Los pabellones oficiales de la Algodonera, Seda y Cultivo del Tabaco.




Una vez que se determinó el destino del primitivo Pabellón Agrícola para uso de los productores olivareros como Pabellón del Aceite, que se trata en el apartado correspondiente a dicho pabellón, la Comisión de Agricultura decidió dar cabida a las industrias derivadas de la actividad agrícolas, que se habían quedado sin local adecuado,[1] a fin de proporcionarle el mismo tratamiento que a las manufacturas de las materias primas ganaderas. Para ello encargó al Arquitecto General de la Exposición Vicente Traver y Tomás, y a su auxiliar José Granados de la Vega, el diseño de dos edificaciones para acoger por un lado las exhibiciones de “Vinos”, y por otro a las del “Corcho, Abonos y Azúcar”, cuyos proyectos arquitectónicos fueron aprobado por la Permanente el 13 de enero de 1928.[2] A estas instalaciones se les unió también, la de la Comisión Algodonera del Estado con un edificio construido a expensas de este departamento. 

En la recta final de la realización de los proyectos mencionados, una serie de acontecimientos hicieron que algunos de estos se modificasen, no en sí el diseño, sino la utilidad de los mismos. De ese modo el Pabellón de “Corcho, Abonos y Azúcar” pasó a formar parte de la exposición de la Comisión Central de los Ensayos del Cultivo del Tabaco, y el de “Vinos”, se dedicó a la exposición de la Comisaría Regia de la Seda. Este último cambio ocasionó que uno de los pabellones de las Industrias Ganaderas, que se iba a dedicar a la apicultura y sericicultura quedara libre, permutándose entre sí las instalaciones de las comisiones de Agricultura y Ganadería, acogiera la exhibición agronómica en dicho pabellón y posiblemente las de corcho, abonos, azúcar y vinos, que se habían quedado sin espacio expositivo. De esta manera se conseguía realizar una manifestación lo suficientemente amplia de los recursos agropecuarios que ambas comisiones representaban. 

Todas estas instalaciones se situaron en la antigua Huerta de San José, en la zona más comercial del Sector Sur, a la espalda del Pabellón del Aceite, entre la Plaza de los Conquistadores y las lindes con los terrenos de la referida Huerta de San José, espacio elegido por la Comisión de Agricultura para ubicar las exhibiciones de las industrias derivadas de la agricultura y la ganadería. 

Vista aérea de la zona comercial del Sector Sur, donde se ubicaron los Pabellones de las Industrias Agrícolas Derivadas, compuestos por el Pabellón del Cultivo del Tabaco y el Pabellón de la Seda, al que se le unió el Pabellón de la Algodonera del Estado.









PABELLÓN DE LA COMISIÓN ALGODONERA DEL ESTADO 

Fachada principal del Pabellón de la Comisión Algodonera del Estado. (Postal de la época)

En 1926 el Ministerio de Fomento, a través de la Dirección General de Agricultura, se pone en contacto con el Comité de la Exposición, nombrado para ello al Ingeniero Jefe de la Región Agronómica de Andalucía Occidental, para que se encargara de informar a dicho Departamento de los detalles relativos a organización, locales disponibles, etc., para la concurrencia en el Certamen sevillano. En dichas comunicaciones, se puso de manifiesto que el Comité no tenía previsto realizar gasto alguno para la participación de los servicios agrícolas oficiales, dependientes del citado Ministerio, y que solo podía eximirle del canon de ocupación de terrenos, obligatorio para el resto de expositores.[3]

Dos años más tarde, la Comisión de Agricultura trasladó a la Permanente de la Exposición, el acuerdo tomado de solicitar al Gobierno de S. M., la propuesta para que fuera nombrado Vocal del Comité, el Comisario Regio de la Algodonera del Estado, el General Acha,[4] como paso previo a la participación de dicho organismo, dependiente del Ministerio de Fomento, en la Exposición Iberoamericana. 

Desde principio del siglo XX, se había tomado impulso la expansión del cultivo del algodón, debido a la necesidad creciente de la industria textil, creándose asociaciones y realizándose ensayos para la adaptación de esta planta, en granjas agrícolas experimentales de Jerez de la Frontera, Sevilla y San Pedro de Alcántara En 1923 por R.O., fue creada la Comisaría Regia de la Algodonera del Estado, edificándose en Sevilla la factoría de Tabladilla.[5]

El 18 de julio de 1928,[6] fue aprobado por el Comité Central de la Comisaría Algodonera del Estado, el proyecto del pabellón que tenía intención de construir, así como el correspondiente presupuesto que sería sacado a concurso público. 

La Comisión Permanente, días más tarde aprobó el proyecto del pabellón[7] y autorizó la cesión del terreno solicitado para su ubicación, en las parcelas números 41, 42 y 43 del Sector Sur,[8] siendo designado por el Ministerio de Economía Nacional el Sr. José Huerta Rubio, representante oficial de las instalaciones de la Algodonera del Estado.[9]

Este pabellón construido a expensas de la Comisaría Algodonera, no formaba parte del conjunto de edificios que constituían los Pabellones de Industrias Agrícolas Derivadas, que había levantado el Comité de la Exposición para la exposición agrícola, sin embargo sus autores Vicente Traver y José Granados, fueron los mismos que proyectaron el resto de pabellones de la Comisión Agrícola, quizás con la idea de que el carácter arquitectónico del mismo, armoniza con las edificaciones circundantes. 

Se ubicó en la avenida de Santo Domingo, entre el Pabellón del Aceite y el de la Seda, y las parcelas que componían el terreno sumaban un total de 534,20 m2, de los que utilizaron 400 m2 para la construcción del edificio. 

De estilo regionalista, se empezó su edificación en 1928, llamando poderosamente la atención en su decoración el uso de molduras bicolor y del ladrillo visto en los vanos de puertas y ventanas, éstas últimas con una bella rejería. Las fachadas, simétricas, se remataban con un frontón mixtilíneo, cuya moldura recorría toda la cornisa superior del edificio, interrumpido su desarrollo por jarrones cerámicos sobre pedestales, Estos mismos motivos los utilizó también para la ornamentación de la fachada de la Plaza de Abastos de Marchena, construida en las mismas fechas. 

Tanto la fachada principal como trasera, se encontraban precedidas de un pequeño atrio delimitado por pérgolas. Ambas se habían decorado de forma similar, con puerta de acceso con arco de medio punto, sobre el cual se había instalado un tejadillo de madera con tejas, siendo vidriadas bicolores las correspondientes a los perfiles, y ventanas con rejas de hierro forjado a ambos lados. Completaban esta ornamentación bancos de mampostería adosados a los muros con adornos de olambrilla 

Los paramentos laterales, solo se encontraban interrumpidos por los huecos de las ventanas, siendo rectangulares y enrejadas, como las de las fachadas, las centrales y a ambos lados ventanas gemelas con dinteles de medio punto. 

La exposición que la Comisión Algodonera del Estado instaló, comprendía las siguientes secciones: Historia del cultivo del algodón en España. Época contemporánea. Experimentación y demostración agrícola. Demostración. Ensayos de Laboratorio y Aplicaciones industriales. Todo ello se completaban con gráficos de producción y fotografías del cultivo del algodón. 

A los visitantes se les repartían semillas de la planta del algodón junto a las instrucciones, para fomentar su cultivo. 


Vista de la fachada trasera del Pabellón de la Algodonera del Estado. (Ilustración El avance en la Provincia de Sevilla)


PABELLÓN DEL COMITÉ SEDERO CENTRAL O DE LA SEDA. 

A finales de febrero de 1928,[10] la Comisaría Regia de la Seda se dirige a la Comisión Permanente de la Exposición, manifestándole que de acuerdo con los Colegios de Arte Mayor de la Seda de Barcelona y Valencia, tiene el propósito de concurrir en el Certamen sevillano, para lo cual solicita la construcción de un pabellón especial de unos 500 m2, y que dado que tienen comprometido sus presupuesto, interesa que la edificación corra a cargo de los presupuesto del Comité de la Exposición. Tratado el tema en la sesión de la Permanente del 9 de marzo,[11] se acuerda aprobar el informe presentado por la Dirección de Explotación, contestando a la Comisaría de la Seda que, el Comité no puede construir por su cuenta el pabellón solicitado, pero no obstante estaba prevista la construcción de un edificio destinado a sericicultura, con una superficie total de 360 m2, de los cuales 156 m2 eran para stands, siendo este el emplazamiento que podría ofrecer a dicha Comisaría, debiendo adaptarse para su instalación a la forma y tamaño del edificio proyectado, debiendo abonar los derechos ocupación fijados para ello, que en caso de los 156 m2 para stands, importaba la cantidad de 15.600 pts., que debía pagar la Comisaría de la Seda, cantidad que a ella le pagarían en todo o en parte, las industrias particulares que exhibieran sus productos. 

Desplazado a Sevilla el Presidente de la Comisaría Sedera,[12] Federico Bernades Alvareda, para tratar sobre el terreno todo lo relacionado a la concurrencia de dicho departamento, solicita al Comisario Regio Cruz Conde, un pabellón de mayores dimensiones; siéndole ofrecidas indistintamente dos edificaciones, una que iba a ser destinada a la exposición de “Vinos” de unos 1.000 m2, y otra a “Corchos, Abonos y Azúcar”, de unos 600 m2, haciéndole constar que independientemente del pabellón elegido, este sería entregado totalmente terminado exteriormente, dejando las paredes interiores desnudas para su posterior decoración por parte del Comité Sedero, y los particulares que quisieran montar sus stands, con el correspondiente pago de la cuota por ocupación del terreno.[13]

Vista general del Pabellón de la Seda (Fototeca Municipal de Sevilla. Archivo Sánchez del Pando).

El 28 de junio, fue conocida por la Comisión Permanente la decisión de la Comisaría de la Seda de aceptar el Pabellón de Vinos, solicitando le fuera asignado un precio reducido por la ocupación del edificio, dado la consideración de entidad oficial que tenía dicho departamento, siendo aprobada esta solicitud fijándole un canon alzado de ocupación por importe de 15.000 pts. en atención al carácter oficial de esta entidad dándole toda clase de facilidades para su concurrencia.[14]

Dejando libre de esta forma el llamado Pabellón de Apicultura y Sericicultura, que se le ofreció en un primer momento, y que formaba parte del Pabellón de Industrias Agrícolas y Ganaderas, que se denominaría más adelante como Pabellón Agronómico. En dicho pabellón posiblemente tendría cabida las exhibiciones de corcho, abonos, azúcar y vinos, que se habían quedado sin espacio expositivo en pabellones propios. 

La decisión de que la exhibición de la parte industrial de los vinos se instalara en la Exposición de Barcelona y no en la de Sevilla, fue tomada por el General Primo de Rivera, lo que dejó sin mucho fundamente la construcción del llamado Pabellón del Vino que estaba en ejecución, proponiéndose que se presentara en dicho edificio los vinos generosos propios de la tierra.[15] Sin embargo los bodegueros jerezanos ya habían decidido concurrir con un pabellón propio de carácter semioficial, promovido por el Ayuntamiento de Jerez de la Frontera. 

El Pabellón de Vinos, formaba parte de las instalaciones que la Comisión de Agricultura había proyectado en principio para los denominados Pabellones de Industrias Agrícolas Derivadas, pasando de esta forma a denominarse Pabellón del Comité Sedero Central o de la Seda. 

Este edificio como los otros que formaban parte de los Pabellones de Industrias Agrícolas Derivadas y de Industrias Agrícolas y Ganaderas, fue diseñado por los arquitectos Vicente Traver y Tomás y José Granados de la Vega en el mismo estilo que el ubicado frente a éste, al Pabellón de Tabaco, con una extensión de 998 m2 en una parcela de 1.100m2. 

Para la construcción tanto de este pabellón como el del Corcho, Abonos y Azúcar (posteriormente del Cultivo del Tabaco), fue realizado en uno solo concurso, siendo adjudicado el 25 de enero de 1928 a la empresa Vías y Riesgos S.A. por un importe de total de 196.295,73 pts. con una baja en la subasta del 2,45 %, correspondiendo a la parte del Pabellón de Vinos la cantidad de 105.271,28 pts., finalizando el plazo de ejecución el 25 de agosto de dichos año.[16]

La decoración exterior de ambos edificios (pabellones de la Seda y del Tabaco) eran prácticamente iguales, con una cornisa de yeso que recorría todo el edificio, interrumpida a intervalos por escudos del mismo material, y seis pequeños torreones o cupulines remataban las esquinas del pabellón. Según Villar Movellán, era de estilo neobarroco con influencia de Art Decó, visible en los elementos decorativos.[17]

Las pinturas decorativas de ambos pabellones las realizó Juan Alonso Garzón, por importe de 3.750 pts.,[18] y en ellas “la decoración se proyecta a base de cal y colores en fileteados de las líneas de terminación de los edificios y recuadros en las ventanas y pilastras, en las que sobre un fondo de color, se estampan dibujos sencillos recortados y entonados con el fondo. 

Se pintará al óleo la ornamentación de yeso en cornisas y escudos, y las portadas se decorarán también en óleo con motivos decorativos sencillo, también en pintura de aceite”.[19]

La diferencia fundamental entre los pabellones de la Seda, y del Corcho, Abono y Azúcar (Tabaco) radicaba en sus plantas, mientras en el primero era de forma rectangular, con un cuerpo adosado más pequeño en el eje opuesto a la fachada principal, en el segundo su planta era en forma de “U”. 

La construcción era provisional en ambos casos, siendo la tradicional con excavación de zanja para cimentación, losa de hormigón armado y fábrica de ladrillo para los muros. Las cubiertas se realizaron en madera con planchas de uralita y los paramentos fueron enfoscados, enlucidos y blanqueados. Interiormente la solería que se instaló fue de rosca de ladrillo. 

En la fachada principal se situó la puerta de acceso, en el eje opuesto al Pabellón del Cultivo del Tabaco, siendo similar a ésta, compuesta de cornisa, pináculos y pequeño frontón curvo, con decoración neobarroca y dintel mixtilíneo, enmarcada entre columnas salomónicas, 

Planta del Pabellón de Vinos, convertido después en el de la Seda. (Archivo Municipal de Sevilla)

Al hacerse cargo la Comisaría de la Seda de este edificio, modificó en parte la distribución que en un principio se había proyectado, así en un escrito dirigido al arquitecto Vicente Traver, se solicitaba los dibujos de la nueva fachada con pérgolas y de los jardines donde se pensaba plantar 40 ó 50 árboles de morera.[20]

Según hemos podido apreciar en alguna fotografía, el cuerpo adosado a la fachada trasera, pasó a ser el acceso principal, instalándose una pérgola previa a ésta entrada, de tal manera que el Pabellón de la Seda tuvo su puerta principal frente al Pabellón de la Comisaría Algodonera del Estado, en lugar de estar situada en la plaza formada por la intersección de varias calles en el centro de esta zona comercial cuyo fondo era el Pabellón del Cultivo del Tabaco, como estaba previsto en el proyecto inicial. 

Junto al Comité Sedero Central, colaboraron en la exposición los Colegios de Artes Mayor de la Seda de Barcelona y Valencia, así como Fomento de la Sericicultura y Unión de Fabricantes de Tejidos de Seda de dichas ciudades, además de la Asociación de Sericicultores del Levante en Murcia. 

En una carta del Comisario de la Seda dirigida a Vicente Traver el 08 de marzo de 1929, le comunicaba que Juan B. Muixí, sería el encargado de realizar la instalación del pabellón.[21] En la zona central se situó la exposición oficial donde se mostraban además de la obtención del hilo de seda y su transformación en hilados y tejidos, los procedimientos de hilado, torcido, tejido, bordado, encajes y géneros de punto, así como la obtención de la seda con los métodos más modernos de selección y asepsia, hasta los tejidos más ricos combinado la seda con hilos de plata y oro. Circundando esta zona central se mostraron en vitrinas a modo de escaparates, artículos confeccionados en seda, entre los principales que se exhibieron se encontraban, las cintas, corbatas y pañuelos, mantillas y mantones, tapicería, damascos, brocados y terciopelos, producto de distintos industriales sederos nacionales, todo ello dirigido por la citada Comisaría Regia cuyo propósito era potenciar y revitalizar de esta tradicional manufactura sevillana. Según el catálogo de expositores participaron un total de 63 empresas textiles, principalmente de la zona levantina y catalana (Barcelona, Valencia y Murcia). 


Vista aérea del Pabellón de la Seda, y detalla del acceso principal (Postal de la época)


Tres vistas del interior del pabellón correspondientes a la Sala de la Industria Sedera Española y a las vitrinas colectivas. (Ilustraciones del programa La Seda en las Exposiciones de Sevilla y Barcelona)

Debido a un fuerte temporal de viento sufrido entre la noche del 25 al 26 de enero de 1930, en el pabellón se produjeron una serie de daños, por lo que hubo que reconstruir parte del pretil de la fachada principal, reponer una sección de la cubierta de uralita, así como repasar los bajantes y la decoración de yeso y pintura de todo el edificio, ascendiendo la cuantía de estas reparaciones a 3.000 pts.[22]

El 22 de diciembre de 1932, en la sesión celebrada por la Comisión Liquidadora de la Exposición, fue adjudicado al contratista Carlos Iglesias, el concurso para el derribo con aprovechamiento del Pabellón de la Seda, junto al del Servicio Agronómico, Cultivo del Tabaco y Echevarrieta por 32.500 pts.[23]



PABELLÓN DEL CULTIVO DEL TABACO 

Vista de la fachada principal del Pabellón del Cultivo del Tabaco.(Ilustración Sevilla Exposición Ibero-Americana. Catálogo Oficial)

Al igual que se incluyó en la Exposición la participación de la Comisión Algodonera del Estado y del Comité Central de la Seda, la Dirección General de Timbre, Cerillas y Explosivos, y más concretamente la Comisión Central de los Ensayos del Cultivo del Tabaco, se preocupó de presentar una muestra de este cultivo y la calidad del tabaco nacional que se estaba produciendo en distintas provincias españolas. 

Con las exhibiciones de la seda, el algodón y el tabaco, se pretendía dar a conocer al público general la preocupación que el gobierno había dispensado para el fomento y apoyo de estas actividades industriales y cultivos en todo el país, pero principalmente en la región andaluza. 

El edificio que ocuparía la exposición del Cultivo del Tabaco, formaba parte, al igual que el de la Seda, del grupo de edificios que la Comisión de Agricultura definió como necesarios para las llamadas “Industrias Derivadas de la Agricultura”, estando proyectado en un principio para acoger las muestras de las industrias del corcho, abonos y azúcar, siendo denominado este edificio en el proyecto constructivo como “Pabellón del Corcho, Abonos y Azúcar”.[24]

La citada Comisión de Agricultura, modificó uno de sus proyecto, en concreto el de la Exposición Geobotánica, debido a lo avanzado del tiempo, por lo que propuso se dedicara este esfuerzo a una exposición de tabaco de producción nacional.[25] Por ello, en el mes de septiembre de 1928, la Dirección General del Timbre, Cerillas y Explosivos en nombre de la Comisión Central para los Ensayos del Cultivo del Tabaco, solicitó la concesión “con carácter gratuito, de un local cerrado para poder exponer las numerosas variedades de semillas de tabaco, semillero, tabaco en rama, picadura, etc., así como pilones de fermentación, barricas y cuantas labores se realizan con el tabaco indígena”.[26]

La Comisión Permanente de la Exposición, le asigno para esta instalación, el salón central de los tres existentes en la planta alta del Pabellón del Aceite y Agricultura, que miraba a la avenida Reina Victoria; no obstante, la Comisión Central para los Ensayos del Cultivo del Tabaco, consideró insuficiente el espacio para esta exhibición, por lo que la Permanente acordó en la sesión celebrada a primeros de marzo de 1929,[27] concederle el llamado Pabellón del Corcho, Abonos y Azúcar, ya que hasta esa fecha no había sido solicitado por ningún expositor ni oficial ni particular, siendo aprovechado el espacio que dejaba en el Pabellón del Aceite, por el Comité de Propaganda del Aceite Puro de Oliva Español, para la Exposición Nacional de Aceite. 

Así el edificio proyectado con el nombre de “Pabellón de Corchos, Abonos y Azúcar”, pasó a ser competencia de la Comisión Central de los Ensayos del Cultivo del Tabaco, denominarse a partir de entonces como “Pabellón del Cultivo del Tabaco”, pero como ya se ha indicado al tratar el Pabellón de la Seda (en principio de Vinos), para la construcción tanto de dicho pabellón como el del Cultivo del Tabaco, fue realizado en uno solo concurso, siendo adjudicado el 25 de enero de 1928 a la empresa Vías y Riesgos S.A. por un importe de total de 196.295,73 pts. con una baja en la subasta del 2,45 %, correspondiendo a la parte del Pabellón del Tabaco la cantidad de 86.491,64 pts., finalizando el plazo de ejecución para ambos edificios el 25 de agosto de dichos año.[28]

Este pabellón, al igual que el de la Seda, también fue construido de manera provisional y por los mismos autores Vicente Traver y José Granados. “Muy similares los dos, eran construcciones de una planta tratadas en un estilo neobarroco que reflejaba la influencia del Art Decó en sus elementos de adorno. Es esta tipología estética la más usada por Granados y Traver en los pabellones de última hora”,[29] con plata en forma de “U”. 


Bocetos del Pabellón del Corcho, Abonos y Azúcar, que se convertiría en el del Cultivo del Tabaco. (Archivo Municipal de Sevilla)

La tipología de este edificio quizás vino dada por el primitivo uso que se le quería dar, dividiéndola interiormente en tres salones al objeto de contener las tres actividades agrícolas previstas, Corcho, Abonos y Azúcar, agrupadas dentro de un mismo edificio pero interiormente de forma independiente. Al parecer la nave central estaba prevista para acoger la exhibición de corchos, quedando la de la izquierda para abonos y la de la derecha para azúcar. 

Planta del Pabellón del Cultivo del Tabaco. (Archivo Municipal de Sevilla)

El sistema constructivo fue el tradicional, con excavación de zanja para cimentación, con losa de hormigón armado y fábrica de ladrillo para los muros. Las cubiertas se realizaron en madera con planchas de uralita y los paramentos fueron enfoscados, enlucidos y blanqueados. Interiormente la solería que se instaló fue de rosca de ladrillo. 

La superficie construida fue de unos 634 m2, siendo la nave central algo más pequeña que las laterales, tenía la fachada principal casi 46 mts. de longitud y las laterales 19,20 con 10 m., y 25 m. las del fondo respectivamente. 

En las fachadas laterales, tanto de este pabellón como para el de la Seda, se les había diseñado unas pérgolas de forma semicircular, para lo cual en febrero de 1929, se contrató a Francisco Jiménez para su construcción por importe de 3.537 pts. 

Tenía este pabellón dos puertas principales, una situada en la fachada principal propiamente, que daba acceso desde plaza formada por la intersección de varios viarios en el centro de esta zona comercial cuyo fondo era el Pabellón de la Seda, y la otra en eje opuesto a ésta y que servía de acceso desde la zona interior ajardinada que dejaba la forma de “U” del propio pabellón. 

Dichas puertas estaban decoradas de igual forma, se encontraban enmarcadas entre columnas salomónicas, cornisa, pináculos y pequeño frontón curvo, con decoración neobarroca y dintel mixtilíneo. Una cornisa de yeso recorría todo el edificio, que era interrumpida por escudos del mismo material, y ocho pequeños torreones o cupulines remataban las esquinas del pabellón. 

En la memoria decorativa del exterior tanto de este pabellón como del de la Seda, se dice que se realizaría mediante color fileteado de la línea de terminación de los edificios, recuadro de ventanas y pilones, en los que sobre fondo de color se estamparían dibujos sencillos recortados y entonados con el fondo. La ornamentación de yeso en cornisas y escudos se pintarían al óleo, así como las portadas con motivos sencillos con pintura al aceite. 

Puerta principal Pabellón del Cultivo del Tabaco.(Ilustración Sevilla Exposición Ibero-Americana. Catálogo Oficial)

El espacio expositivo de este edificio constaba de tres salones en los cuales y mediante gráficos, fotografías y diagramas, se mostraba los productos obtenidos en España. En este pabellón se podía contemplar el funcionamiento de una expendeduría de tabacos, puros y mezclados y un taller de manufactura de tabaco. 


Detalles de la decoración exterior del Pabellón del Cultivo del Tabaco. (Ilustraciones revista Sevilla y la Exposición. Álbum Artístico)


Visita del Ministro de Hacienda, Calvo Sotelo, al Pabellón del Cultivo del Tabaco, posando delante de una de las máquinas para la fabricación de pitillos. (Ilustración revista Mundo Gráfico)

El 22 de octubre de 1929, la familia real visitaron oficialmente éste pabellón, siendo recibidos por el Jefe del Gobierno, general Primo de Rivera, así como Gobernador Civil de la provincia, Alcalde de Sevilla y otras autoridades locales, que fueron acompañados en su recorrido por el Director de la Fábrica de Tabacos, Paulino Herreno, que fue mostrando al séquito real los distintos departamentos con que contaba la exhibición, así como el funcionamiento de algunas máquinas para la elaboración de pitillos y tabaco realizadas por operarias. También fue examinado un muestrario artístico en el que se exponían las distintas coloraciones de la planta del tabaco, y un instrumento, invento del Sr. Herreno, para determinar la combustibilidad de las diferentes clases de tabacos.[30]

El 16 de diciembre de 1932, fue sacado a concurso por la Comisión Liquidadora de la Exposición, el derribo con aprovechamiento de éste pabellón, junto con el de Servicio Agronómico, de la Seda y Echevarrieta, acordándose en la sesión celebrada el 22 de dicho mes, la adjudicación del concurso al contratista Carlos Iglesias, por 32.500 pts.,[31] produciéndose su derribo. 


NOTAS.- 

[1] .- Archivo Municipal de Sevilla. Libro de Actas de la Comisión Permanente nº 3. Acta de la sesión del 06 de mayo de 1927. Rollo 626 fotograma 282. 
[2].- A.M.S. Libro de Actas de la Comisión Permanente nº 4. Acta de la sesión del 13 de enero de 1928. Rollo 626 fotograma 482. 
[3] .- A.M.S. Acta de la sesión del 19 de mayo de 1926. Libro de Actas de la Comisión Permanente nº 2. Rollo 626 fotograma 103. 
[4] .- A.M.S. Acta de la sesión del 08 de junio de 1928. Libro de Actas de la Comisión Permanente nº 4. Rollo 626 fotograma 576. 
[5] .- Mora Arenas, V (1929). El Avance de la provincia de Sevilla desde el 13 de septiembre de 1923. Sevilla. Litografía e Imprenta Gómez Hnos. pp 107-112. 
[6] .- A.M.S. Acta de la sesión del 03 de agosto de 1928. Libro de Actas de la Comisión Permanente nº 5. Rollo 626 fotograma 638. 
[7] .- A.M.S. Acta de la sesión del 17 de agosto de 1928. Libro de Actas de la Comisión Permanente nº 5. Rollo 627 fotograma 22. 
[8] .- A.M.S. Acta de la sesión del 05 de octubre de 1928. Libro de Actas de la Comisión Permanente nº 5. Rollo 627 fotograma 49. 
[9] .- A.M.S. Acta de la sesión del 21 de diciembre de 1928. Libro de Actas de la Comisión Permanente nº 5. Rollo 627 fotograma 129. 
[10] .- A.M.S. Libro de Actas de la Comisión Permanente nº 4. Acta de la sesión del 02 de marzo de 1928. Rollo 626 fotograma 511. 
[11] .- A.M.S. Libro de Actas de la Comisión Permanente nº 4. Acta de la sesión del 09 de marzo de 1928. Rollo 626 fotograma 523. 
[12] .- A.M.S. Libro de Actas de la Comisión Permanente nº 4. Acta de la sesión del 13 de abril de 1928. Rollo 626 fotograma 540. 
[13] .- A.M.S. Sección XVIII Exposición Iberoamericana. Exp. Pabellón de la Seda. Carta dirigida a Federico Bernadez de fecha 29 de mayo de 1928. Rollo 719 Caja 96 fotogramas 266 a 283. 
[14] .- A.M.S. Libro de Actas de la Comisión Permanente nº 4. Acta de la sesión del 28 de junio de 1928. Rollo 626 fotograma 599. 
[15] .- A.M.S. Libro de Actas de la Comisión Permanente nº 4. Acta de la sesión del 08 de junio de 1928. Rollo 626 fotograma 576. 
[16] .- A.M.S. Sección XVIII Exposición Iberoamericana. Certificaciones Pabellones Vino, Abonos, Corcho y Azúcar. Rollo 650 Caja 26 fotogramas 15 a 57. 
[17] .- Villar Movellán, A. (1987) Los Pabellones de la Exposición Iberoamericana. La Exposición Iberoamericana de 1929, fondos de la Hemeroteca Municipal de Sevilla. Sevilla. Edita Obra Cultural del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Sevilla. p 37. 
[18] .- A.M.S. Sección XVIII Exposición Iberoamericana. Exp. Pabellón de la Seda. Contrato para la decoración de los pabellones de la Seda, Abonos, Corcho y Azúcar. Rollo 719 Caja 96 fotogramas 255. 
[19] .- A.M.S. Sección XVIII Exposición Iberoamericana. Exp. Pabellón de la Seda. Proyecto de decoración de fecha 18 de febrero de 1929. Rollo 719 Caja 96 fotogramas 264. 
[20] .- A.M.S. Sección XVIII Exposición Iberoamericana. Exp. Pabellón de la Seda. Carta dirigida a Vicente Traver por Federico Bernadez de fecha 31 de enero de 1929. Rollo 719 Caja 96 fotogramas 274. 
[21] .- A.M.S. Sección XVIII Exposición Iberoamericana. Exp. Pabellón de la Seda. Carta dirigida a Vicente Traver por Federico Bernadez de fecha 08 de marzo de 1929. Rollo 719 Caja 96 fotogramas 252. 
[22] .- A.M.S. Libro de Actas de la Comisión Permanente nº 8. Acta de la sesión del 07 de febrero de 1930. Rollo 627 fotograma 604. 
[23] .- A.M.S. Sección XVIII Exposición Iberoamericana. Contaduría- Relación de mandamientos de ingresos. Rollo 736 Caja 120 fotogramas 473 a 530. 
[24] .- A.M.S. Sección XVIII Exposición Iberoamericana. Proyecto de edificios a construir en el Sector Sur. 03 de junio de 1927. Rollo 687 Caja 74 fotogramas 67 a 70. 
[25] .- A.M.S. Libro de Actas de la Comisión Permanente nº 4. Acta de la sesión del 13 de abril de 1928. Rollo 626 fotograma 541. 
[26] .- A.M.S. Libro de Actas de la Comisión Permanente nº 5. Acta de la sesión del 21 de septiembre de 1928. Rollo 627 fotograma 216. 
[27].- A.M.S. Libro de Actas de la Comisión Permanente nº 6. Acta de la sesión del 01 de marzo de 1929. Rollo 627 fotograma 35. 
[28] .- A.M.S. Sección XVIII Exposición Iberoamericana. Certificaciones Pabellones Vino, Abonos, Corcho y Azúcar. Rollo 650 Caja 26 fotogramas 15 a 57. 
[29] .- Villar Movellán, A. (1987) Los Pabellones de la Exposición Iberoamericana. La Exposición Iberoamericana de 1929, fondos de la Hemeroteca Municipal de Sevilla. Sevilla. Edita Obra Cultural del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Sevilla. p 37. 
[30] .- La estancia de los Reyes y el Jefe del Gobierno en Sevilla. El Libeal. 23 de octubre de 1929. 
[31] .- A.M.S. Sección XVIII Exposición Iberoamericana. Exp. de Derribos. Rollo 735. Caja 119 fotogramas 133 a 425.

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