- Parque de María Luisa y sus glorietas.


La Exposición Iberoamericana de Sevilla, legó a la posteridad una serie de transformaciones en la fisonomía urbana de la ciudad, con la apertura de nuevas avenidas, la construcción de bellos edificios y la expansión del casco urbano hacia el sector sur.

Dentro de este legado que podemos disfrutar hoy en día, como pieza clave destaca con luz propia, todo el recinto de jardines y pabellones que llamamos Parque de María Luisa, que en transcurso de los años ha conferido a la ciudad el carácter propio del mismo y la ciudad ha reflejado en él su espíritu romántico; produciéndose una simbiosis tal, que decir Parque de María Luisa equivale a decir Sevilla; lo mismo que identificamos esta ciudad, con la Giralda, la Torre del Oro, la Catedral o el Barrio de Santa Cruz.
Imagen del un rincón del Parque de María Luisa en los años 20.

Es pues la realidad de una esencia arquitectónica en el aspecto urbanístico que sumado a una carga lírica, la articulan como una obra de arte. Y es que pasear por el Parque, por sus amplias avenidas protegidos por la sombra de sus altos árboles, adentrarse por senderos y vericuetos, y reposar junto a frescas fuentes escuchando el canto de los pájaros, son las esencias arquitectónicas del mismo.

Y todo esto pudo ser realidad gracias a que desde el primer momento, el Comité Ejecutivo con una visión clara de aunar los trabajos preparatorios de la Exposición con las reformas urbanísticas de Sevilla, eligieron en 1910 los terrenos entorno al Parque (Huerta de Mariana, Naranjal y Delicias) para el emplazamiento de los pabellones, dejando a éste como lugar de esparcimiento del público que la visite. La idea principal consistía en la utilización de la superficie existente entre el Prado de San Sebastián y la Corta de Tablada, que unida a los jardines construidos por el Asistente de Sevilla D. José Manuel de Arjona en 1830, denominado por el pueblo, Delicias de Arjona, nombre de su creador y que en la actualidad conocemos como Jardines de Las Delicias, configuraran el Parque, como zona verde necesaria en ese emplazamiento.

El Parque de María Luisa, era una donación que S.A.R. la Serenísima Sra. Infanta de España Doña María Luisa Fernanda de Borbón y Borbón, Duquesa de Montpensier, hizo a la ciudad de Sevilla el 23 de mayo de 1893, de parte de los jardines del Palacio de San Telmo de su propiedad, para uso público y que llevaría en su honor el nombre de “Parque de María Luisa” y que comprendía una amplia superficie ajardinada entre el Paseo de María Luisa y los límites del Huerto de Mariana. Dichos jardines de corte romántico, fueron creados por Lecolant, jardinero de los Duques de Montpensier, sobre los terrenos del antiguo Convento de San Diego y de “La Isabela”. En 1910 su estado debió ser deplorable, debido a la desidia y abandono de la Corporación Municipal, hecho este denunciado reiteradas veces por la prensa local, situación esta que debió darle un aspecto aún más romántico al recinto.

En la Memoria presentada al Comité, el 12 de noviembre de 1910, se enumeraban las múltiples deficiencias existentes en la ciudad, entre las mismas se encontraban el mencionado estado de abandono del Parque; solicitándose en las conclusiones la convocatoria de un concurso de jardinero nacionales y extranjeros para su reforma.

En enero de 1911, el Comité consulta a Jean Claude Nicolás Forestier (1861-1930), figura de reconocido prestigio, formado en la Escuela Forestal de Nancy, conservador de los parques y paseos de París desde 1887, creador de una espléndida rosaleda en el Parque de Bagatelle en la ciudad del Sena y conocedor de las experiencias de las Exposiciones parisinas de 1899 y 1900.

Desde Sevilla se le envía a Paris, un plano del recinto exposicional, para que le sirva como base para la confección de un anteproyecto, en el que se le detallan las zonas de actuación, respetando en lo posible la arboleda existente.

Este anteproyecto llega a Sevilla el 1 de abril de 1911. El Comité lo acepta, encargándole un proyecto más amplio dividido en dos fases; uno de las zonas ajardinadas señaladas en el anteproyecto donde no se aprecian construcciones y otro del resto del Parque y el Huerto de Mariana donde se uniría con el esquema general del recinto de la Exposición.
Proyecto de J.C.N Forestier.
A fin de ultimar detallas del proyecto, Forestier se traslada a Sevilla, tomando contacto con estas tierras el 1 de septiembre de 1911. Visitó la ciudad, el Parque y algunas fábricas de cerámicas, las cuales le atrajeron como recurso decorativo. La presencia de Forestier en la ciudad atrae a periodistas, obteniendo una entrevista que es publicada en “El Liberal” el 2 de septiembre; dejando claro en la misma que plasmaría en su proyecto los conceptos que sobre España y Andalucía tenía, es decir, la luminosidad y la alegría de esta tierra, la composición de conjunto para que reúna una gran variedad dentro de una marcada intimidad y las condiciones climatológicas. Asimismo desvela sus fuentes de inspiración que son: las fuentes de los Venerables, la Alhambra, el Retiro de Madrid, el Alcázar de Sevilla, el Generalife de Granada y algunas casas antiguas de Sevilla y Granada.

En el mes de octubre de 1911, concluye la confección del proyecto, haciendo entrega del mismo al Comité en el mes de noviembre, en el se contemplaba una actuación sobre una superficie de 135.829 m2, con un presupuesto inicial de 250.000 pts; de inmediato se puso de manifiesto lo insuficiente del mismo, por lo que después de varios incrementos, el Comité Ejecutivo aprueba a finales de ese mismo año un presupuesto por valor de 500.000 pts, cantidad considerable para la época, pero digna para un proyecto que era no solo un jardín, sino una obra de arte.

Desde 1911 hasta el 18 de abril de 1914 -fecha de su inauguración- se desarrollan las obras, algunos dudaron y se mostraron recelosos de que un francés fuera el encargado de la reforma; es mas surgieron discrepancias entre Forestier y Aníbal González -responsable arquitectónico de la Exposición- pero el Comité supo otorgarles a cada uno poder en sus respectivas áreas. Al finalizar las reformas todos los comentarios fueron de alegría por los resultados obtenidos y prueba de ello es el magnifico recinto que podemos disfrutar hoy día.

El Parque diseñado por Forestier, se estructuraba básicamente en un perímetro de forma hexagonal, con un trazado interior ortogonal, completado interiormente por sendas que discurren entre frondosa arboleda, provocando sensaciones sugerentes de nostalgia y melancolía, heredadas del jardinero de los Montpensier, muy al gusto del carácter sevillano. A modo de foco central establece el ya existente “Estanque de los Patos”, con su isleta central donde se haya enclavado el Pabellón de Alfonso XII, de tipo islámico, poseyendo el conjunto las características propias del revival historicista, utilizando como recurso decorativo la rocalla en los bordes del estanque.
Estanque de los Patos y Pabellón de Alfonso XII, postal de la época.

De este centro arterial, crea un eje longitudinal, Norte-Sur, de destacado valor decorativo, situando en el mismo y en posiciones equidistante, dos conjuntos alimentados por las tomas de agua ya existente, con la intención de resaltar este elemento precioso y esencial en los países secos, que nos acompaña durante todo el recorrido con su murmureante ruido y refresca nuestra estancia con finos y estilizados surtidores
Pabellón de Alfonso XII, estado actual.

Al norte “El Estanque de los Lotos” y al Sur “La Fuente de los Leones”, réplica de su homónima en la Alhambra, rematando ambos conjuntos, el primero con una construcción en forma de pérgola, y el segundo con “El Monte Gurugu” ya existente, nota de carácter manierista trasplantado al romanticismo y que debe su nombre a la relación de Sevilla en la guerra de África, escenificada en parte en el monte marroquí del mismo nombre.

A este eje longitudinal, traza otros trasversales que se constituyen en dos avenidas paralelas entre sí orientadas hacia la posible apertura sobre el Prado de San Sebastián, cosa que no ocurrió al construirse la Plaza de España; enlazadas a estas avenidas se adosan una serie de sendas algo mas intrincadas preexistentes sin romper la fisonomía intima de ciertos rincones.
Estanque de los Lotos, foto de la época.

En el estudio de este proyecto lo que más llama la atención es la primacía de ese eje longitudinal, el cual pasamos a describir a continuación:

Partiendo de la posición Norte y dirigiéndonos hacia el Sur, encontramos en primer lugar el ya mencionado “Estanque de los Lotos”, de forma rectangular, este lugar rememora el romántico Patio del Ciprés de la Sultana del Generalife en Granada, en el que según la leyenda era el lugar donde se encontraban Soraya y el Caballero Abencerraje. En el centro del estanque se sitúa una isleta, en cuyo centro, se alza una fuente de mármol con alto surtidor, que se encuentra dentro de otro estanque más pequeño y acompañada a ambos lados por dos arriates con vegetación . Se contornea con pérgolas de dobles pilares, de sección cuadrada de ladrillo visto, con bancos también de ladrillo visto.
Estado actual del Estanque de los Lotos.

En el extremo meridional de toda la composición una pequeña glorieta semicircular, tras un espacio rectangular de menores dimensiones, alberga en la actualidad el monumento a la Infanta María Luisa, que da nombre al Parque, es elemento posterior y ajeno a la intervención de Forestier y que más adelante comentaremos.

Siguiendo nuestro camino hacia el Sur, nos encontramos con un parterre de forma rectangular de setos de arabescos y a continuación una “Glorieta Elíptica”, que hoy lleva el nombre de la celebre cantante Juanita Reina, con fuente surtidor de cerámica azul y blanca de forma estrellada, si seguimos mas adelante y a una altura superior a la anterior se ubica el “Estanque de los Patos”.

Consiste éste, en un estanque rodeado de piedras con una isleta de perímetro irregular en el centro, a la cual se accede por un pequeño puente. En ella se encuentra el pequeño pabellón de Alfonso XII en forma hexagonal con bellos arcos de herradura de claro tinte árabe, sostenidos por columnas de mármol blanco. Cuenta la historia popular, que fue en este lugar, de gran romanticismo, donde iniciaron su noviazgo el rey Alfonso XII y María de las Mercedes, cuando todo este conjunto formaba parte de los jardines del Palacio de San Telmo. Tanto el estanque como el templete están descritos como existentes ya en el Jardín de San Telmo y respetados por Forestier en sus proyectos para el Parque de María Luisa. Toda la zona junto a otras glorietas del parque han sido restauradas recientemente (2002) dotando a la isleta central de otro puentecillo de madera, para hacer más fácil su acceso y desalojo.
Fotografía del Estanque de los Patos en los años 20

A continuación de éste, un es tanque en forma de T de cerámica con surtidores manando de los bordillos con macetas y rodeado de setos de arrayanes; mas adelante la “Fuente de las Ranas” de forma circular, en cerámica de vistosos colores ejecutada por Manuel García Montalvan, siendo sustituida por su mal estado, por la que actualmente existe ejecutada por la fabrica de Mensaque y Rodríguez y Cía.

Ya por último en el extremo Sur, otro estanque largo con surtidores, en un gran espacio ajardinado y rodeada de naranjos da paso a la “Fuente de los Leones” o Jardín de los Leones, es la mayor y más vistosa de todas las fuentes del Parque. Elevada del suelo, su forma es poligonal es cruzada por dos pasillos perpendiculares que dividen la fuente en cuatro estanques o piscinas. En el cruce de los paseos figura una taza muy baja, con surtidor, decorada con dibujos cerámicos, inicialmente fabricada por Ramos Rejano, y la de ahora debida a Mensaque Rodríguez y Cía
Estanque en forma de T, años 20

Estanque de los Patos, isleta y Pabellón de Alfonso XII, estado actual.
Fuente en forma de estrella en la Glorieta Elíptica, hoy Glorieta Juanita Reina.

Casa de los Pájaros, junto a la Glorieta Elíptica, este edificio es anterior a la reforma de Forestier, Jean Laurent lo fotografió en 1872, formando parte de los Jardines de San Telmo.

Los leones que dan nombre a esta fuente, y que fueron labrados por el escultor Manuel Delgado Brakembury, los cuales se sustituyeron por los actuales de Juan Abascal en 1956, dentro de un plan amplio plan de reformas del parque, siendo recobrada mas tarde después de una cuidadosa limpieza realizada en 1992. Este último conjunto se completa de parterres de rosas que se apoyan en un juego de pérgolas de pilares de sección cuadrada decorados con rombos cerámicos de color azul, cubiertas por plantas trepadoras. De espaldas al monte Gurugú se sitúa un banco con celosía de ladrillo en la parte alta del respaldo, combinando ladrillo y cerámicas de varios colores el resto, todo lo cual se conserva tal y como la diseñó Forestier a principios de siglo al proyectar el Parque de María Luisa.
Fuente de la Rana, fotografía de los años 20.

Esta es en síntesis la descripción de los elementos decorativos construidos en el parque, pero no debemos olvidar el elemento vegetal, cuya rotundidad, en algunas especies vegetales plantadas, hacen que la primavera sea una verdadera explosión de colorido, que unido al perfume de la floración de los naranjos embriagan el aire del Parque para disfrute de los que lo visitan.
Fuente de la Rana, estado actual.
Para ello Forestier pone principal empeño en la selección de las especies, teniendo en cuenta la climatología de estas tierras, sombreando con acacias, plátanos, palmeras y sicomoros las avenidas; entre los arbustos escoge los que producen flor como el júpiter, las adelfas, abutilones de flor roja, además de mirtos, arrayanes, bojes y laureles. Para enseñorear el Parque elige flores como el lirio, las clavellinas, los pensamientos y los geranios, reinando sobre todas los rosales y para los estanque los nenúfares. Es, por tanto, comprensible las expresiones de júbilo y alegría cuando el 18 de abril de 1914, coincidiendo con el primer día de feria, abrió sus puertas al público con este magnífico cuadro de fragancias y frondosidad enmarcado en un singular recinto.


Detalles de la Fuente de las Ranas.




Estanque largo que antecede a la fuente de los leones, dos tomas ayer y hoy del mismo lugarConjunto de la Fuente de los Leones y detalle de una de las esculturas.


Las mismas imágenes con noventa años de diferencia.
Forestier crea un parque al gusto de los sevillanos, para lo cual realiza un minucioso estudio a todos los niveles, tanto formales como técnicos y de conceptos, y actúa de forma psicológica haciéndose eco de las preferencias de los sevillanos y de los jardines de carácter islámicos de la Alhambra y del Alcázar de Sevilla que tanto lo habían impresionado; dejándose llevar por la frescura del agua borboteante manando de los surtidores de las pequeñas fuentes a nivel del suelo o del borde de las acequias; por el perfume de los arrayanes y jazmines; por el juego de colores de los azulejos reflejados en los estanques. Y todo esto unido al respeto de los elementos ya existentes con unos leves toque de influencia francesa y la utilización del paisajismo ingles solo en algunas zonas con praderas de césped insertas entre árboles, dan lugar a un parque que no solo sirve de marco al recinto exposicional, sino que posteriormente se entregue al goce y disfrute de todos los ciudadanos.
Pérgolas que rodean la Fuente de los Leones.

El estilo que Forestier imprime al Parque de María Luisa, lo podemos clasificar como ecléctico, quizás en su deseo de sumarse al propósito del Comité Ejecutivo, siendo este un compendio de elementos del pasado unidos a elementos regionalistas, románticos e islámicos con una casi nula presencia de la influencia francesa e inglesa, dejando clara su inspiración hispana, sobre todo andaluza, fuertemente islamizada, heredera ésta de los jardines musulmanes de Granada y Sevilla, con el uso de estanques que se asemejan a su uso de riego como acequias; fuentes que surgen del suelo de formas octogonales o circulares, y sobre todo la utilización del agua como espejo donde se reflejan cerámicas de vivos colores y macizos de arrayanes; parterres de pequeño tamaño con perfiles poligonales; y el ladrillo y el azulejo como elemento constructivo para bancos y pérgolas, y la olambrilla para el enlosado del pavimento.

Esta fue la primera obra culminada por el Comité Ejecutivo en la que tuvo un acierto reconocido por todos, que redundó en la fama de Sevilla. Dando lugar a que el Comité encargara a Forestier en 1915, los proyectos encaminados a la perfecta cohesión entre el Parque y el resto de los espacios del recinto, concretándose en dos proyectos uno el del Huerto de Mariana y su unión al Parque, es decir, el enlace del Parque con la Plaza de Honor, futura Plaza de América, donde se sitúa el Pabellón de Manufacturas y Artes Decorativas o Mudéjar de espaldas al Monte Gurugú y la rosaleda; y otro el espacio incorporado de la linde del Parque con el Prado de San Sebastián, desde San Telmo hasta el Huerto de Mariana.

El primero, aun siendo un espacio pequeño, lo resuelve multiplicando las sendas y creando una avenida que divide en dos la zona, con estas actuaciones desaparece la forma hexagonal primitiva del Parque, prolongándola hacia el Sur, y conservando la vegetación existente.

Para el segundo proyecto, diseña una amplia avenida con anden central y calzadas laterales, interrumpida de vez en cuando por espacios abiertos, formando glorietas, respe-tando los naranjos existentes e Intercalando arbustos de flores.
Banco con celosía que da espalda al Monte Gurugú

Además de estas actuaciones Forestier intervino también en un proyecto para acondicionar la Plaza de San Fernando en 1911, que no se llegó a ejecutar. Y en sesión celebrada el 22 de septiembre de 1924, se acepta el nuevo plano presentado por Forestier para el Sector Sur de la Exposición; posteriormente se vería muy modificado por exigencias del programa a fin de ajustarse a las necesidades previstas tras las reuniones celebradas entre Forestier, Aníbal González y miembros del Comité Permanente.

Independiente a las intervenciones de Forestier en el Parque de María Luisa, también se construyeron para perpetuo recuerdo de personajes ilustres sevillanos, distintas glorietas.



Cascada del Monte Gurugú, y túnel por donde circulaba el tren miniatura de la Exposición.
A modo de conclusión y a la vista de los resultados podemos decir que Sevilla recibió en su Zona Sur la presencia de un Parque, cuya superficie actual es de 38 hectáreas, producto de la expansión de la ciudad en esa dirección, y que a pesar de ser diseñado por un francés, refleja la esencian del sentimiento andaluz y que por si mismo se constituye en obra de arte.

Por todo ello el Parque mas que nunca es el sedante de las prisas, la sombra fresca del tórrido verano, un oasis de paz accesible, paraíso del ciudadano que cubre sus horas de descanso con el disfrute de la naturaleza en el corazón de la ciudad, contemplando su abundante vegetación, el trinar de los pájaros o el majestuoso plumaje de los pavos reales con su señorial andar.






LAS GLORIETAS DEL PARQUE DE MARÍA LUISA


1.- MONUMENTO A RUBÉN DARÍO.
Con motivo de los actos conmemorativos de la celebración del día de la Hispanidad, el 12 de octubre de 1929, se instaló a la entrada del Parque, a pocos metros de la Glorieta de San Diego, un monumento para rendir homenaje al poeta Nicaragüense, Rubén Darío, uno de los mayores poetas en lengua española de finales del XIX y principio del XX, cuyo verdadero nombre era Félix Rubén García Sarmiento; falleció en 1916, precisamente cuando se iniciaban las obras de la Exposición Iberoamericana. Este monumento está adornado con motivos renacentistas y lleva un gran lápida de mármol en la que están escritos los primeros versos de uno de sus poemas, que precisamente servían como salutación a los pueblos iberoamericanos a los que se dedicaba la Exposición

“ Ínclitas razas ubérrimas,
sangre de Hispania fecunda,
espíritus fraternos, luminosas almas,
!Salve¡”

2- GLORIETA DE GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER.

Malogrado el proyecto de erección de un monumento en recuerdo del escritor y poeta romántico Gustavo Adolfo Bécquer, a orillas del río Guadalquivir próximo a la Barqueta frente a la calle del mismo nombre, el cual no pasó de la colocación del pedestal, el 11 de enero de 1887. En 1909 los hermanos Álvarez Quintero, retoman la idea y donan los derechos de autor de su obra ” La Rima Eterna” para la construcción de un monumento al poeta romántico.

El monumento diseñado por Lorenzo Coullaut Valera, es uno de los mas hermosos, si no el mas bello de los que tiene Sevilla.

Sobre una pilastra clásica, se encuentra la estatua de medio cuerpo del poeta Gustavo Adolfo Bécquer, envuelto por una capa típicamente española. Al píe de la estatua en un banco corrido que circunda una taxodio, plantado en 1850 por la Infanta María Luisa cuando el parque aún era propiedad de los Duques de Montpensier, tres figuras de mujer sedentes en tamaño natural. Estas figuras representan el amor que llega, el amor que vive y el amor que muere. Todo ello tallado sobre mármol blanco. El conjunto lo completa dos figuras en bronce de amor alado, una preparando la flecha para lanzarla, y otra caída y agonizante.

De la labra del monumento se encargó el taller de escultura de Federico Bechini Bagnasco, italiano nacido en Livorno y establecido en Barcelona en 1881. De las otras dos figuras de bronce que completan dicho monumento, es muy probable que se reprodujeran en el taller de fundición artística de otro italiano, Romolo Staccioli, instalado también en Barcelona en 1888. El grupo de tres figuras femeninas del monumento a Bécquer está realizado en una sola pieza de mármol.

Gustavo Adolfo Bécquer.- Poeta, articulista e introductor de la poesía lírica romántica, es el máximo exponente del Romanticismo Español. Nacido en Sevilla, murió en Madrid de tuberculosis en 1870, a los 36 años, no consiguiendo ver publicado un libro con sus versos.

Esta glorieta situada en las proximidades de la Avda. de Isabel la Católica, fue inaugurada en 1912, siendo su construcción anterior a las actuaciones de Forestier.

En 1918, el arquitecto Aníbal González suprimió la verja del hierro que definía el jardín que rodea el monumento, siendo ésta reemplazada por una falca de piedra. Asimismo se sustituyeron entonces los bancos, que eran de madera, por otros de mármol. Posteriormente se han realizado diversas obras, sobre todo de restauración y adaptación al crecimiento vegetativo del árbol. En 1988 se sustituye la verjilla de protección interior y en 1995 se construye la verja exterior de protección a la vez que se realiza la restauración a cargo del escultor D. Sebastián Santos Calero.

El ciprés de los pantanos, también conocido por ciprés calvo, es una conífera, caducifolia en áreas de inviernos con bajas temperaturas, originaria de la cuenca del río Mississippi La designación del género: Taxodium hace referencia al parecido de sus hojas con la del tejo Crece naturalmente en zonas pantanosas o encharcadas, de Norteamérica donde sus raíces aéreas (neumatóforos) saliendo del lodo, absorben el oxígeno del aire. Es una especie muy longeva y que alcanza gran altura





3.- MONUMENTO A LA INFANTA MARÍA LUISA FERNANDA
En agradecimiento por la cesión de los terrenos del Palacio de San Telmo a la ciudad de Sevilla, el Ayuntamiento Hispalense acordó denominarlo en el futuro “ Parque urbano de la Infanta María Luisa Fernanda”, ese sonoro nombre quedó reducido al más breve de María Luisa, por la corriente de cariño entre los sevillanos hacia su personal; y erigir una estatua que conmemorara el hecho.
El 23 de marzo de 1893 se le encarga al escultor Antonio Susillo el proyecto del citado monumento, presentando éste el 17 de diciembre de 1893. Según se ha publicado, el proyecto fue devuelto a Susillo por no aprobarlo la Academia de Bellas Artes el 20 de marzo de 1894, quedando sin realizarse por la muerte del artista.

Este acuerdo no se cumplió hasta el 16 de agosto de 1929, fecha de la inauguración del monumento, colocándose una estatua de la Infanta en piedra realizada por Enrique Pérez Comendador, en 1928, en el eje central del parque y a la orilla de la Avd. de Rodríguez Casso. Trasladada dicha estatua a un parque de Sanlucar de Barrameda, la sustituyó por otra igual fundida en bronce en su actual emplazamiento en el Estanque de los Lotos. Esta figura sedente está colocada sobre un pedestal pétreo, con la siguiente inscripción “A la Infanta María Luisa Fernanda de Borbón que por amor a la ciudad le ofrendó la maravilla de estos jardines que llevan su nombre”. A pesar de ser obra temprana en al producción del artista, demuestra maestría en el dibujo y en la composición.

Este recuerdo podría haber sido mas sentido y completo, si la figura de la Infanta hubiera sido acompañada de su hija la Reina María de las Mercedes, cuando era niña, cuya memoria se simboliza, como se cree, por la flor que mantiene en su mano derecha la figura de bronce.

Monumento a la Infanta Maria Luisa Fernanda de Borbón, en su antiguo emplazamiento, detalle de las columnas que adornaban el monumento, ahora se encuentra junto al monumento a Sante Alighieri.



4.- GLORIETA DE LUIS MONTOTO.
A la espalda de la Glorieta de D. Torcuato Luca de Tena y en un bonito rincón del parque, adornado por un magnolio, almeces, cipreses y un árbol de fuego, está la glorieta dedicada al literato Luís Montoto y Raustentrauch, patriarca de las letras sevillanas, además de cronista de la ciudad y periodista.

La idea de su construcción la tuvieron los dramaturgos Serafín y Joaquín Álvarez Quintero, como la dedicada a Bécquer. Abierta al público el primer día de marzo de 1959, la proyectó el arquitecto Luís Gómez Estern. Su principal adorno es un estanque con una figura femenina recostada, de factura muy simple, presidido por un muro cerámico calado que sirve de fondo, del cual mana una fuente. Estas dos obras se deben al escultor Emilio García Ortíz

Debido a lo deteriorado que se encontraban los elementos decorativos cerámicos, recientemente ha sido restaurada en su totalidad con nuevo diseño de la figura femenina y del muro cerámico según proyecto del arquitecto D. Francisco González de Canales. La figura femenina original del escultor Emilio García era de bronce Ortiz, siendo en esta última restauración sustituida por otra figura realizada en piedra.
Detalle de la figura femenina.


5.- GLORIETA DE TORCUATO LUCA DE TENA

Torcuato Luca de Tena y Alvarez-Ossorio nació en Sevilla en 1861, hijo de una distinguida familia que poseía varias industrias y brillante posición social. Tras terminar sus estudios se traslada a Madrid, fundado en 1890 el semanario “Blanco y Negro” , mas tarde creo el diario ABC , en su labor periodista siempre estuvo presente su ferviente amor a Sevilla y a Andalucía, habiendo prestado su mas decido apoyo para que se celebrara en esta ciudad la Exposición Ibero Americana, muriendo en 1929, el mismo años de su inauguración.

El Ayuntamiento hispalense, al objeto de honrar la memoria de tan ilustre sevillano, decidió dedicar una glorieta, ésta tiene clara influencia del vicentino Paladio como la plaza de España. Posee un cuerpo central con un salón donde se podía leer ejemplares del periódico ABC, que con el paso del tiempo fue cerrado, y a lo largo de los laterales se extienden sendas pérgolas formando una glorieta semicircular cubierta de buganvillas y recorridas por bancos de trecho en trecho. Se rematada en sus extremos por dos edificaciones cúbicas, a las cuales se le abren grandes arcos en las cuatro caras, sirven de bancos con respaldos de forja.



En el centro a los pies a una fuente se encuentra sobre un pedestal el busto de D. Torcuato Luca de Tena obra de Emilio Laiz Campos, que ocupa la glorieta desde 1954.

6.- GLORIETA DE BENITO MAS Y PRAT
Esta glorieta, situada próxima a la Avda. de Magallanes, en recuerdo de Benito Mas y Prat fue levantada por iniciativa del profesor Enrique Real Magdaleno y costeada por suscripción popular. Inaugurada el 2 de Mayo de 1924, el proyecto corrió a cargo del arquitecto Aníbal González.


Construida con ladrillo agramillado, su forma es semicircular, reseguida por dos bancos con respaldo de hierro, rematados en sus extremos por un pilón con final apuntado. En dichos pilones, se ahuecan anaqueles para libros, y en sus otras caras figuran en azulejo escenas costumbristas sevillanas originales del pintor José García Ramos, copiadas por el también pintor Enrique Orce Mármol y ejecutada en la fábrica de Ramos Rejano.

Todo ello presidido por un cuerpo elevado donde en una hornacina se expone un busto en mármol blanco de Mas y Prat, labrado por el escultor Antonio Castillo Lastrucci. En este mismo cuerpo, también en azulejo de mayor tamaño se reproducen los escudos de Sevilla y Écija sostenidos por amorcillos; toda la obra cerámica la realizó Enrique Orce.

Benito Mas y Prat. Nación en 1846 y murió en 1890, fue un brillante periodista y destacado escritor de la segunda mitad del siglo XIX, acuñando para Andalucía el apelativo de “La tierra de María Santísima”, título de una de sus últimas obras.



Escenas costumbristas originales de García Ramos, pintadas por Enri-que Orce Mármol


7.- GLORIETA DE LA CONCHA
Situada junto a la Avenida de Pizarro y frente a la Glorieta de Mas y Prat, esta glorieta fue nombrada así por una concha de cerámica una magnífica pieza de cerámica trianera de color cobrizo originalmente construida por Cerámica Montalván (Triana) y con posterioridad por el escultor Emilio García Ortiz, hoy desaparecida.

Son de destacar la combinación de colores blanco, azul y cobrizo de los azulejos de la fuente, bancos y muretes del recinto. Por último en los parterres laterales y representando las estaciones del año se exponían cuatro esculturas.

Cada uno de los parterres lo forman setos de bonetero y en su interior hay plantas de flor. También destacan dos árboles de Júpiter y a sus bordes palmeras de la fortuna.

En los planos proyectados y trazados en 1913 por Forestier para el Parque ya aparecía dibujada esta glorieta. Su diseño ordenado y clasicista, combinado con los toques de cerámica local, refleja la síntesis que ofrece en mucho de sus diseños para el Parque.
Las cuatro esculturas que representan a las estaciones del año.

8.- GLORIETA DE DOÑA SOL
Dedicada al recuerdo de la ilustre dama Doña Sol Stuart Fitz-James y Falcó, Duquesa de Santoña, que tanta predilección sintió por nuestra ciudad en su dilatada vida.


La glorieta fue inaugurada el 22 de abril de 1959 y fue obra del arquitecto Luís Gómez Estern. Dentro de la ortodoxia regular y la ortogonalidad que presentan la mayoría de las glorietas del parque, ésta contrasta y llama la atención por la presencia de la curva que con grandes sinuosidades va describiendo el contorno de los arriates y a ella se pliega y somete todo el diseño de la misma.

El ladrillo aplantillado se emplea en bancos, bordes de arriates y escalinatas de acceso, pues toda ella está levemente deprimida con respecto a la cota de las sendas que la rodean. A esos peldaños se les integran unas originales rampas

Ocupa un amplio sector en el Parque, en su parte de poniente, cercano a la Isleta de los Patos, al otro lado de la avenida de Pizarro. Los bancos y pedestales de las estatuas decorativas, están enmarcados por arriates y cuadro de rosales, setos vivos y arbolado, entre el que hay falsas acacias, que forman un conjunto luminoso y policromo.

En la actualidad la rosaleda convive con distintas variedades de plantas de flor. En este lugar estuvieron ubicados unos ciervos y jabalíes, y era el corral donde estos pacentaban

Restaurada totalmente en 2002 según proyecto del arquitecto D. Juan Miguel Salado González


9.- GLORIETA DE RAFAEL DE LEON.

Entre la Avenida Hernán Cortes y la glorieta de Covadonga se halla la Glorieta de Rafael León. Dispuesta entre grandes almeces y un significativo laurel de indias, con una hermosísima fuente central redonda rodeada de flores y varios bancos de hierro calado, esta glorieta que ya estaba formada, dedicándosela a Rafael León, con un cuadro cerámico en que se reproduce la letra de una de sus mejores canciones:


Rafael de León y Arias de Saavedra, ha sido uno de los mas grande poetas del pasado siglo, convirtiendo sus poemas en canciones para que llegara al gran público. En colaboración con el músico Manuel López Quiroga escribieron varios centenares de bellas canciones, como Eugenia de Montijo, Romance de la Reina Mercedes o Luis Candelas. Todas las grandes figuras femeninas de la canción española llevaron canciones en sus repertorios por los escenarios del mundo entero.



10.- GLORIETA DE DANTE ALIGHIERI

Con motivo del nacimiento del escrito italiano Dante Alighieri en 1265, la asociación que lleva su nombre, el Instituto de Cultura y el Consulado de Italia, erigen en 1965 este monumento.

La historia de la cabeza del gran poeta florentino ha sido algo compleja en nuestra ciudad. Su primer asentamiento fue junto a las Murallas del Alcázar en la calle Joaquín Romero Murube, con posterioridad en la Avenida de Rodríguez Caso, lugar donde estuvo emplazado el monumento a la Infanta Maria Luisa, quedando finalmente instalado en el lugar que hoy ocupa en la avenida de Hernán Cortes y próxima a la Glorieta de los Hermanos Álvarez Quintero. Adornado con columnas del monumento a la Infanta. El Busto es obra del escultor sevillano D. Juan de Abascal, realizado en bronce, tomando como modelo el retrato auténtico de Dante.


11.-GLORIETA DE JOSE MARIA IZQUIERDO

Esta glorieta esta dedicada a otro inspirado poeta, se levantó próxima a la Avenida de Pizarro en una rotonda flanqueada por álamos negros y arbustos.

Construida a instancias del Ateneo de Sevilla, se inauguró el 15 de agosto de 1925, rindiendo de esa manera un sentido homenaje de reconocimiento a este insigne poeta, colaborador periodístico y crítico musical, que quedará siempre en el recuerdo de los sevillanos al menos por dos motivos. Uno por libro “La ciudad de la gracia” emocionante descripción lírica de Sevilla y otro la creación de la Cabalgata de Reyes Magos que anualmente recorre las calles de nuestra ciudad llevando la ilusión a los niños.

El diseño corrió a cargo del arquitecto municipal Juan Talavera Heredia y consiste en una sencilla glorieta de forma circular presidida por una columna de mármol blanco con capitel corintio, sobre gradas y pedestal con el nombre del poeta cincelado en éste. Todo ello enmarcado por dos anaqueles de cerámica trianera de vivos colores, para contener libros del poeta. Completando el conjunto dos bancos semicirculares de mampostería recubiertos de cerámica.

En su obra “Divagando por la Ciudad de la Gracia “ José María Izquierdo nos trae un situación, que a pesar de haber sido escrito en 1903, un siglo mas tarde esta de plena actualidad.

Si queréis apreciar el grado de cultura de un pueblo
visitad sus jardines.
Y cuando los hayáis contemplado secos, polvorientos, sin aromas,
en un triste abandono y en un completo olvido;
sembrados de fragmentos de estatuas los paseos, y los árboles
deshojados, desenramados...
Cuando hayáis visto a los jóvenes (aún a los instruidos)
romper los faroles y los alambrados y los herrajes
de un típico balcón sobre el río,
y a las jóvenes (aun las distinguidas)
penetrar en los sembrados para saquearlos...
Cuando hayáis presenciado todo esto,
bien podéis exclamar con el corazón angustiado:
¡este pueblo no tiene sentimiento, no tiene arte ni amor,
carece de cultura!
Anaquel cerámico

12.- GLORIETA DE OFELIA NIETO

Desde la Avenida de Pizarro dos caminos paralelos, bordeados de anchos y altos setos de ciprés cuidadosamente recortados, conducen a la glorieta de la cantante Ofelia Nieto.

Trazada por el arquitecto Juan Talavera Heredia, sobre un fondo de ciprés, el frente está totalmente despejado, su parte posterior semicircular, la cierra una pared blanca de media altura con dos cancelas, en cuya parte central, en una hornacina revestida de baldosas cerámicas se presenta a la cantante acompañada de dos figuras femeninas que representan el canto y la música.

El dibujo de esta composición es de Juan Miguel Sánchez, y la realización de la fábrica de Ntra. Sra. de la O. Así mismo en azulejos, en las paredes laterales se ofrecen nombre de compositores y títulos de obras musicales. Se complementa con fuente central y los con sabidos bancos.

Ofelia Nieto, compostelana de nacimiento, murió muy joven a los 31 años en Madrid. Se dedicó toda su vida al cante, llevando su inigualable voz a todos los grandes teatros y salas de la ópera europeos y americanos. La voz y el corazón de oro, cuyas privilegiadas dotes y arte exquisito tan desinteresadamente se prodigó en beneficio de los pobres de Sevilla; por los cuales sentía un exaltado cariño, mereció que el Ayuntamiento por acuerdo capitular de 12 de junio de 1931, dispusiera tributar a su memoria en perpetuo recuerdo la rotulación de una avenida o glorieta en el Parque de María Luisa, enfrente a la Fuente de los Leones, siendo inaugurada en la tarde del domingo 30 de junio de 1935.
Detalle de los azulejos de la hornacina.

13.- GLORIETA DE COVADONGA
Para adornar el Pabellón de Bellas Artes –hoy Renacimiento- de las esculturas necesarias, fue convocado un concurso nacional fallado en 1913, entre ellas se encontraban la realización de cuatro grupos escultóricos alegóricos (el Arte, la Ciencia, el Trabajo y el Genio) para las cuatro hornacinas del Salón Elíptico. Obtuvo el premio Lorenzo Coullant Valera, que estaba asociado con Manuel Delgado Brackembury, estos grupos escultóricos no llegaron a ser colocados en el emplazamiento previsto, pero si se llegó a realizar una hermosa glorieta, conocida en sus primeros años como “de las estatuas”, en la que se colocaron estos cuatro grupos escultóricos representando de forma alegórica a “El Arte” y “El Genio”, realizados por Coullat y “El Trabajo” y “La Ciencia” por Delgado Brackembury; esencia y compendio de lo que el hombre representa en el progreso y en la historia.

Las figuras fueron colocadas en 1919, y en uno de sus laterales se edificó lo que sería el “Pabellón de la Prensa” de la Exposición, (hoy día Colegio España), y el también cercano Pabellón Domecq.
“El Arte” simboliza la escultura, la pintura y la arquitectura
“El Genio” muestra a un joven que va acompañado por Minerva (diosa de la Sabiduría), y otra figura representando a la ignorancia vencida
El Trabajo. Postal de la época


“El Trabajo” muestra un hombre en pie, una mujer en reflexión y otra figura también femenina que lleva un niño entre sus manos, representa respectivamente la vida activa, la contemplativa y los frutos del trabajo, también se puede observar un cuerno de la abundancia vertiendo sus frutas sobre el pedestal.
“La Ciencia
14.- GLORIETA DE LOS HERMANOS ÁLVAREZ QUINTERO


Al final de la Avda. Hernán Cortés, se encuentra la glorieta dedicada a los hermanos Álvarez Quintero. Proyectada por Aníbal González fue inaugurada el 11 de mayo de 1927; haciéndose realidad una propuesta formulada al Ayuntamiento por el pintor Santiago Martínez, y aceptada por el Comité de la Exposición en 1925.

Esta glorieta, es una de las más espaciosas del Parque de María Luisa, la mayor parte de la superficie es rectangular, compuesta por un estanque central y dos largos bancos situados en los lados mayores en cuyos respaldos en azulejo se representan los retratos de los dos hermanos acompañados de los títulos de sus obras; el fondo de este rectángulo lo forma un semicírculo, con un cuerpo central cubierto por un frontón y enmarcado por dos medias columnas platerescas, encima de una fuente de cerámica con adornos en relieve se encuentra reproducida una nave de doble vela desplegada con su Ex-libris “ un solo aliento impulsa las dos velas”, bajorrelieves laterales con figuras de amorcillos soportan respectivos anaqueles para libros.

Del modelado de la pila y los amorcillos se ocupó el escultor sevillano Adolfo López Rodríguez y de la azulejería Manuel García Montalvan.

Los hermanos Serafín y Joaquín Álvarez Quintero, irrumpieron en la vida teatral aportando un nuevo estilo, alegre, desenfadado y sinceramente andaluz. Sus comedias y entremeses son de sobra conocidos. En 1929, escriben para la inauguración del Teatro Lope de Vega la obra “Los Duendes de Sevilla”.

Todavía en plena gloria de ambos autores, es cuando se les dedicó esta glorieta y el monumento que en ella se contiene.

La última restauración total de la glorieta se ha realizado en el año 2002 según proyecto del arquitecto D. Francisco González de Canales.


Serafín y Joaquín Alvarez Quintero, retratos pintados en cerámica en el respaldar de los bancos


Detalle de la pila y los amorcillos de Adolfo López Rodríguez y de la azulejería de Montalvan.



Anaqueles para libros laterales con figuras en bajorrelieves.



15.- GLORIETA DE LOS TOREROS
Inmediatamente detrás de la glorieta de los Quintero, en un nivel más bajo, entre naranjos, setos y unos altos eucaliptos Sevilla tuvo un delicado recuerdo al construir la Fuente de los Toreros.

En la época romántica del siglo XIX, a los monumentos religiosos, regios y militares les suceden, con una gran similitud en la mayoría de parques y jardines públicos, otros recuerdos ofrecidos a artistas de todas clases. Entre esos artistas, el actor es entonces apreciado, y como no podría haber sido en otro lugar, en nuestro país el torero se convierte asimismo en personaje importante.

Detalles de los azulejos

El espacio que ocupa la Fuente de los Toreros es más bien reducido. Su forma es circular. En el centro, del nivel del suelo y hasta la fuente descienden cuatro gradas revestidas de azulejos policromados. Y entre ese círculo central y el resto de su forma, un paseo interior y cuatro bancos con respaldo terminados por pilastras, abiertos por otros tantos pasos.

Todo de obra y asimismo alicatado con pequeñas baldosas, cuya decoración consiste en una variedad de asuntos seriados que representan retratos de toreros, personajes del siglo XVIII y tipos populares del XIX y del XX, como una mujer con toca blanca, un hombre con sombrero calañés, cantaores, guitarristas, gitanos, armados y seises, toreros, picadores, nazarenos... Toda una Andalucía castiza. A pesar de haber sido restaurada en 2002, según proyecto del arquitecto D. Francisco González de Canales, su fuente suele estar seca, quitándole encanto al lugar y al gran mosaico que forman.

 16.- GLORIETA DE LOS HERMANOS MACHADO
Próxima a la Glorieta de los Hermanos Alvarez Quintero, se encuentra la glorieta dedicada a otro dos hermanos ilustres de esta tierra. En 1931, el ayuntamiento de Sevilla, decidió homenajear a estos insignes escritores sevillanos, con una glorieta en el Parque de María Luisa.



La glorieta de planta circular, se accede después de cruzar un pérgola sostenida por parejas de esbeltas columnas clásicas de mármol blanco. En el centro una bella fuente en mármol rosa sobre un mosaico con diferentes motivos geométricos, al rededor formando el círculo tres bancos corridos de mampostería con asiento de mármol y respaldo de hierro de forja con motivos floristas, rematados sus extremos por anaqueles para libros.

Los poetas Manuel y Antonio Machado Ruiz, escribieron obras tanto conjuntas como por separado. Manuel profundizó en el sentido dramático del arte flamenco y Antonio extrajo el paisaje castellano una inmensa riqueza lírica.
Como curiosidad en esta glorieta se puede apreciar la única Araucania Australiana que se encuentra en Sevilla. Así como para darle mas intimismo al reciento, se encuentra rodeado de plantas trepadoras.



FUENTES

- ENRIQUE PEREZ COMENDADOR, Escultor e Imaginero 1900-1981, José Hermandez Díaz
- Sevilla, estatuas y jardines, José María de Mena.
- El Parque de María Luisa un jardín “obra de arte” que ensalza la esencia sevillana. Cristina Domínguez Peláez .- Revista APAREADORES, Núm. 19 AGOSTO 1986
- LA EXPOSICIÓN IBEROAMERICA DE SEVILLA 1929 J.C.N. FORESTIER Y LA JARDINERÍA DEL CERTAMEN. Cristina Domínguez Peláez
Andalucía y América en el Siglo XX, Actas de las VI Jornadas de Andalucía y América 1987
- www.sevillasigloxx.com
- www.sevilla.org
- Wikipedia, la enciclopedia libre
- SEVILLA BARRIO A BARRIO, coleccionable del “ABC”
- LA EXPOSICION IBERO AMERICANA Y LOS APAREJADORES.- José María Cabreza Méndez.
Revista APAREJADORES Núm. 14
- HISTORIA DE LA EXPOSICION IBEROAMERICANA DE SEVILLA DE 1929, Eduardo Rodríguez Bernal
- LOS JARDINES DE SEVILLA. Joaquín Romero Murube.
- ARQUITECTURA DEL REGIONALISMO EN SEVILLA 1900-1935. Alberto Villar Movellán.
- Postal de “El Trabajo” de la Glorieta de Covadonga, gentileza de Israel Jiménez Pozo
- FOTOTECA Universidad de Sevilla


1 comentario:

  1. Estupendo dossier. Muchas gracias por compartir la iformación.

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