Pabellón del Reino de Murcia (Murcia y Albacete)


Fachada principal de pabellón y zona trasera correspondientes a Murcia y Albacete respectivamente. (Ilustración de la revista Sevilla y la Exposición-Álbum Artístico. Enrique Piñal)

La provincia de Murcia, tomó pronto y de forma decidida la determinación de participar en el Certamen Iberoamericano, para lo cual el Comité local que se constituyó, designó a la Junta del Patronato del Museo de Bellas Artes de dicha provincia, para que convocara un concurso de bocetos de edificaciones típicas murcianas, en el que se excluían las barracas, siendo publicada sus bases en mayo de 1926.

En dicho concurso, se pedía que los bocetos representaran la torres vivienda murciana de una o varias plantas. Dejaba a la libre elección la clase de fábrica que debía de emplearse, aunque se recomendaba el uso del ladrillo visto tan característicos en las edificaciones de los siglos XVII y XVIII, debiendo tenerse en cuenta, que se trataba de una edificación provisional que habría de destruirse cuando se clausurase la Exposición.

Las características y detalles de los bocetos que se presentaran, debían tomarse de las construcciones típicas de la región murciana además, debía figurar al menos en la entrada su tinajero típico, la cocina-comedor, alcoba y habitaciones para criar seda y preparación del pimentón.1

Sin embargo, no fueron presentados ningún boceto, declarándose desierto el concurso, por lo que convocó nuevamente un nuevo concurso con las mismas bases el 15 de julio, estando previsto se produjera el fallo en la primera quincena del mes de octubre. 2 Al parecer solo fue presentado un único boceto que por ser el único y tener algo aprovechable tuvieron que aceptar, pero quedó pendiente en hacer otro en que los arquitectos premiados lo hicieran de estilo típico de la región.3

En septiembre de 1927, el Comité locales Pro-exposición de Albacete, decide incorporase al proyecto ya en marcha de Murcia, produciéndose la fusión en una misma representación, presupuestándose el importe para llevarla a cabo ésta en 300.000 pts., se acordó sufragar entre ambas Diputaciones el importe que se había presupuestado para la construcción de edificio correspondiente, contribuyendo con un tercio de los gastos Albacete y con los dos tercios restantes la de Murcia.4  Es decir 100.000 pts. serían aportadas por la provincia de Albacete y el resto por Murcia. En la reunión por ambos comités celebrada el 03 de septiembre de dicho año, se presentaron tres perspectivas del proyecto del pabellón realizadas por José Alegría, como base para el futuro diseño definitivo. 5

Ha de tenerse en cuenta, que las provincias de Murcia y Albacete, durante mucho tiempo habían constituido el Reino de Murcia 6, por lo que es acordó que el pabellón se conociera con este nombre.

Una vez determinado por los respectivos Comités locales concurrir de forma conjunta, en febrero de 1928 fue solicitado al Comité de la Exposición una parcela de 1.550 m2, 7 Tomando posesión de ésta el 11 de junio, 8 en la intersección de las avenidas de Panamá con la del Salvador y junto a las parcelas de los Pabellones de Córdoba y Valencia. Por la Comisión Ejecutiva creada por ambas provincias, en el mes de junio fue presentada la reforma del proyecto para dar cabida a la provincia de Albacete.9 

En dicho mes de Septiembre, se contrató para la construcción del pabellón a la empresa de los hermanos los José y Eduardo Anduiza de Bilbao, que habían ganado el concurso,10 e iniciaron los trabajos en octubre, estando prevista su finalización para el mes de marzo de siguiente año, 11

El edificio fue diseñado por los arquitectos madrileños Manuel Martínez Chumillas, músico y crítico de arte y Ramón Aníbal Álvarez. El proyecto ganador consistía en un casa señorial murciana del siglo XVII con torre, la construcción anexa es la que le da sabor manchego inspirándose en las típicas aldeas de Albacete. La morfología de este tipo de viviendas, se caracterizaba, por una planta rectangular con los muros de mampostería trabada con cal ó técnica mixta con ladrillo. Los ángulos y huecos estaban subrayados con ladrillo visto o piedra, rematando el conjunto una cornisa enlucida con yeso y alero tipo aragonés. 12 Presentaba aperturas en los cuatro frentes, con distribución simétrica. Sobre la puerta principal aparecía el escudo familiar,13 en lo que se refiero a la zona de vivienda. Con respecto a las construcciones anexas, como el patio, el corral para animales domésticos y los almacenes para los aperos de labranza y grano, son los elementos que integran la torre en el medio agrario, y se instalan en uno de los laterales o adosados a la parte posterior de la casa.

Bocetos del pabellón de Murcia también llamada casa de Murcia. (ilustración El Tiempo 08-09-1928)

Las casas-torres son las viviendas representativas del paisaje murciano, no obstante este término engloba a las casas de labor que preside una finca, y que aglutina por un lado la vivienda con vínculo urbanístico y por otro los anexos, que en la mayoría de los casos tienen tanta importancia como el espacio habitable, y que sirve para la ganadería y el cultivo. La denominación de estas casas solariegas como “torres” no tiene nada que ver con su forma específica como tal; el nombre se le adjudicó en función en la escala y valor social, de este modo a partir del siglo XVI todas las casonas grandes con o sin torre, que fueran centro de una propiedad y que perteneciera a una familia principal, llevarían esta denominación.14

La torre como construcción estaba adaptada a una doble actividad, la sedera y la agrícola. Y su espacio más representativo es la cámara o “andana”, ubicada en el piso superior, donde se criaban los gusanos de seda y se guardaba la cosecha.15 Esta actividad fue la principal fuente de ingreso de las familias hasta mediados del siglo XIX.

Alzado de la fachada principal y esquema de la primera planta del pabellón. (Archivo Municipal de Sevilla)

Con respecto a las características del pabellón murciano, su fachada de 16 X 14 m, aproximadamente de ladrillo visto, se situaba en la Avd. del Salvador, y se organizaba con esquema barroco 3 X 2 y ático de arcos ciegos pinjantes, entre los que se alojaban ventana cuadradas.16 En el edificio se diferencian perfectamente dos espacios, uno correspondiente a la casa-torre, descrita antes, delimitado por las zonas de ladrillo visto donde se encuadraba la fachada principal, de mayor altura con tres plantas y torreón adosado, con una altura de unos 12 metros el edificio, y 14 el torreón y, otro correspondiente a los anexos, cuya altura era más baja, de solo una planta en casi todo su desarrollo, con paredes blancas a modo de arquería, alrededor de un patio interior, que divide ambos espacios, y que se situaba en la parte trasera del edifico, con acceso independiente, la llamada fachada de Albacete, frente al Pabellón de Maquinaria, Metalurgia y Derivados, se encontraba coronado con una hornacina que cobijaba la imagen de la Virgen de los Llanos patrona de Albacete. Esta zona se inspiraba en las construcciones rurales manchegas. El total de la superficie construida fue de 1.440 m2. 
Vista aérea de la fachada posterior del edificio donde se aprecia la construcción anexa correspondiente a Albacete.

El edificio representaba una típica casa de labor, y en la fachada lateral izquierda, bajo un típico emparrado, en una hornacina se situó la una imagen de la Virgen de la Fuensanta.17 

Fachada izquierda, donde se aprecia la Virgen de la Fuensanta, patrona de Murcia, en una hornacina, a los pies del torreón (Postal de la época)
El interior se decoró con los muebles típicos de la región, en la planta baja se instalaron las habitaciones propias de la huerta murciana. La puerta principal con bellas yeserías daba acceso a un amplio salón que hacía las veces de zaguán, en el que se expusieron muestras agrícolas y minerales, en vitrinas, al igual que productos en conservas. En los ángulos se mostraban objetos arqueológicos, entre ellos estatuas romanas y neolíticas. También se mostraba en esta sala, candelabros de metal dorado, y una interesante colección de fotografías de lugares de la región, así como del autogiro de La Cierva, y cuadros con retratos de personajes ilustres nacido en esa región, como Floridablanca, Saavedra, Peral, Villamartín, Romea, etc.18
Salón de ingreso del pabellón murciano, con los productos y objetos que se expusieron. (Postal de la época)
A continuación se encontraba un espacio de distribución, desde el que arrancaba la escalera de subida a la planta alta, bajo la cual se encuentra instalado el tinajero murciano y la puerta de acceso al patio. En este mismo lugar también se situó una cocina típica manchega con campana para la chimenea y las clásicas sillas de enea, las tinajas y la vajilla de cerámica de colores, y la alcoba todo ello decorado con sabor murciano y albaceteño. 

En la primera planta, se situó el salón principal donde tuvo lugar una de las muestras más comentadas y que más éxito tuvieron durante la Exposición. En diferentes vitrinas, la localidad de Lorca, expuso piezas bordadas de incalculable valor, como los magníficos y monumentales mantos de la Virgen de la Amargura y de los Dolores, pertenecientes a las cofradías Azul y Blanca, así como solios y estandartes.


Escalera de acceso a la planta altas y típico tinajero murciano bajo ésta. (Imágenes del Boletín del Patronato del Museo de Bellas Artes de Murcia. Año 1928-1929)
En otras tres vitrinas se exhibió una colección de doce trajes bordados en sedas de colores y oro, de personajes bíblicos del Paso Blanco de las procesiones de Lorca, sobre maniquíes realizados por el escultor murciano Planes.19 Además del Cristo de Limpias, de Cayuela, y los paños llamados “de las flores” y “de Felices”

También se instaló en otra sala, un estudio de la cría del gusano de seda, en la que se mostraba una reproducción de la industria de la seda, donde se podían ver los gusanos, y la seda en bruto, en madeja y labrada. Esta actividad era, en la región de Murcia, una de las principales fuentes de ingresos familiares, marcó esencialmente la estructura de esta vivienda en cualquiera de sus tipos. 

En la segunda planta se instaló una oficina, una exposición de muebles antiguos y una biblioteca, donde figuraban todos los periódicos que se editaban en ambas provincias.

Al patio se accedía por la fachada de Albacete en la trasera del edificio, sobre cuyo acceso se encontraba en una hornacina una imagen de la Virgen de los Llanos, patrona de dicha ciudad. Estaba éste rodeado por una galería con grandes arcadas y fuente central, donde se exhibieron unos magníficos ejemplares de ganado cabrío y bovino, que habían obtenido premio en la exposición de ganado, así como carros y aperos de labranza. En unas dependencias anexas al patio se instaló un molino para moler pimentón y un diorama de una vista panorámica de Murcia.20

Además de las muestras de carácter etnográficos que se repartían por todo el edificio, también se exhibían productos de la huerta murciana, conservas, pimentón, etc. Según el catálogo tomaron parte diez y nueve expositores, entre ellos el Gremio de exportadores de Pimentón que presentó un extenso recetario de platos regionales españoles con pimentón incluido y la Escuela Industrial de Cartagena. Así mimo se publicó una obra sobre las procesiones de Semana Santa de Lorca.
Detalle de la hornacina instalada en la fachada lateral con la Virgen de la Fuensanta, Patrona de Murcia.


Puerta del anexo con la Virgen de los Llanos, patrona de Albacete en una hornacina sobre el arco de la puerta. (Imágenes del Boletín del Patronato del Museo de Bellas Artes de Murcia. Año 1928-1929)
La participación de los comités tanto de Albacete como de Murcia fue muy activa, y su aportación al Certamen sevillano no solo consistió en la edificación de su pabellón representativo, sino que se complementó con una exhibición cultural de gran importancia en la sala denominada del Reino de Murcia en el Pabellón de Arte Antiguo, donde se mostraron más de cien obras de artes, entre ellas un San Jerónimo penitente ó el San Juan de la Cofradía de Jesús y figuras del Belén todos ellos de Francisco Salzillo, ornamentos litúrgicos y orfebrería así como pinturas en tela y tabla. Esta muestra de arte se trata con más detalle en el apartado del Pabellón de Arte Antiguo e Industrias Artísticas ó Mudéjar de la Plaza de América de esta obra. 

También fueron aportados documentos históricos de gran valor, entre los que destacaban el Repartimiento de Jácome Ruiz y un magnifico ejemplar de Fuero Juzgo del Ayuntamiento de Murcia, que fueron expuestos en la Sección del Libro de la Plaza de España; y en las Galerías Comerciales tuvo su sección especial, donde diversas empresas murcianas presentaban sus productos.

En una parcela contigua que la separaba del Pabellón de Córdoba, se situó un jardín, sembrado de plantas y árboles traídos expresamente desde dicha región, donde de forma complementaria se levantó una construcción realizada con cañas, en forma de cenador, denominada casa de cañas murciana.
Situación de  la casa de cañas murciana.

En 1928, en plena efervescencia para los preparativos de la representación regional en la Exposición Iberoamericana, Juan de la Cierva presentó a la Comisión Ejecutiva del pabellón presidida por Isidoro de la Cierva, la propuesta de convocar un concurso de cañiceros, que fue publicado el 9 de febrero de 1929,21 resultando elegido el proyecto de Francisco Matás, que fue acogido favorablemente y autorizada su construcción.22

El autor del proyecto de esta construcción era Francisco Matás Costa, natural de Aljucer, agricultor con grandes cualidades para el dibujo, que trabajaba la caña de forma magistral con unos resultados de gran belleza, por lo que las familias acomodadas le encargaban cenadores, casetas para piscinas, bodegas de cañas y cerramientos de jardines, para adornar sus viviendas del campo y de la huerta.

Durante seis meses trabajaron afanosamente para la realización de esta obra además de su autor Francisco Matás, como maestro, también participaron los artesanos aljucereños, Manuel Matás Costa su hermano y Ramón Barquero como oficiales, además de varios peones.
Esta instalación de planta cuadrada y dos pisos de altura, tenía cuatro pilares de 35 X 35 ctms., que sustentaban la cubierta a cuatro aguas, abriéndose en casa uno de sus lados, puerta con arco de medio punto, coronadas dos de ellas por los monumentales escudos de las dos provincias representativas del Reino de Murcia, Albacete y Murcia. Los paramentos verticales estaban constituidos por bandas horizontales con variados motivos de dibujos geométricos. Se completaba esta casa de cañas con un cerramiento del jardín realizado con el mismo material y misma composición decorativa.
Proyecto de casa de cañas presentado por Francisco Matás. (Ilustración de la obra Aljucer -Ensayo Histórico-) 

Para su construcción fue necesaria la utilización de varios miles de kilos de cañas, y cientos de kilos de alambres de distintos grosores. Siendo trasladada en tren a Sevilla desmontada mediante paneles, que fueron nuevamente montados en su lugar de ubicación por el mismo personal que trabajó en su construcción.23 
Vista de la casa de cañas murciana situada en la zona ajardinada entre los pabellones de Murcia y Córdoba. (Imágenes del Boletín del Patronato del Museo de Bellas Artes de Murcia. Año 1928-1929)
El Pabellón del Reino de Murcia, fue inaugurado el 12 de mayo de 1929, en la visita que el rey Alfonso XIII, su esposa Victoria Eugenia y los infantes D. Alfonso, Dª Beatriz y Dª Cristina, junto al Presidente del Consejo de Ministros y algunos miembros del gobierno, realizaron al pabellón que recorrieron con gran detenimiento.24 Como curiosidad decir que el pabellón era atendido por unas parejas de murcianos y manchegos vestidos con sus los trajes típicos.

Paralelamente, la Cámara Oficial de Comercio en Industria de Murcia, solicitó a la Permanente del Comité el 27 de diciembre de 1927, los 27 stand de la sección 5º del Pabellón de Industrias Generales, para que los industriales de la región pudieran mostrar sus productos en dicho espacio.25 

Días antes de la clausura de le Exposición, el Comité local de Murcia y Albacete, acordaron enviar un embalador que se hiciera cargo de todos los objetos expuestos, para su remisión primero a Murcia y desde allí a los distintos lugares de procedencia, cesando el 21 de junio de 1930, los responsables del pabellón, y procediéndose al cierre de éste. Quedaba pendiente para posteriores reuniones el destino definitivo que se le daría al edificio.26 

No sabemos qué acuerdo se tomaría en su momento, y si fue cedido o no a la ciudad de Sevilla como lo fueron otros edificios regionales, lo que si tenemos constancia es que en un informe realizado por la Oficina Técnica para el Secretario General de la Exposición,27 días antes de la clausura de ésta, aparece el pabellón junto a los también regionales de Cataluña, Navarra, Castilla la Nueva y Vascongadas, así como a su vecino de Córdoba, propone que aunque construidos con carácter provisional, por su forma de construcción, podían quedar como permanente. El inconveniente de todos ellos, era encontrarse situados en los terrenos particulares de los Hermanos Camino, que habían sido arrendados por el Ayuntamiento mientras durara la Exposición.

Las parejas de murcianos y manchegos que atendían el pabellón del Reino de Murcia. (Postales de la época)

Sin embargo el edificio no fue derribado a la clausura del Certamen, existiendo al menos hasta 1956 como se puede comprobar en las fotografías aéreas tomadas para el Centro Nacional de Información Geográfica,28 al igual que el vecino pabellón de Córdoba, pudiéndose aventurar que quizás formaran parte los dos de una instalación militar, como sede del Grupo de Automovilismo del II Cuerpo del Ejército “Sector Sur”, al igual que lo ocurrido con los pabellones Vasco y de Barcelona.
Vista cenital de la zona de la Plaza de los Conquistadores, y la actual Avd. Reina Mercedes en Sector Sur, con indicación de la situación del Pabellón de Murcia, junto al de Córdoba, tomada en 1959 (Imagen del Centro Nacional de Información Geográfica, procedente del Ministerio de Defensa-Ejército del Aire)
Autoridades de Murcia y Albacete en la puerta del pabellón junto a las señoritas que atendían el mismo, entre ellas Miss Albacete. (Ilustración de la revista Flores y Naranjos  16-06-1929)


LA FILMOTECA ESPAÑOLA HA EDITADO UNA OBRA TITULADA "LAS EXPOSICIONES DE 1929", EN LA QUE SE RECOGEN IMÁGENES DE LA EXPOSICIÓN IBEROAMERICANA DE SEVILLA Y LA INTERNACIONAL DE BARCELONA

A CONTINUACIÓN SE HA INSERTADO UNA RECOPILACIÓN DE DISTINTOS CORTES RELACIONADOS CON ESTE PABELLÓN QUE APARECEN EN DICHA OBRA






NOTAS.-
1.- Concurso de bocetos para la Casa de Murcia. El Liberal de Murcia. 08de mayo de 1926. Pág. 1 y El Tiempo 08 de mayo de 1926. Pág. 1 
2.- Concurso de bocetos para la Casa de Murcia. Levante Agrario. 23 de julio de 1926. Pág. 2
3.- La Casa de Murcia en la Exposición de Sevilla. Liberal de Murcia. 28 de junio de 1927. Pág. 2
4.- El Pabellón de Murcia en la Exposición de Sevilla. Levante Agrario. 27 de junio de 1928 Pág. 4 
5.- Reunión del Comité provincial de la Exposición Ibero-Americana. El Liberal de Murcia. 04 de septiembre de 1927. Pág. 3
6.- El Reino de Murcia fue una jurisdicción territorial de la Corona de Castilla desde su reconquista en el siglo XIII hasta la división provincial de 1833, acometida por Javier de Burgos. Se extendía aproximadamente por el territorio de la actual Región de Murcia, la parte sur-este de la provincia de Albacete, Villena y Sax en Alicante y por algunas localidades de la actual provincia de Jaén.
https://es.wikipedia.org/wiki/Reino_de_Murcia_(Corona_de_Castilla)
7.- El reino de Murcia en la Exposición Ibero-Ameriana. EL Liberal de Murcia- 07-02-1928 Página 1 – Reunión de los Comités de Albacete y Murcia para la Exposición de Sevilla. EL Tiempo. 07 de febrero de 1928. Pág. 2.
8.- Los Comités de Murcia y Albacete, toman posesión de los terrenos asignados para la construcción e instalación del Pabellón del Reino de Murcia. El Tiempo. 13 de junio de 1928. Pág. 1 
9.- La reunión del Comité inter-provincial. El Liberal de Murcia. 12 de junio de1928. Pág. 1
10.- El reino de Murcia en la Exposición Ibero-Americana. El Tiempo. 08 de septiembre de 1928. Pág. 1
11.- La Exposición Ibero-Americana de Sevilla. Levante Agrario. 11de noviembre de 1928 Pág. 1, y Reunión del Comité Ejecutivo. El Liberal de Murcia. 12 de diciembre de 1928. Pág. 1 
12.- Estudios sobre vivienda popular murciana: las torres de la huerta. María Victoria Boti Espinosa y María Jesús Cachorro Sánchez.
13.- Casas-Torre: Vivienda popular murciana. Francisca Soldevilla Iniesta.
14.- Ibidem.
15.- Estudios sobre vivienda popular murciana: las torres de la huerta. María Victoria Boti Espinosa y María Jesús Cachorro Sánchez.
16.- Arquitectura del Regionalismo en Sevilla (1900-1935). Alberto Villar Movellán. Págs. 444 y 447
17.- Flores y Naranjos (Murcia).16 de junio de 1929. Pág. 20.
18.- El triunfo de Murcia. La Verdad. 15 de mayo de 1929 Pág. 1. 
19.- El pabellón de Murcia. La Tarde de Lorca . 10 de mayo de 1929. Pág. 3.
20.- España: sus Exposiciones Barcelona-Sevilla 1929-30. Pág. 199
21.- Concurso de cañiceros. Levante Agrario. 10 de febrero de 1929. Pág. 1.
22.- Aljucer (Ensayo Histórico). José Mateo Carnicer. Págs. 172 a 176
23.- Ibidem.
24.- En el pabellón de Murcia. El Noticiero Sevillano. 14 de mayo de 1929. Pág. 7.
- Lorca en Sevilla. La Tarde de Lorca. 13 de mayo de 1929.Pág. 1
25.- Archivo Municipal de Sevilla. Sección XVIII Exposición Iberoamericana. Rollo 631 Fotograma 103. Acta de la sesión celebrada por la Comisión de la E.I.A. el 27 de diciembre de 1927
26.- La Exposición de Sevilla. La Verdad de Murcia. 17 de junio de 1930. Pág. 4
27.- Archivo Municipal de Sevilla. Documentos Varios. Caja 100. Rollo 720 fotogramas del 490 a 506
28.-Centro Nacional de Información Geográfica, procedente del Ministerio de Defensa-Ejército del Aire. Fecha de vuelo del fotograma: 03-11-1956

FUENTES
- BOTI ESPINOSA, María Victoria y CACHORRO SÁNCHEZ, María Jesús. Estudios sobre la vivienda popular murciana: las torres de la huerta.
-LEMUS LOPEZ, Encarnación (1987) “La E.I.A a través de la prensa local”. Sevilla. Diputación. 
-MATEO CARNICER, José. Aljucer (Ensayo Histórico)
-RODRIGUEZ BERNAL, Eduardo. (1994) “Historia de la Exposición Ibero-Americana de Sevilla de 1929”. Sevilla. Servicios de Publicaciones Ayuntamiento de Sevilla.
- SOLDEVILA INIESTA, Francisca. Casas-Torres: vivienda popular huertana
-VILLAR MOVELLAN, Alberto (1979) “Arquitectura del Regionalismo en Sevilla (1900-1935)”. Sevilla. Diputación Provincial.
-VILLAR MOVELLAN, Alberto. (1992) “Los Pabellones de la Exposición Iberoamericana”. En: La Exposición Iberoamericana de 1929. Fondos de la Hemeroteca Municipal de Sevilla. Obra Cultural del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Sevilla. pp 22-45
- “Exposición Ibero-Americana de Sevilla 1929-1930”. (1929) Negociado de Publicidad de la Exposición Ibero-Americana. Madrid-Barcelona-Sevilla. Rudolf Mosse Iberica
- Pabellones Regionales. Nuevo Día diario provincia de Cáceres.27, 28 y 29 de agosto de 1929
-Pabellón de Murcia-Albacete. Flores y Naranjos 16 junio 1929 pags. 20 y 21
-Inauguración de varios pabellones de varias provincias y otros actos. La Voz. 13 de mayo de 1929 (Navarra-Asturias-Murcia)
-El Pabellón de Murcia. La Tarde de Lorca. 10 de mayo de 1929 pag. 3
- Lorca en Sevilla. La Tarde de Lorca. 13 de mayo de 1929 pag. 1
- Los reyes en el Pabellón de Reino de Murcia. La Tarde de Lorca. 14 de mayo de 1929 pag. 1
- El Pabellón de Murcia en la Exposición de Sevilla. Levante Agrario. 14 de mayo de 1929 pag. 1
-Boletín de la Junta de Patronato del Museo Provincial de Bellas Artes de Murcia. Nº 7 y 8 1928-1929
-Centro de Estudios de Castilla la Mancha. Fotografías
http://www.descubriendomurcia.com/la-casa-de-canas-murciana-triunfa-en-la-expo-de-sevilla-1929/
- Centro Nacional de Información Geográfica. www.cnig.es - fototeca@cnig.es
- Archivo Municipal de Sevilla. Sección XVIII Exposición Iberoamericana . Varios Documentos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada