31.-EL PABELLÓN "MATÍAS LÓPEZ"



Pabellón de la Casa Sucesores de Matías López. (Ilustración Libro de Oro de la Exposición Ibero-Americana)
Entre las solicitudes de terrenos presentadas para la construcción de pabellones, a la sesión de la Comisión Permanente celebrada el 11 de noviembre de 1927,[1] se encontraba la de los Sucesores de Matías López S.A. 

Esta empresa que había sido fundada por el gallego Matías López, nacido en Sarria provincia de Lugo, en 1825, que abandonó con 15 años su pueblo natal para trasladarse a Madrid, donde rápidamente se introdujo en el negocio del chocolate montando un molino detrás de la Plaza de Callao, expandiéndose poco después a La Coruña y Lugo. El éxito de sus chocolates se debía a la mezcla de distintas clases de cacao, con canela y miel, a fin de darle un sabor más suave y menos amargo que el que entonces se comercializaba. 

Fue un empresario modélico, creando planes de pensiones para sus empleados y gran defensor de sus derechos, implantó economatos y la construcción de viviendas tipo “ciudad jardín”, su gran complejo de fábricas en El Escorial, lo rodeo de jardines desechando la idea de suburbios. 

Además de la Exposición Iberoamericana, participó y obtuvo diferentes premios en las exposiciones de Londres, Bayona, Burdeos, Lisboa, Madrid, Nápoles, Viena y Paris de 1889. 

Fue uno de los industriales más ricos de su tiempo, facturando más de 35 millones de pesetas al año con sus productos, inventando la mercadotecnia, editando estampas coleccionables y publicitando sus productos en carteles, siendo esta quizás una de las claves de su éxito.[2]

En una sociedad prácticamente analfabeta, puso en práctica la idea que mediante imágenes sencillas captara la atención del posible comprador. Para ello contrató a un artista para que dibujaran unos cartones, con unos personajes, a modo de caricatura, se vestían entre lo grotesco y vulgar, representando distintas clases sociales. Estos posaban con frases como: “Antes de tomar el chocolate de López” y “Después de tomar el chocolate de López”. En la primera aparecían una pareja de aspecto famélico; y en la segunda un par de personas gruesas, de aspecto envidiable para la época. Al final una pareja de muy buen ver que estaban así porque eran los que “Toman dos veces al día Chocolate de López”. Estos carteles fueron conocidos popularmente por “Los gordos y los flacos”.[3]


Carteles publicitarios de los chocolates Marías López, conocidos como “los gordos y los flacos”. (Imágenes Todocoleccion.net)
Políticamente era republicano moderado, llegando a ser diputado en Cortes por su pueblo en 1872, y a pesar de ser republicano, Alfonso XII, lo nombró senador vitalicio, como reconocimiento a su gran fortuna y aportación a las arcas del Estado. El Papa, en muestra de gratitud por sus obras de caridad le otorgó el título de Marquesa de Casa López a su viuda.[4]

Pero volviendo a la participación de esta empresa en el Certamen Iberoamericana, tenemos que en el mes de octubre de 1928,[5] es aprobado el proyecto de pabellón por la Comisión Permanente, al encontrarlo la Dirección de Obras y Proyectos de la Exposición “bien acertado y resuelto”, siendo el autor del mismo, el arquitecto Pedro Sánchez Núñez.[6]

Para su construcción, se había solicitado la parcela núm. 19 del Sector Sur de la Exposición, que contaba con 400 m2 de superficie, y estaba clasificada como muy preferente; situándose en la avenida de Venezuela, actual Reina Mercedes, entre el pabellón regional de Aragón a la derecha, y el comercial de las casas González Byass e Hijos de Ybarra a la izquierda, separado de este último por una calle sin nombre.

Situación del Pabellón Matías López, entre el de González Byass y Aragón. (Archivo Fotográfico del Ejército del Aire)

Pabellón de Turismo, en primer plano, tras éste la actual avenida Reina Mercedes y los pabellones Matías López, Aragón y Canarias. (La imagen aérea de la Sevilla de Alfonso XIII)
Con posterioridad, en el mes de febrero de 1929,[7] se requiere una ampliación espacio de 35 X 20 m. (700 m2) ocupando para ello parte de las parcelas núm. 20 y 18, de esta última ocupada parcialmente por el pabellón aragonés, habían quedado libre unos 600 m2.[8]

En esa fecha el edificio debía estar bastante adelantada su construcción, por lo que creemos que esta ampliación de terreno se debió a la necesidad de instalar una pérgola adosada a los muros de las fachadas trasera y lateral derecha, rodeando el pabellón con una zona ajardinada.

Aunque no hemos podido localizar el proyecto y los planos de este pabellón, ni en los archivos de la Exposición, ni de la firma comercial, de la que no hemos recibido contestación alguna; a través de algunos bocetos y fotografías, intentaremos realizar la descripción del mismo. 

De planta rectangular y un solo nivel de altura, se elevaba sobre el rasante de la calle mediante podio, al que se le había instado, para salvarlo, unas escalinatas independientes. Volumétricamente se componía de un cuerpo central rectangular, paralelo a la avenida principal, al que se la habían añadido tres torreones en los ángulos situados en la fachada de acceso desde la citada avenida y la lateral izquierda. 

Con aspecto de pequeño palacete, su agradable composición quedaba empequeñecida con respecto a los otros edificios que lo rodeaban, por ser estos de mayor envergadura, por lo que pudiera ser, solo es una conjetura, se elevara la torre angular izquierda, a fin de aumentar un poco más sus proporciones. Para ello nos basamos en un primer boceto del diseño de la fachada principal que hemos hallado,[9] en el que encontramos como principal diferencia, respecto al definitivamente construido, esta modificación además de otras de menor relevancia como la utilización de columnas salomónicas de fuste compuesto en la galería de acceso. 
Primitivo boceto del pabellón, donde se aprecia las dos torres gemelas de su fachada principal, modificada posteriormente la izquierda. (Ilustración Comercio Internacional. Anuario 1928)
Para su decoración, solo se actuó en dos de sus fachadas, en la correspondiente al acceso desde la avenida, tratada como principal y la lateral izquierda, quedando el resto de ellas como secundarias, abriéndose huecos de ventilación y entrada de luz. 

Las fachadas decoradas, en ambos casos son tratadas de forma similar con la misma composición: escalinata de acceso y galería longitudinal con arcos, enmarcada entre dos torres. La torre de mayor altura servía como elemento común entre ambas fachadas. 

La principal con acceso desde la avenida y de mayor longitud, tenía una galería longitudinal de tres arcos rebajados sobre columnas, a modo de pórtico, situada entre las dos torres. Sobre el arco central de la galería, se elevaba un frontón de silueta sinuosa. La torre ubicada a la derecha, era de un solo cuerpo, en el que se abría una alargada ventana adornado con una reja de bella factura, se coronaba la torre con una pérgola. La torre instalada a la izquierda, de mayor altura, se componía de dos cuerpos; el inferior, igual que el anterior, se diferenciaba de éste, en que se abrieron huecos de ventanas verticales situados de forma escalona. El segundo cuerpo se remataba con dos arcos escalonados por cada lado, que sostenían una cubierta a cuatro agua coronada por cúpula apuntada. Éste segundo cuerpo, parece fue ejecutado con posterioridad, y la eliminación de los perfiles de sillares de los ángulos de las torres, según puede observarse en una fotografía aérea. 

Fotografía del Pabellón Matías López, en primer plano la fachada lateral izquierda. (Arxiu Mas. Fundació Institut Amatller d'Art Hispànic)
La fachada lateral izquierda, tenía prácticamente la misma composición, como ya se ha indicado, diferenciándose de la anterior, a demás de su dimensión, en la alteración de la situación de las torres de sus esquinas, la de un solo cuerpo rematada con pérgola a la izquierda, y la de mayor envergadura a la derecha; y se había suprimido el frontón central de la galería. 

Las cubiertas del edificio eran de tejas a cuatro aguas, y alrededor del pabellón se había instalado unas pérgolas que se apoyaban en las fachas que no habían recibido tratamiento decorativo. Esta utilización de pérgolas con carácter decorativo, y el entorno ajardinado en el que se encontraba envuelto este pabellón, quizás pudiera estar influenciada por la idea de ciudad-jardín que puso en práctica el fundador de la empresa, cuando construyó su factoría de El Escorial. 

A la casa Matías López, le fue autorizada la posibilidad de poder vender los productos de su fabricación (chocolates, bombones, caramelos y café) tanto en su pabellón como en los anexos con que concurrían, además de que pudiera montar un servicio de meriendas y aperitivos con la condición de que la Comisión Permanente de la Exposición percibiera el 10% del producto de la venta que se realizara, condición que fue aceptada por el expositor.[10]

Según el informe emitido el 2 de marzo de 1929 por la Dirección de Obras, [11] sobre el estado de las obras y la marcha de estas en los pabellones particulares del Sector Sur, el pabellón “Matías López” aparece como próximo a terminarse, sin que en fechas posteriores se le requiriera para que acelerara su construcción, por lo que suponemos que debió abrir sus puertas a la vez que se inauguró el Certamen, aunque hemos encontrado evidencia de la realización de obras, (ampliación de la torre y modificaciones en fachadas) que pudieran haber retrasado su inauguración. 

Por ello no nos ha extrañado, que su inauguración oficial no se produjera hasta el 30 de octubre de 1929, por S.M. el rey Alfonso XIII, tras la inauguración del vecino pabellón regional de Aragón. 

El rey Alfonso XIII saliendo del pabellón tras su inauguración. (Imagen ABC)
Acompañaban al rey, sus hijos y el infante D. Carlos su tío, el jefe del Gobierno y otras autoridades, les esperaban en el vestíbulo el presidente del Consejo de Administración, marqués de Torrelaguna, el vicepresidente, José de Oñate; el director gerente Enrique Pineda, el delegado en Sevilla Lorenzo Marín y el autor del edificio. En su interior aparte de admirar la exposición de los diferentes productos de chocolates, bombones, cafés y dulces que fabricaban esta casa, también lo hicieron con la reproducción, en una maqueta, representando en pleno funcionamiento del tren con los últimos adelantos del Escorial, así como el conocido cuadro que mostraba a personajes y tipos populares, antes y después de tomar el chocolate de Matías López. Así mismo le fue informado del establecimiento de una nueva fábrica en Sevilla, además de la del Escorial y Madrid, para el abastecimiento de sus productos en Andalucía y como punto de partida para la exportación a América.[12]

En este pabellón como en otros de empresas comerciales repartían gratuitamente sus productos, así en este era normal la entrega de muestras de bombones, caramelos y chocolate entre sus visitantes.[13]

Tras la clausura de la Muestra, y al estar construido el pabellón en terrenos alquilado a los hermanos Camino, éste tenía que ser derribado, a pesar de ello, se tiene constancia que un año después del cierre del Certamen, el edificio aún se mantenía en pié, ignorándose la fecha exacta de su destrucción. 

Calendario de Chocolates Matías López de 1931. (Todocolección.net)
NOTAS

[1] .- Archivo Municipal de Sevilla. Sección XVIII Exposición Iberoamericana. Caja 4 bis. Rollo 631 fotograma 60.
[2] .- Bugallal, I. El rey del chocolate. La Opinión A Coruña. 11 de marzo de 2008.
[3] .- García Merayo, F. Cuáles fueron los orígenes. En ACTA. www.acta.es/medios/articulos/cultura_y_sociedad/057085.pdf
[4] .- Bugallal, I. El rey del chocolate. La Opinión A Coruña. 11 de marzo de 2008.
[5] .- Sesión de la Comisión Permanente de 19 de octubre de 1928. A.M.S. Sección XVIII Exposición Iberoamericana. Libro 5. Rollo 627 fotograma 56
[6] .- Al pabellón de Marías López. El Liberal. 31 de octubre de 1929. p.5
[7] .- Sesión de la Comisión Permanente de 15 de febrero de 1929. A.M.S. Sección XVIII Exposición Iberoamericana. Caja 39. Rollo 662 fotograma 152
[8] .- Sesión de la Comisión Permanente de 19 de octubre de 1928. A.M.S. Sección XVIII Exposición Iberoamericana. Libro 5. Rollo 627 fotograma 55
[9] .- Comercio Internacional. Anuario 1928.
[10] .- Sesión de la Comisión Permanente de 14 de diciembre de 1928. A.M.S. Sección XVIII Exposición Iberoamericana. Libro 5. Rollo 627 fotograma 125
[11].- A.M.S. Sección XVIII Exposición Iberoamericana. Caja 99. Rollo 720 fotogramas 490 a 506.
[12] .- La reina en el pabellón de Matías López. ABC (Sevilla) 02 de noviembre de 1929. p. 20
Inauguración del Pabellón de “Matías López” en la Exposición Iberoamericana de Sevilla. ABC (Madrid) 01 de noviembre de 1929. p. 26
Al Pabellón de Matías López. El Liberal. 31 de octubre de 1929. p.5
En el pabellón de Matías López. El Noticiero Sevillano. 31 de octubre de 1929. p.8
[13] .- Manuel Robles; Yo fui el único botones de la Exposición de 1929. ABC (Sevilla) 08 de junio de 1987. p.37

11 comentarios:

  1. Enhorabuena por todo. Soy un enamorado de las Exposiciones dentro y fuera de España. No hace muchos años y en Sevilla efectué un recorrido a pie intentando "reconstruir" lo que fueron los antiguos pabellones, encontrándome con la grata sorpresa de la conservación del Pabellón Vasco. La Iberoamericana fue algo excepcional. Este blog no tiene desperdicio. Mucho ánimo y siga/an por este camino de recuerdo del pasado de nuestro país. Luis Naranjo.

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  2. Gracias Luis por tu mensaje de ánimo.
    Son estas muestras las que le hacen a uno seguir trabajando.
    Pronto colgaré una serie de videos de los pabellones que fueron
    rodados en 1929, que te haran rememorar con fue la Exposición.
    Recibe un cordial saludo.- Juan José Cabrero

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  3. ENHORABUENA por este magnífico contenido. Muy útil y bien ilustrado. Un saludo desde Extremadura

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  4. mariajejose@hotmail.com13 septiembre, 2012

    Desde Euzkadi,muchas gracias por el maagnífico contenido. Hay muy poco publicado respecto a este Pabellón
    Muchas gracias
    Maria Jesus

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    1. María Jesús, próximamente publicaré el trabajo sobre el Pabellón Industrial Vasco.
      Un saludo
      Juan José Cabrero

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    2. esperando su trabajo con interés
      maria jesus

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  5. Mi abuelo Carlos de la Concha García-Ciaño, presentó en esta Expo, un Baúl Grande de madera repujado en Cuero, que ganó la Medalla de Plata, aún lo conservamos en perfecto estado, pero desconocemos si es Mudejar o Mozárabe.Somos incapaces de encontrar ningún dato sobre el mismo.¿Podría alguien facilitarme este dato?.
    Atentamente.
    Cristina de la Concha- kiticoncha@hotmail.com
    Gracias.

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    1. Hola Cristina.
      Con los datos que das, es difícil poderte orientar sobre donde puedes encontrar mas información.
      ¿Sabes, por el diploma, en que pabellón se expuso?
      Este dato es importante para saber donde buscar.
      Saludos
      Juan José Cabrero

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  6. Muchas Gracias Juan José,por tu información,ya recibí también un Correo, hablé con mi hermano Carlos de la Concha García-Mauriño, que es el actual propietario de dicho Baúl y me dice que tiene el documento del premio, que efectivamente fue Medalla de Plata en la "Sección de Marroquinería", pero desconocemos si estaba en el Pabellón de Asturias o en el de Arte Mudéjar.
    Me va a dar una Copia del documento, a ver si por ahí podemos tirar del hilo.
    En Asturias quitaron la Diputación, ahora pasó a alguna Consejería, pero creo que ese no será un problema.
    Un Cordial Saludo.
    Cristina de la Concha- kiticoncha@hotmail.com

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  7. Estupendo trabajo. Gracias a él he conocido información de interés sobre el pabellón navarro. Por ejemplo, he hallado una talla de San Miguel del convento de San Fracisco de Olite de la que no sabía que existía. La he localizado hoy en el interior de la iglesia olitense. Gracias.

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  8. Beatriz Puente01 junio, 2013

    Gracias a este excelente trabajo yo también he podido reconstruir un poco de la historia del Centro de Instrucción de Medicina Aeroespacial (CIMA) que tuvo sus orígenes en el Instituto de Medicina Aeronáutica que estuvo en el Pabellón Vasco. Gracias Juan José, ya contactamos el año pasado... por fin en los próximos meses publicarán la historia del CIMA en la Revista de Aeronáutica y Astronáutica. Le mandaré una copia. Mil gracias por el trabajo.

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