo fondo arranca una doble escalera que da acceso a la planta alta, todo ello enmarcado por un falso pórtico sobre columnas corintias elevadas sobre podios; y la puerta de acceso al patio central formado por arco rebajado con ornamentación de cerámica vidriada de fondo verde con el escudo nacional. El hall de forma rectangular, ocupa toda la extensión de la fachada y estaba adornado con dos artísticos bancos de ladrillo y cerámica iguales a los instalados en la fachada; así como una hermosa farola central con los escudos de España y Brasil realizada por los alumnos de la Escuela de Artífices.

El patio, de nivel mas bajo que el resto del edificio, era un jardín, en el cual se habían conservado los árboles existentes antes de las obras y completado con plantas tropicales, al fondo se encontraba un arco semicircular decorado en cerámica de fondo verde con la inscripción “Estados Unidos de Brasil” con el escudo nacional en el centro y el nombre de todos los Estados Federados, bajo el cual existía un gran estanque al que daba una terraza con acceso a través del la nave frontal. El patio estaba rodeado por un claustro formado por ventanales con arco de medio punto y medias columnas con capitel corintio elevadas sobre podios hasta la altura de la planta baja, y el pavimento de olambrilla con motivos del Quijote. El antepecho de los arcos lo formaban celosías de trazado geométrico en zigzag, este dibujo se repetía en la cornisa que remataba las paredes del patio.

La planta alta, de la nave de la fachada, contaba de un gran salón central y dos alas con dos terrazas cubiertas y otras dos descubiertas a los extremos; en el salón principal se encontraba instalada un amplia vidriera artística con el escudo de Brasil.

La fachada principal, la mas decorada, se dividía en tres calles, la central que marca el eje principal y de mayor altura, y dos laterales menores que aquella, unidas por sendas alas. Toda la fachada estaba rematada por un ondulante y caprichoso alféizar, especialmente marcado en la parte central. El zócalo esta sustituido en los laterales por artísticos bancos de cerámica y en el centro por la escalinata curva de acceso, donde se elevaba un peristilo semicircular formado por columnas pareadas corintias sobre basamento y rematado po jarrones florales. La puerta de acceso estaba compuesta de un arco cóncavo-convexo, sobre el que se diseñó una ventana tripartita con columnas salomónicas.
Estado del patio cuando era sede de la Policía Local antes de la última actuación
Es de destacar, la composición tripartita en el tratamiento de las ventanas de la fachada, diferenciado su tratamiento en las distintas plantas; así en la planta baja estaban rematadas con una cornisa a modo de frontón enmarcados por columnas y en la parte inferior ménsulas ornamentales. Para la planta alta se utilizaron claraboyas en forma de ojo de buey, con ornamentación vegetal en la parte superior, y ménsulas ornamentales de perfil convexo en la parte inferior.

Esta composición curvilínea de la fachada resulta muy decorativa y barroca, especialmente por las molduras de las cornisas de remate, sus roleos, columnas salomónicas y los gallones de los vanos.
Vista del patio en su forma original
Las naves que circundaban al patio, contaban con numerosas puertas de salida al claustro que facilitaban la circulación a los visitantes. En la nave derecha se encontraba un diorama de Río de Janeiro del joven artista Hans Nobauert, y otros dedicados a la extracción del caucho y a las minas de carbón. Así como un cuadro cerámico que reproducía las tres cascadas mas importantes del Brasil, realizado por el gran ceramista portugués Jorge Colaço.

En la nave del fondo, se exponían un muestrario de ricas madera del país y en la nave de la izquierda una exposición de toda la maquinaria necesaria para la preparación y explotación del café, desde la clasificación y limpieza hasta la molienda con la que quedaba preparado para su infusión. También se exponía una Carta Geográfica de las provincias españolas de 3 x 4 m., muebles y vitrinas realizados en la Escuela de Artífices.




Detalle de la riqueza de las maderas del pavimento en 
distintas zonas del pabellón como el vestíbulo, escalera, galería y salones.

Tiene gran importancia, por su calidad y originalidad, los pavimentos de salón, escalera y hall, realizados con maderas del Brasil en mosaico combinando los colores y que era una muestra mas de la riqueza de aquel país.


En el sótano, de la misma superficie que la primera planta, se encontraba instalado un bar americano para degustación de café mate, chocolate y cacao de forma gratuita a los visitantes.

Los productos expuestos en el pabellón eran de una gran variedad, combinándose las exposiciones oficiales con las de particulares, con exhibición de artículos alimenticios y café; industrias diversas; maderas, fibras, algodón y frutos oleaginosos; cacao y sus derivados; mobiliario y tapicerías; minerales finos y piedras semipreciosas, instrumentos de música, frutas indígenas de cera y objetos de plata; tejidos, sombreros, calzado; productos medicinales y tabaco.

También se podía contemplar automóviles, turbinas, prensas de precisión. maquinaria textil, perfumería y caucho. Existía una Sección dedicada a la Información con libros, prensa y revista que se editaban en ese país. Además se publicó un libro divulgativo sobre los recursos económicos del país.

Como curiosidad hemos de decir que el gobierno brasileño envió para su exposición, un “onibus” que fue el primer automóvil construido íntegramente en dicho país, incluido el motor, con capacidad para transportar carga hasta de siete toneladas.



Alguna de las obras de Hans Nobauer que pudieron haber sido expuestas. De arriba a bajo la Iglesia do Carmo , el Paço del Conde se Assumar. Casa de Marilia y la Iglesia de Sta. Efigenia .

Aunque no se han encontrado referencia de la obra pictórica expuesta en el pabellón, sabemos que el pintor Antonio Parreiras, miembro del Grupo Grimm, obtuvo medalla de oro de la Exposición por su participación. También parece probable que Hans Nobauer expusiera en la muestra doce lienzos de mediano formato muy homogéneos que representaban edificaciones urbanas del periodo colonial, realizadas en 1928. Todas las colecciones fueron trasladadas a la Exposición Internacional de Amberes de 1930, y una vez finalizada ésta, al Museo de Historia Nacional de Río de Janeiro donde hoy día se pueden admirar.

La semana de Brasil se celebró el 11 de noviembre de 1929, tras la cual el Gobierno brasileño empezó a despreocuparse del desarrollo de la muestra, así cinco meses antes de la clausura del Certamen, en mes de enero de 1930, se cerró el pabellón, desconociéndose el día exacto. Este hecho pudo ocurrir por no haberse obtenido los resultados deseados, pero también para economizar gastos de transporte y aduanas, por lo que se decidió trasladar el material expuesto en Sevilla a la Muestra de Amberes que se celebraba a comienzos de ese año. Siendo probable que este planteamiento estuviera en la mente de los organizadores desde un principio, rechazando la cesión otorgada, revirtiendo el pabellón y los terrenos a la ciudad, utilizándose como escuela de párvulos al termino de la Exposición


Interior de  los salones durante la Exposición .

En 1935 se realizan en el edificio una serie de obras al objeto de consolidarlo y darle otros usos, lo que originó una modificación radical del mismo, hasta el punto de poderse hablar de dos edificios distintos. De esta transformación lo que mas llama la atención, son las modificaciones realizadas en la fachada, que aun sin perder la simetría, si lo hace el coronamiento primitivo, enfatizando la zona central dándole carácter de portada, quedando el resto de la fachada dividida en tres parte simétricas.

Con estas actuaciones y con la eliminación de elementos decorativos, que adobaban la fachada, como la supresión de columnas salomónicas, bancos, las conchas del alfeizar de las ventanas, y las formas de ojo de buey de las mismas, se pierde el lenguaje barroco para el que había sido diseñado.

Perduran de estas transformaciones, la solería, se mantiene parte del alzado del patio, aun perdiendo las columnas con capitel corintio, también perdura el peristilo y escalinata de acceso, siendo sustituidas las columnas del mismo estilo que las del patio, por pilares pareados de ladrillo visto, manteniéndose la puerta con líneas curvas. También fueron eliminadas las columnas del pórtico del vestíbulo, transformándolas en pilares.

Primero se utilizó como Cuartel de Sanidad, mas tarde como Cuartel de Falange, posteriormente entre 1960 y 1965 fue sede de la Escuela Superior de Arquitectura Técnica y y cuando ésta se trasladó a su sede en la Avd. Reina Mercedes, se convirtió en refugio, como el vecino pabellón de Méjico.

En definitiva se convierte en un edificio polivalente, llegando hasta no hace muchos años como Cuartel de la Policía Local, sede de la Delegación de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Sevilla. En enero de 1999, el Ayuntamiento cede por veinticinco años a la Universidad Hispalense, iniciándose en el verano de 2003 bajo la dirección del arquitecto Miguel González Vilchez, la intervención y reforma del edificio finalizando en el año 2005. Tras esta reciente actuación, es sede del Vicerrectorado de la Universidad de Sevilla.
Arco con el escudo de Brasil rodeado del nombre de los estados. Día de la inauguración del pabellón por le rey Alfonso XIII

A diferencia de otros pabellones que han perdurado con toda su riqueza arquitectónica original, éste no es un ejemplo ni prototipo de belleza que muchos llegaron a alcanzar, ni por su calidad ni por su procedimiento constructivo. Nos ha llegado muy trasformado, a pesar de seguir manteniendo la estructura primitiva, se puede decir que es un edificio absolutamente renovado en que las concepciones estilistas originales, por las que fueron concebido, han sido sustituidas por otros elementos compo-sitivos que reflejan el espíritu de la arquitectura local de la época en que se reformó.

Fachada y escalinata de acceso de la puerta principal actualmente.


LA FILMOTECA ESPAÑOLA HA EDITADO UNA OBRA TITULADA "LAS EXPOSICIONES DE 1929", EN LA QUE SE RECOGEN IMAGENES DE LA EXPOSICION IBEROAMERICANA DE SEVILLA Y LA INTERNACIONAL DE BARCELONA

A CONTINUACIÓN SE HA INSERTADO UNA RECOPILACION DE DISTINTOS CORTES RELACIONADOS CON ESTE PABELLON QUE APARECEN EN DICHA OBRA
video

FUENTES:
- EL PABELLON DE BRASIL, Joaquín Garabito Sánchez, Javier Grondoma España, Eladio de León Carrillo. Revista APAREJADORES núm. 31 /4º trimestre 1989
- EL PABELLON DE BRASIL DE LA EXPOSICIÓN IBEROAMERICANA (1929-1999), Amparo Graciani García.
- HISTORIA DE LA EXPOSICION IBEROAMERICANA DE SEVILLA DE 1929, Eduardo Rodríguez Bernal
- LOS PABELLONES DE LA EXPOSICION IBEROAMERICANA, Alberto Villar Movellan
La Exposición Iberoamericana “Fondos de la Hemeroteca Municipal”
- EL RECINTO DE LA EXPOSICION IBEROAMERICANA, AREA URBANIZABLE, PABELLONES Y CONSERVACION, José María Cabeza Méndez
Andalucía y América en el Siglo XX, Actas de las VI Jornadas de Andalucía y América 1987
- GUIA DE LA EXPOSICION IBERO AMERICANA 1929-1930
- BRASIL EN LA EXPOSICION IBEROAMERICANA “EL LIBERAL” febrero de 1929
- LA EXPOSICION IBEROAMERICANA “EL LIBERAL” 27 de Mayo de 1929
- LA EXPOSICION IBEROAMERICANA Y LOS APAREJADORES, José María Cabeza Méndez.

3 comentarios:

  1. Vergüenza ajena lo que han hecho con este pabellón.

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  2. Sou brasileira e estudo os pavilhões do Brasil nas Exposições internacionais. Há muito pouca informação sobre este pavilhão no Brasil. Agradeço imensamente o post! Adorei o filminho :)

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    1. Muito obrigado Niuxa pelo seu comentário. Se você quer uma imagem do pavilhão hesite em escrever e-mail.
      jujoca1340@gmail.com

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